{"id":10105,"date":"2015-02-07T18:01:17","date_gmt":"2015-02-07T23:01:17","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=10105"},"modified":"2015-02-07T18:01:17","modified_gmt":"2015-02-07T23:01:17","slug":"viajar-y-leer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=10105","title":{"rendered":"Viajar y leer"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/ionushi\/1547207080\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-10531 size-full\" title=\"El escritor mexicano Sergio Pitol - Foto: Aurelio Asiain\" src=\"https:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Sergio_Pitol-Aurelio_Asiain.jpg\" alt=\"El escritor mexicano Sergio Pitol - Foto: Aurelio Asiain\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por: Erasmo Magoulas &#8211; febrero 7 de 2015<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estando de vacaciones en Cuba me top\u00e9 con una de las obras del escritor <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sergio_Pitol\" target=\"_blank\">Sergio Pitol<\/a>. Mi limitado conocimiento del maestro no abarcaba m\u00e1s que el haberme deleitado con algunos de sus art\u00edculos sobre su pasi\u00f3n por la literatura, el Renacimiento del <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cinquecento\" target=\"_blank\">Cinquecento<\/a><\/em>, sus viajes y estad\u00edas lejano de su M\u00e9xico natal, algunos amores eternos como los jurados a Ch\u00e9jov y Mann, y no mucho m\u00e1s. Verdaderamente muy poco para el universo <em>pitoliano<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encuentro se dio, como no pod\u00eda ser de otra manera si hablamos de Pitol, por medio de ese puente, aun indispensable, entre el deseo de saber y la belleza del descubrir que es el libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <a href=\"http:\/\/segundocabo.ohc.cu\/palacio-del-segundo-cabo\/\" target=\"_blank\">Palacio del Segundo Cabo<\/a>, donde funciona el <a href=\"http:\/\/www.min.cult.cu\/loader.php?sec=instituciones&amp;cont=icl\" target=\"_blank\">Instituto Cubano del Libro<\/a> en La Habana, est\u00e1 en plena restauraci\u00f3n, as\u00ed que a la librer\u00eda <a href=\"http:\/\/www.ecured.cu\/index.php\/Fayad_Jam%C3%ADs\" target=\"_blank\">Fayad Jam\u00eds<\/a> \u2013otro mexicano, vaya coincidencia\u2013 la trasladaron a la Calle Obispo, frente a la m\u00edtica droguer\u00eda Johnson, casi esquina con la calle Aguiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La editorial cubana Arte y Literatura estuvo muy acertada en el dise\u00f1o de la tapa de \u00abEl arte de la fuga\u00bb, obra de Pitol del a\u00f1o 1996. \u00abEl arte de la fuga\u00bb es dif\u00edcil de encasillar en un solo g\u00e9nero, pues recorre magistralmente varios, como el ensayo literario, el testimonio, el relato de viajes, la autobiograf\u00eda; donde lo real, la ficci\u00f3n y lo po\u00e9tico viven en perpetuo pacto amoroso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Les dec\u00eda de lo acertado de la tapa, pues aparece la foto de un Pitol reflexivo, mirando directamente a los ojos del potencial comprador o lector, mirada que convence hasta al m\u00e1s lego de que ese hombre est\u00e1 en la madurez m\u00e1s creativa de su arte literario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de casi cuatrocientas p\u00e1ginas tiene, para los que en Cuba manejan &#8216;moneda dura&#8217; (<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Peso_cubano_convertible\" target=\"_blank\">CUC<\/a>), un precio m\u00e1s que tentador: 20 <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Peso_cubano\" target=\"_blank\">CUP<\/a>, lo que equivale a 83 centavos de d\u00f3lar americano o canadiense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro viaj\u00f3 conmigo a varios destinos de la geograf\u00eda cubana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estando en cabo San Antonio, en la pen\u00ednsula de Guanahacabibes, el extremo occidental del archipi\u00e9lago, los residentes y trabajadores del complejo Faro Roncalli y del resort Caba\u00f1as San Antonio me aseguraron que en noches de luna nueva se divisan la luces de Canc\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente, frente a una playa desierta, rele\u00ed en voz alta el primer ensayo literario y relato de viaje del libro, \u00abTodo est\u00e1 en toda las cosas\u00bb, con el infantil empe\u00f1o de los n\u00e1ufragos de llegar a la otra orilla, de llegar a Xalapa (Veracruz), lugar de residencia permanente de Sergio Pitol desde hace algunos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era un acto de agradecimiento m\u00e1s que un pedido de rescate, aunque, pens\u00e1ndolo bien, ahora no estoy muy seguro. Pitol seguramente ha salvado a muchos mediocres marinos de sucumbir en las aguas de la escritura sin belleza, sin poes\u00eda, sin misterio y sin ese descubrimiento que nos enfrenta a un nuevo misterio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No somos lectores modelos de un determinado escritor sola y puramente por su manejo del lenguaje, por sus recursos narrativos, en definitiva, por s\u00f3lo una afinidad est\u00e9ticamente literaria. M\u00e1s all\u00e1 de todo eso est\u00e1 la vida, la experiencia vital, ese nexo de m\u00faltiples canales comunicantes que nos hacen ver \u2013al escritor y al lector\u2013 el mundo con una mirada semejante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso es lo que me sucedi\u00f3 con Pitol o con lo que es lo mismo decir, o casi, con \u00abEl arte de la fuga\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su primera experiencia con Venecia me hizo recordar la m\u00eda. En las primeras cuatro p\u00e1ginas del primer cap\u00edtulo, \u00abTodo est\u00e1 en todas partes\u00bb, sent\u00ed vibrar nuevamente mi personal emoci\u00f3n al cruzar esa catedral modernista de mediados del siglo XIX, que es la Estaci\u00f3n de Trenes Venecia Santa Luc\u00eda, y, parado sobre su anch\u00edsima escalinata, contemplar por primera vez el Gran Canal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pitol habla de \u201cestar a un paso de la meta\u201d, de \u201chaber viajado durante a\u00f1os para transponer el umbral\u201d, mientras desde el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Vaporetto\" target=\"_blank\"><em>vaporetto<\/em><\/a> vislumbra la aparici\u00f3n de las fachadas de los <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Palazzo\" target=\"_blank\"><em>palazzos<\/em><\/a> y de los templos a lo largo de esa anch\u00edsima avenida navegable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l hab\u00eda llegado a la Seren\u00edsima desde Trieste, donde, por una anomal\u00eda en el visado de su pasaporte, su estad\u00eda en Italia se hac\u00eda ilegal. De viaje a Roma decide hacer una parada en Venecia. Era muy temprano en la ma\u00f1ana y las primeras luces del d\u00eda comenzaban a caer sobre la <em>piazzeta<\/em>. El caf\u00e9 Florian abr\u00eda sus puertas, \u201cel legendario lugar rese\u00f1ado por todos los escritores y artistas que alguna vez visitaron Venecia\u201d. Despu\u00e9s ser\u00eda caminar fren\u00e9ticamente, tratando de visitar el mayor n\u00famero posible de lugares. En la Gallerie dell\u2019 Accademia, el deslumbramiento frente a las obras de Tiziano, Tintoretto, Veronese y Carpaccio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde sus recuerdos sobre la obra de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bernard_Berenson\" target=\"_blank\">Bernard Berenson<\/a> \u00abLos pintores venecianos del Renacimiento\u00bb le asom\u00f3 la sentencia lapidaria del historiador: \u201cEl mayor regalo que nos han dado los venecianos es el color\u201d; o la otra, igualmente sugestiva: \u201cLa maestr\u00eda de los pintores venecianos sobre el color, es lo primero que nos atrae. La coloraci\u00f3n de sus obras no s\u00f3lo nos brinda un inmediato placer a los ojos sino que funciona como la m\u00fasica sobre las emociones, estimulando el pensamiento y la memoria, como la composici\u00f3n musical de un gran maestro\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice Pitol que crey\u00f3 localizar el palacio Mocenigo, \u201cdonde Byron vivi\u00f3 dos a\u00f1os de estruendosas org\u00edas y fecunda creaci\u00f3n\u201d. Y el otro, donde Wagner se aloj\u00f3 por una temporada, el palazzo Vendramin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, ese lugar m\u00e1gico, donde Thomas Mann, reflexionando sobre el amor y la muerte, escribi\u00f3 esa obra maestra que es \u00abMuerte en Venecia\u00bb y que Luchino Visconti llev\u00f3 a la pantalla grande. Mann dice en su obra: \u201c\u00c9sta era Venecia, la de favorecida y sospechosa belleza, esta ciudad mitad cuento de hadas y mitad trampa para turistas, en cuyo aire insalubre las artes florecieron estrepitosa y voluptuosamente, donde los compositores han sido inspirados por los tonos er\u00f3ticamente adormecedores de las canciones de cuna\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Arbit_Blatas\" target=\"_blank\">Arbit Blatas<\/a>, otro de los frecuentes visitantes de Venecia y a tiempo completo enamorado de la ciudad, escribi\u00f3: \u201cDurante el invierno, Venecia es como un teatro abandonado. La funci\u00f3n termin\u00f3, pero sus ecos a\u00fan persisten\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cVenecia es como comerse una caja de bombones de licor, uno detr\u00e1s del otro\u201d, dijo Truman Capote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mann, Byron, Hemingway, Visconti, Blatas, Herzen, Capote, como tantos otros artistas, incluido Pitol, luego de ver Venecia tuvieron su \u201ctambi\u00e9n yo he tenido mi visi\u00f3n\u201d, como dice uno de los personajes de Virginia Woolf en \u00abAl faro\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Erasmo Magoulas &#8211; febrero 7 de 2015 Estando de vacaciones en Cuba me top\u00e9 con una de las obras del escritor Sergio Pitol. 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