{"id":11535,"date":"2015-07-28T13:37:57","date_gmt":"2015-07-28T18:37:57","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=11535"},"modified":"2015-07-28T13:37:57","modified_gmt":"2015-07-28T18:37:57","slug":"trinidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=11535","title":{"rendered":"Trinidad"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_11591\" aria-describedby=\"caption-attachment-11591\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11591 size-full\" title=\"Trinidad Cort\u00e9s Antonio trabaj\u00f3 durante 30 a\u00f1os de su vida sin salario como empleada dom\u00e9stica - Foto: Escuela Nacional Sindical\" src=\"https:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/trinidad-ens.jpg\" alt=\"Trinidad Cort\u00e9s Antonio trabaj\u00f3 durante 30 a\u00f1os de su vida sin salario como empleada dom\u00e9stica - Foto: Escuela Nacional Sindical\" width=\"600\" height=\"400\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-11591\" class=\"wp-caption-text\">Trinidad Cort\u00e9s Antonio trabaj\u00f3 durante 30 a\u00f1os de su vida sin salario como empleada dom\u00e9stica &#8211; Foto: Escuela Nacional Sindical<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por: Ferney Dar\u00edo Jaramillo &#8211; julio 28 de 2015<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trinidad Cort\u00e9s Antonio es una mujer de 83 a\u00f1os, amable, carism\u00e1tica, amorosa y conversadora. Se da a querer de todo aquel que hable con ella, pues siempre tiene una sonrisa en su rostro y, pese al atropello laboral del que fue v\u00edctima, pues trabaj\u00f3 30 a\u00f1os como <a href=\"http:\/\/elturbion.com\/?p=5241\" target=\"_blank\">empleada dom\u00e9stica<\/a> sin recibir salario, no guarda rencores con nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de Trinidad es triste, y evidencia un caso de servidumbre dom\u00e9stica en pleno siglo XXI. Proveniente de un hogar campesino de Boyac\u00e1, hace muchos a\u00f1os \u2013ella ya no recuerda con exactitud la fecha\u2013 lleg\u00f3 a Bogot\u00e1 a trabajar en el servicio dom\u00e9stico en casas de familias de la alta sociedad capitalina. Lo hizo por necesidad: su madre hab\u00eda fallecido cuando ella era apenas una ni\u00f1a y su padre los hab\u00eda abandonado a ella y a sus ocho hermanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa historia m\u00eda no tiene fin, es muy larga\u201d, dice, mientras deja ver su sonrisa. Recuerda que siendo muy joven, en Chiquinquir\u00e1 se hizo amiga de un sacerdote que ten\u00eda buenos contactos en Bogot\u00e1 y quien inicialmente le ofreci\u00f3 trabajo donde una hermana suya, as\u00ed que interrumpi\u00f3 sus estudios y se fue a la capital a trabajar como empleada dom\u00e9stica. Hac\u00eda de todo, dice: cocinaba, lavaba, planchaba y serv\u00eda de nana a los hijos de los patronos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Bogot\u00e1, Trinidad tuvo la oportunidad de ir a un instituto y aprender un poco de cocina, de confecciones, de urbanidad y de otros oficios que le servir\u00edan en su trabajo. Todo esto, hasta que un buen d\u00eda empez\u00f3 a trabajar en la casa de los Santa Mar\u00eda Brihuiss, una adinerada familia que varios a\u00f1os despu\u00e9s, por recomendaci\u00f3n m\u00e9dica, se desplaz\u00f3 a Medell\u00edn, donde pose\u00edan una importante empresa y una finca en el suroeste de Antioquia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia se radic\u00f3 en una residencia del barrio El Poblado de la capital antioque\u00f1a, donde Trinidad era la empleada de confianza y la encargada de realizar gran parte de los oficios dom\u00e9sticos. Como el se\u00f1or de la casa era piloto de aviaci\u00f3n, una de sus tareas m\u00e1s arduas era lavarle los uniformes a mano: \u201ceran blancos, pero se ve\u00edan negros del humo de los aviones. Tocaba lavar hasta dos y tres uniformes diarios con agua caliente y almidonarlos todos\u201d, recuerda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n con la se\u00f1ora de la casa no era la mejor: \u00e9sta le gritaba y, cuando consideraba que no realizaba bien sus labores, la ultrajaba f\u00edsicamente. Su situaci\u00f3n empeor\u00f3 en 1983, a\u00f1o en que la familia tuvo una crisis econ\u00f3mica y en que, adem\u00e1s, el se\u00f1or Santa Mar\u00eda falleci\u00f3. Dejaron de pagarle el salario, sin embargo, Trinidad les sigui\u00f3 sirviendo, pues sent\u00eda solidaridad y afecto por la familia y esperaba que saliera de su crisis econ\u00f3mica. Le dec\u00edan que estuviera tranquila, que cuando vendieran la finca que ten\u00edan en el suroeste antioque\u00f1o le pagar\u00edan todo lo que le deb\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al tiempo vendieron la finca, pero no le pagaron y Trinidad tampoco fue capaz de reclamar porque, para ese entonces, la se\u00f1ora Miriam Santa Mar\u00eda, su patrona, se enferm\u00f3, y Trinidad sent\u00eda una especie de obligaci\u00f3n moral con ella, sent\u00eda que la deb\u00eda cuidar y acompa\u00f1ar en su enfermedad, y en su soledad, pues Raquel, una de las hijas, la trataba desp\u00f3ticamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El maltrato de Raquel hacia su madre aument\u00f3 en la medida en que la salud de \u00e9sta se deterior\u00f3. Los dem\u00e1s hermanos se marcharon y formaron nuevas familias. As\u00ed las cosas, su patrona, despu\u00e9s de la muerte de la madre, termin\u00f3 siendo Raquel y su situaci\u00f3n de maltrato se hizo insoportable, pero as\u00ed y todo no se fue de la casa. Recuerda que no pod\u00eda salir sin el permiso de Raquel: s\u00f3lo iba de la casa al supermercado y de vez en cuando a misa los domingos, pero no se pod\u00eda demorar, porque si lo hac\u00eda era seguro el rega\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>No volvi\u00f3 a ver a su familia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre tanto, nada volvi\u00f3 a saber de su familia. Incluso hoy, no sabe si sus hermanos est\u00e1n vivos o murieron. Por su trabajo perdi\u00f3 todo contacto social y familiar. Nunca tuvo vacaciones, por lo cual no pudo visitar a su natal Boyac\u00e1, tierra que a\u00f1ora, pues le trae los mejores recuerdos: los de su infancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo sabe de Omaira, su sobrina, quien se vino con ella de Bogot\u00e1 a trabajar tambi\u00e9n para la familia Santa Mar\u00eda Brihuiss. Con \u00e9sta trabaj\u00f3 hasta 1979, a\u00f1o en que qued\u00f3 embarazada y por eso la despidieron. Se cas\u00f3, form\u00f3 su hogar y jam\u00e1s volvi\u00f3 a pisar el apartamento de esta familia. Al contrario de su t\u00eda, ella no qued\u00f3 con deudas de agradecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios a\u00f1os despu\u00e9s, Omaira regres\u00f3 al edificio y consigui\u00f3 trabajo en un apartamento vecino, desde donde escuchaba c\u00f3mo maltrataban a su t\u00eda. \u201cYo le ve\u00eda a mi t\u00eda morados en las manos y le preguntaba por ellos. Ella me dec\u00eda que nada y me hac\u00eda se\u00f1as de que hiciera silencio\u201d, recuerda Omaira, quien actualmente vive en el municipio de Caldas, al sur de Medell\u00edn, y es la \u00fanica persona que ayud\u00f3 a Trinidad, cuando tom\u00f3 la determinaci\u00f3n de sacarla del apartamento de la familia Santa Mar\u00eda y librarla de los maltratos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Omaira se llev\u00f3 a Trinidad a vivir con ella a Caldas, pues la situaci\u00f3n de \u00e9sta con los Santa Mar\u00eda en El Poblado rayaba en lo infrahumano: acababa de salir de una enfermedad que la tuvo hospitalizada m\u00e1s de un mes y su condici\u00f3n f\u00edsica se encontraba muy desmejorada porque no le daban la alimentaci\u00f3n adecuada. Omaira recuerda que cuando fue por su t\u00eda al apartamento de Raquel, \u00e9sta le dijo que la \u00fanica forma de sacarla de la casa era con los pies por delante, o sea de esa casa para el cementerio. No crey\u00f3 que fuera verdad que se la iba a llevar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Caldas, Trinidad se siente contenta, puede respirar aire fresco y no recibe malos tratos. Esto tambi\u00e9n le da \u00e1nimos para recordar otros tiempos. Recuerda, por ejemplo, que cuando ten\u00eda 15 a\u00f1os se enamor\u00f3 y quiso casarse con Francisco Daza, a quien, dice, a\u00fan lleva en el coraz\u00f3n. El desenlace de ese romance, como muchas cosas en su vida, fue tr\u00e1gico: Francisco muri\u00f3 de pena moral una semana despu\u00e9s de que le asesinaran cruelmente a su hermano en una carretera de Cundinamarca. Despu\u00e9s de eso jam\u00e1s se volvi\u00f3 a enamorar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n a\u00f1ora los a\u00f1os de su juventud, cuando compart\u00eda con su familia y recorr\u00eda los pueblos del occidente de Boyac\u00e1. Hac\u00edan paseos y llevaban fiambres que compart\u00edan alegremente entre hermanos. Recuerda que desde su casa, ubicada en zona rural de Pauna, en las noches se ve\u00edan las luces de varios de los pueblos cercanos y en los d\u00edas soleados se ve\u00eda el nevado del Tolima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Con la esperanza en la justicia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trinidad tiene muy claro que no le pagaron los 31 a\u00f1os que estuvo como empleada en casa de los Santa Mar\u00eda Brihuiss, una familia a la que dedic\u00f3 los mejores a\u00f1os de su vida, y que ahora no tiene una pensi\u00f3n. Por eso, desde que se retir\u00f3 de trabajar a mediados de 2014, emprendi\u00f3 la lucha para reclamar lo que le corresponde, los derechos que le fueron vulnerados durante tanto tiempo, gracias al apoyo de personas cercanas y de la <a href=\"http:\/\/ens.org.co\/index.shtml\" target=\"_blank\">Escuela Nacional Sindical<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese interregno se hizo amiga de Luc\u00eda Estrada, una empleada de una importante empresa que ten\u00eda su oficina cerca al lugar donde viv\u00eda Trinidad, quien se enter\u00f3 de que no le pagaban salarios desde hac\u00eda 30 a\u00f1os. Se propuso ayudarla. Inicialmente contact\u00f3 a la abogada Natalia Moreno, especialista en seguridad social y derecho laboral, quien estudi\u00f3 a fondo su caso y concluy\u00f3 que el mejor recurso para amparar sus derechos era una acci\u00f3n de tutela que se interpuso en diciembre de 2014 y fue fallada en primera instancia por el Juzgado 13 Civil de Medell\u00edn, que orden\u00f3 a Raquel, Jos\u00e9 Ignacio, Mar\u00eda Cristina y Victoria Eugenia Santa Mar\u00eda Bishuiss pagarle a Trinidad un salario m\u00ednimo y afiliarla a una EPS hasta que un juez laboral se pronuncie y falle definitivamente sobre sus derechos laborales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fallo fue impugnado por Jos\u00e9 Ignacio, pero el Juzgado 16 Civil del Circuito, en abril de 2015, ratific\u00f3 lo dicho en primera instancia. En un aparte del fallo se lee:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Por lo general, la acci\u00f3n de tutela no es el mecanismo procedente para establecer la existencia de una relaci\u00f3n laboral ni el reconocimiento de prestaciones sociales. Sin embargo, \u00e9sta se ha indicado para cuando se hace necesario proteger derechos vulnerados que atentan contra el m\u00ednimo vital de las personas. Esta acci\u00f3n constitucional, de manera excepcional, cumple un cometido superior de protecci\u00f3n especial, ligado \u00edntimamente con la dignidad humana.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esperanza de Trinidad est\u00e1 puesta ahora en los jueces laborales, quienes tendr\u00e1n que pronunciarse sobre su caso para que, despu\u00e9s de tanto sufrimiento y humillaciones, su historia tenga un mejor final.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube-nocookie.com\/embed\/6XA83ENUs2Q\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Publicado originalmente por la <a href=\"http:\/\/ens.org.co\/index.shtml?apc=a---;-;20171255;-20171255;&amp;x=20171255\" target=\"_blank\">Agencia de Informaci\u00f3n Laboral<\/a> de la Escuela Nacional Sindical.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trinidad Cort\u00e9s Antonio trabaj\u00f3 durante 30 a\u00f1os en una casa de familia y nunca le pagaron salarios ni prestaciones.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11591,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[1318,1455,3271,3559],"class_list":["post-11535","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-personajes","tag-empleadas-domesticas","tag-explotacion-laboral","tag-salario","tag-trabajo-domestico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11535"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11535\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}