{"id":1373,"date":"2011-02-17T18:08:37","date_gmt":"2011-02-17T23:08:37","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=1373"},"modified":"2011-02-17T18:08:37","modified_gmt":"2011-02-17T23:08:37","slug":"uribe-y-sus-muchachos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=1373","title":{"rendered":"Uribe y sus muchachos"},"content":{"rendered":"<p class=\"rtecenter\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" style=\"width: 600px; height: 465px;\" title=\"\u00c1lvaro Uribe condecora en 2004 al exembajador de Estados Unidos en Colombia, William Wood - Foto: Presidencia\" src=\"http:\/\/elturbion.modep.org\/drupal\/files\/uribeywood1.jpg\" alt=\"\u00c1lvaro Uribe condecora en 2004 al exembajador de Estados Unidos en Colombia, William Wood - Foto: Presidencia\" \/><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Por: Juan Diego Garc\u00eda &#8211; 17 de febrero de 2011<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">\u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez, ex presidente de Colombia, ha logrado salir airoso de todas las acusaciones que en su contra han formulado la oposici\u00f3n, los representantes de organizaciones defensoras de derechos humanos nacionales y extranjeras, sindicalistas, l\u00edderes ind\u00edgenas y de otras minor\u00edas nacionales, estudiantes y activistas populares del m\u00e1s amplio espectro, sin excluir a periodistas e intelectuales, personalidades del mismo sistema y, en ocasiones, hasta gentes de sus propias filas, desenga\u00f1adas o sencillamente abrumadas ante el c\u00famulo de esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n administrativa, nepotismo generalizado, empezando por los hijos del presidente, despilfarro y, sobre todo, unas relaciones nunca suficientemente aclaradas con los grupos del paramilitarismo, ellos mismos manifiesta y p\u00fablicamente fervorosos partidarios del expresidente.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\"><!--more-->El autoritarismo acusado del antiguo primer mandatario fue saludado por la prensa local como una &#8216;necesidad ante el caos&#8217; y sus permanentes arranques de histeria y malos modos, que contrastan agudamente con la tradici\u00f3n mojigata de la burgues\u00eda bogotana \u2013n\u00facleo central de la clase dominante del pa\u00eds\u2013, han sido vistos como expresi\u00f3n de &#8216;entereza&#8217;, algo que en realidad no es m\u00e1s que groser\u00eda, probables desarreglos de personalidad y, en el mejor de los casos, una caricatura tropical del &#8216;macho ib\u00e9rico&#8217;.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">\u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez cont\u00f3 igualmente con el apoyo sin fisuras de la prensa internacional, del gobierno estadounidense y de sus aliados de la Uni\u00f3n Europea, que todos a una hicieron la vista gorda ante las m\u00faltiples violaciones de derechos humanos fruto de su pol\u00edtica de &#8216;seguridad democr\u00e1tica&#8217;. Era el gesto agradecido de gobiernos y empresas beneficiados por un r\u00e9gimen de inversiones que m\u00e1s bien parece un derecho de saqueo de los recursos del pa\u00eds. Uribe les ofreci\u00f3, entre otras ventajas, una mano de obra barata, sometida al terror y sin derecho laboral alguno, sindicalistas convenientemente acallados, exiliados o eliminados f\u00edsicamente y todo ello con la finalidad de garantizar la llamada &#8216;confianza inversionista&#8217;.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Hasta Washington, supuestamente tan celoso de perseguir el tr\u00e1fico de drogas, &#8216;olvid\u00f3&#8217; los informes de sus propias agencias de espionaje sobre los v\u00ednculos del personaje y su familia con el siniestro entramado del narcotr\u00e1fico colombiano y en particular con el c\u00e1rtel de Medell\u00edn y su figura m\u00e1s emblem\u00e1tica: Pablo Escobar Gaviria. En efecto, la misma DEA lo incluy\u00f3 en la lista de los principales personajes del negocio de las drogas en Colombia, una acusaci\u00f3n nunca aclarada y que se desvi\u00f3 discretamente del debate p\u00fablico por las evidentes ventajas que les supone a unos y otros.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Hasta ahora las cosas le iban bien y, fuera ya de la Casa de Nari\u00f1o, Uribe desarrolla de forma inmediata una febril actividad para convertirse en un poder real detr\u00e1s del trono de Juan Manuel Santos, el sucesor que \u00e9l mismo propici\u00f3 cuando se frustraron sus intentos de gobernar por tercera vez. Pero, de repente, las cosas cambian y aquello que parec\u00eda controlado, como el esc\u00e1ndalo de las actividades ilegales de la polic\u00eda secreta durante su gobierno, empieza enlodando a sus m\u00e1s inmediatos colaboradores y termina por colocarlo a \u00e9l mismo como el m\u00e1s obvio responsable de las mismas. Se ha producido, entonces, una verdadera desbandada en las filas del uribismo y el n\u00famero de leales a toda prueba se reduce d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Es probable que sus desavenencias con un sector decisivo del Poder Judicial hayan propiciado que el esc\u00e1ndalo de la polic\u00eda secreta, DAS, dependiente directamente de presidencia, no se archivara como tantos otros casos y coloquen hoy al exmandatario en una situaci\u00f3n de impredecible evoluci\u00f3n que podr\u00eda llevarlo al banquillo de los acusados.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En realidad, las actividades ilegales del DAS son de vieja data y jam\u00e1s ocurri\u00f3 nada. Esta vez, sin embargo y para desgracia de Uribe y sus muchachos, un conjunto de circunstancias obran en su contra. En efecto, desde siempre las andanzas del servicio secreto han sido denunciadas reitreradamente por las fuerzas de izquierda y las personas progresistas que han sido v\u00edctimas de sus abusos. Y, si se analiza desapasionadamente el caso, el espionaje evidentemente ordenado desde la casa presidencial es mucho menos grave que las otras actuaciones de la polic\u00eda secreta, involucrada en atentados, desapariciones forzadas, asesinatos, provocaciones, la permanente violaci\u00f3n de los derechos de miles de ciudadanos y las actividades de seguimiento y espionaje en el extranjero, en abierta violaci\u00f3n de las normas del derecho internacional. Pero las famosas &#8216;chuzadas&#8217; \u2013interceptaciones telef\u00f3nicas y grabaciones ilegales\u2013 han afectado esta vez al n\u00facleo mismo del Poder Judicial, a los guardianes de la Constituci\u00f3n y a las leyes, con quienes Uribe tuvo un conflicto permanente a lo largo de sus ocho a\u00f1os de gobierno. Ante las abrumadoras evidencias y ante la convicci\u00f3n cada vez m\u00e1s generalizada de que tal entramado de acciones ilegales no pod\u00edan producirse sin la orden expresa del presidente, se produce entonces una cascada de confesiones y deserciones de los implicados que, directa o indirectamente apuntan el dedo acusador hacia quien se va conformando como el jefe m\u00e1ximo de la trama: \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Por supuesto, tambi\u00e9n parecen existir otras razones para entender por qu\u00e9 alguien que hasta ayer gozaba de un apoyo casi absoluto del sistema se vea hoy ante el riesgo de ser sometido a la justicia como responsable de una empresa criminal. Para quienes est\u00e1n convencidos de la naturaleza democr\u00e1tica del r\u00e9gimen colombiano, el juicio contra los responsables del espionaje del DAS \u2013y con mayor motivo si el mismo Uribe V\u00e9lez resulta encausado\u2013 constituye la mejor prueba de la fortaleza del sistema y de la vigencia del Estado de derecho. Pero, para un observador m\u00e1s suspicaz, todo el asunto puede tener una explicaci\u00f3n menos feliz que supone que todo est\u00e1 siendo utilizado por quienes tienen realmente el poder en Colombia para deshacerse de un personaje inc\u00f3modo que se empe\u00f1a en seguir gobernando desde las sombras y, de paso, permitir al nuevo presidente inaugurar una nueva etapa que, manteniendo las l\u00edneas b\u00e1sicas de la pol\u00edtica actual, supere los problemas de imagen que sin duda afectan al pa\u00eds y est\u00e1n todos estrechamente vinculados a \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez y su equipo de gobierno.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Alguien como \u00e9l, que en su momento result\u00f3 \u00fatil tanto a la clase dominante local como a las estrategias continentales de los Estados Unidos y sus aliados, ser\u00eda ahora un peso muerto, un estorbo que es necesario eliminar.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En el plano nacional, Uribe intenta reorganizar sus huestes y medir sus fuerzas con las nuevas autoridades, no tanto porque \u00e9stas vayan a &#8216;traicionar su legado&#8217; sino porque, dados los problemas de todo orden que arrastra el expresidente y de los cuales parece no estar ya en capacidad de deshacerse, se ha convertido en un problema molesto que en indispensable superar. En el plano internacional, el expresidente busca fortalecer sus alianzas con lo m\u00e1s granado de la ultraderecha continental y se pasea por Honduras y Panam\u00e1 recibiendo honores, apoyos y condecoraciones. Sin embargo, esos dos &#8216;dechados de democracia&#8217; apenas cuentan, por lo que de complicarse las cosas no le quedar\u00eda como recurso salvador sino la intervenci\u00f3n a su favor de la derecha m\u00e1s dura del Pent\u00e1gono. El expresidente deber\u00eda recordar que los Estados Unidos no tienen amigos sino intereses y que como un Fujimori cualquiera, para no mencionar al Noriega de la Panam\u00e1 de sus amores, Washington sacrifica &#8216;aliados&#8217; sin miramientos cuando le resulta necesario. As\u00ed paga el diablo a quien bien le sirve.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Pero, a juzgar por los antecedentes de la justicia colombiana, bien puede ocurrir que tras un engorroso proceso, y a\u00fan condenado, Uribe V\u00e9lez jam\u00e1s pague por sus cr\u00edmenes. El pueblo colombiano lo sabe por experiencia: &#8216;la ley es pa&#8217; los de ruana&#8217;, es decir, s\u00f3lo se aplica realmente a los humildes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[621,910,1015,3679,3735],"class_list":["post-1373","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-cartel-de-medellin","tag-corrupcion-administrativa","tag-das","tag-uribe-velez","tag-violacion-a-los-derechos-humanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1373","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1373"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1373\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}