{"id":14347,"date":"2016-09-28T15:38:10","date_gmt":"2016-09-28T20:38:10","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=14347"},"modified":"2016-09-28T15:38:10","modified_gmt":"2016-09-28T20:38:10","slug":"nuestra-unica-arma-sera-la-palabra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=14347","title":{"rendered":"\u00abNuestra \u00fanica arma ser\u00e1 la palabra\u00bb"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_14354\" aria-describedby=\"caption-attachment-14354\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14354\" src=\"https:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/firma_farc.jpg\" alt=\"Rodrigo Londo\u00f1o, jefe de las FARC-EP, firma el acuerdo final para la terminaci\u00f3n del conflicto entre su organizaci\u00f3n y el Gobierno Nacional. Foto: Delegaci\u00f3n de paz de las FARC.\" width=\"600\" height=\"400\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14354\" class=\"wp-caption-text\">Rodrigo Londo\u00f1o, jefe de las FARC-EP, firma el acuerdo final para la terminaci\u00f3n del conflicto entre su organizaci\u00f3n y el Gobierno Nacional. Foto: Delegaci\u00f3n de paz de las FARC.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Septiembre 26 de 2016<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por considerarlas de importancia para el pa\u00eds, transcribimos las declaraciones de Rodrigo Londo\u00f1o, comandante en jefe de las FARC-EP, en el acto de firma del acuerdo final entre el Gobierno Nacional y esa organizaci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Mis primeras palabras tras la firma de este acuerdo final van dirigidas al pueblo de Colombia, pueblo bondadoso que siempre so\u00f1\u00f3 con este d\u00eda, pueblo bendito que nunca abandon\u00f3 la esperanza de poder construir la patria del futuro, donde las nuevas generaciones, es decir, nuestros hijos y nuestros nietos, nuestras mujeres y hombres, puedan vivir en paz, democracia y dignidad, por los siglos de los siglos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Pienso tambi\u00e9n en los marginados que pueblan los cinturones de miseria de esta Cartagena, la Ciudad Heroica, que deseando estar aqu\u00ed, en esta celebraci\u00f3n, no pudieron hacerlo. A ellos y ellas les extiendo mi mano de hermano y los abrazo con el coraz\u00f3n. Ustedes, junto al resto de la sociedad colombiana, tambi\u00e9n ser\u00e1n art\u00edfices de la siembra de la paz que apenas empieza.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Se dice que esta legendaria ciudad de mar, de playas preciosas, de brisa, de murallas antiguas, de historia valerosa y gente extraordinaria, logr\u00f3 enamorar a nuestro nobel Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, quien lleg\u00f3 a decir: \u201cme bast\u00f3 con dar un paso dentro de la muralla para verla en toda su grandeza a la luz malva de las seis de la tarde y no pude reprimir el sentimiento de haber vuelto a nacer\u201d. Pues as\u00ed estamos hoy, seguramente, quienes asistimos a este ocaso del d\u00eda en que renacemos para echar a andar una nueva era de reconciliaci\u00f3n y de construcci\u00f3n de paz.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Compatriotas, esta lucha por la paz que hoy empieza a dar sus frutos viene desde Marquetalia, impulsada por el sue\u00f1o de concordia y de justicia de nuestros padres fundadores, Manuel Marulanda V\u00e9lez y Jacobo Arenas, y m\u00e1s recientemente por la perseverancia del inolvidable comandante Alfonso Cano. A ellos y a todos ca\u00eddos en esta gesta por la paz nuestro eterno reconocimiento.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Como ustedes saben, la X Conferencia Nacional de Guerrilleros de las FARC-EP ha refrendado de manera un\u00e1nime los acuerdos de La Habana y ha mandatado la creaci\u00f3n del nuevo partido o movimiento pol\u00edtico, lo cual configura el paso definitivo de la forma de lucha clandestina y con alzamiento armado a la forma de lucha abierta, legal, hacia la expansi\u00f3n de la democracia. Que nadie dude que vamos hacia la pol\u00edtica sin armas, prepar\u00e9monos todos para desarmar las mentes y los corazones.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En adelante, la clave est\u00e1 en la implementaci\u00f3n de los acuerdos, de tal manera que lo escrito en el papel cobre vida en la realidad. Y para que ello sea posible, adem\u00e1s de la verificaci\u00f3n internacional, el pueblo colombiano deber\u00e1 convertirse en el principal garante de la materializaci\u00f3n de todo lo pactado. Nosotros vamos a cumplir, y esperamos que el gobierno cumpla.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Nuestra satisfacci\u00f3n es enorme al constatar que el proceso de paz de Colombia es ya un referente para la soluci\u00f3n de conflictos en el mundo. \u00a1Cu\u00e1nto deseamos que la Autoridad Palestina e Israel encuentren la senda de la reconciliaci\u00f3n! \u00a1C\u00f3mo anhelamos de coraz\u00f3n que en Siria se silencien las bombas y el horror de una guerra que victimiza a un pueblo, que lo destierra y lo obliga a lanzarse al mar en barcazas inseguras para buscar refugio en pa\u00edses que tambi\u00e9n los rechazan y los reprimen sin ning\u00fan sentimiento de humanidad! \u00a1Paz negociada para Siria, pedimos desde ultramar, desde Cartagena de Indias! \u00a1Paz para el mundo entero! No m\u00e1s conflictos b\u00e9licos con sus terribles dramas humanos, en los que mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os conmueven con sus l\u00e1grimas y tristezas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Con el acuerdo que hoy suscribimos aspiramos poner punto final en Colombia a la larga historia de luchas y enfrentamientos continuos que han desangrado nuestra patria, como destino cruel y fatal desde tempranas \u00e9pocas. S\u00f3lo un pueblo que ha vivido entre el espanto y los padecimientos de una y otra guerra durante tantas d\u00e9cadas pod\u00eda tejer pacientemente los sue\u00f1os de paz y justicia social sin perder nunca la esperanza de verlas coronadas por sendas distintas a la confrontaci\u00f3n armada, mediante la reconciliaci\u00f3n y el perd\u00f3n. Un pueblo que anhela que la persecuci\u00f3n, la represi\u00f3n y la muerte y el accionar paramilitar, que a\u00fan persisten, as\u00ed como m\u00faltiples causas del conflicto y la confrontaci\u00f3n, puedan ser superadas en forma definitiva.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La m\u00e1s reciente cumbre de la Celac determin\u00f3, con el consenso de todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, que esta parte del mundo debe ser un territorio de paz. El acuerdo final de La Habana llega a ratificar ese prop\u00f3sito, poniendo fin al m\u00e1s largo conflicto del continente. La Tierra entera deber\u00eda ser declarada territorio de paz, sin cabida alguna a las guerras, para que todos los hombres y mujeres del orbe podamos llamarnos y actuar como lo que efectivamente somos, hermanos y hermanas bajo la luz del sol y la luna, dejando atr\u00e1s cualquier destello de miseria y desigualdad.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El tratado de paz que suscribimos hoy en Cartagena no s\u00f3lo pone fin a un conflicto nacido en Marquetalia en el a\u00f1o de 1964 sino que aspira a sellar para siempre la v\u00eda de las armas, tan largamente transitada en nuestra patria. \u00bfQui\u00e9n sabe qu\u00e9 vand\u00e1lico sino tom\u00f3 puesto en amplios sectores de la clase dirigente colombiana desde el mismo grito de la independencia de Espa\u00f1a? Las incontables guerras civiles del siglo XIX proporcionan el l\u00facido testimonio de la odiosa man\u00eda de pretender solucionar todas las diferencias a tiros, eliminando f\u00edsicamente al contradictor pol\u00edtico y no derrotando sus ideas con apoyo popular, encubriendo, de esa forma, prop\u00f3sitos oscuros para la preservaci\u00f3n y prolongaci\u00f3n de un r\u00e9gimen de privilegios y de enriquecimiento en beneficio propio.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En nuestro parecer, toda forma de violencia es, en sentido filos\u00f3fico y moral, un atentado contra la humanidad entera, pero dolorosamente constituye a la vez un dram\u00e1tico testimonio de la historia humana. Si alguna cosa ha demostrado la historia, es que no hay pueblo que soporte indefinidamente la brutalidad del poder, aunque despu\u00e9s lo llamen con los apelativos que quieran. Del mismo modo, los pueblos, v\u00edctimas iniciales y finales de todas las violencias, son a la vez los primeros en so\u00f1ar y desear la paz y la convivencia arrebatadas. Todo pueblo ama sus ni\u00f1os y ni\u00f1as, y sue\u00f1a con esperanza un futuro feliz para ellos. Esa ha sido nuestra incesante b\u00fasqueda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Convinimos en La Habana la realizaci\u00f3n de rigurosas investigaciones sobre el esclarecimiento de la verdad hist\u00f3rica del conflicto colombiano. Dejemos, por tanto, a ellas las conclusiones finales. Pero, que se reconozca que las FARC-EP siempre intentamos, por todos los medios, evitarle a Colombia las desgracias de un prolongado enfrentamiento interno. Otros intereses, demasiado poderosos en el plano internacional y en los centros urbanos y los campos del pa\u00eds, se encargar\u00edan de inclinar la balanza en el sentido contrario a trav\u00e9s m\u00faltiples medios y de una intensa acci\u00f3n comunicativa en la que la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica y la mentira han hecho parte del pan de cada d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>No obstante, jam\u00e1s podr\u00e1 borrarse de la historia que, durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os, cada proceso de paz signific\u00f3 un logro de la insurgencia y de los sectores populares que lo exig\u00edan, y que, por tanto, tenemos pleno derecho a declarar como una victoria de estos la suscripci\u00f3n de este acuerdo final por el presidente Juan Manuel Santos y la comandancia de las FARC-EP. Siendo igualmente justos, hay que decir que este tratado de paz es tambi\u00e9n una victoria de la sociedad colombiana en su conjunto y de la comunidad internacional.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Sin ese amplio respaldo social y popular, que fue creciendo a lo largo y ancho de la patria durante los estos \u00faltimos a\u00f1os, no estar\u00edamos frente a este magn\u00edfico acontecimiento de la historia pol\u00edtica del pa\u00eds. Hoy debemos agradecer por su contribuci\u00f3n en el logro de este prop\u00f3sito colectivo a las mujeres y hombres de esta bella tierra colombiana, a los campesinos, ind\u00edgenas y afrodescendientes, a los j\u00f3venes, a la clase trabajadora en general, a los artistas y trabajadores el arte y la cultura, a los ambientalistas, a la comunidad Lgbti, a los partidos pol\u00edticos y los movimientos sociales, a las diferentes comunidades religiosas, a importantes sectores empresariales y, sobre todo, a las v\u00edctimas del conflicto. Nuestros ni\u00f1os y ni\u00f1as, los m\u00e1s beneficiados, pues ellos son la semilla de las generaciones futuras, nos han conmovido con sus grandiosas expresiones de dulzura y esperanza.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Debemos admitir que nuestro prop\u00f3sito de b\u00fasqueda de una salida pol\u00edtica al desangre fratricida de la naci\u00f3n encontr\u00f3 en el presidente Juan Manuel Santos un valeroso interlocutor, capaz de sortear con entereza las presiones y provocaciones de los sectores belicistas. A \u00e9l le reconocemos su probada voluntad por construir el acuerdo que hoy se firma en nuestra Cartagena heroica. Por primera vez en m\u00e1s de un siglo, se lograron por fin aunar suficientes voluntades para decir no a los amigos de la guerra que durante tanto tiempo se apoderaron del acontecer nacional para sumirlo en un caos interminable y doloroso.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Toda esta construcci\u00f3n social y colectiva pudo rendir frutos gracias al incansable apoyo de los pa\u00edses garantes. Nuestro agradecimiento a Cuba, al comandante de esa gloriosa revoluci\u00f3n, Fidel Castro Ruz, al general de Ej\u00e9rcito y presidente Ra\u00fal Castro Ruz y al pueblo cubano en general. Igualmente, al Reino de Noruega y a todo el pueblo noruego por decidido apoyo al proceso.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Reconocimiento especial merece el comandante Hugo Ch\u00e1vez, sin cuyos trabajos, pacientes como discretos, este final feliz no hubiera tenido comienzo. A Nicol\u00e1s Maduro, continuador de ese generoso esfuerzo de paz, en su condici\u00f3n de presidente de la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela, pa\u00eds acompa\u00f1ante, y, desde luego, al pueblo de la hermana rep\u00fablica. Nuestro agradecimiento a Chile, en su calidad de pa\u00eds acompa\u00f1ante, a su pueblo, a su presidenta Michelle Bachellet. Tambi\u00e9n a la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas. La paz de Colombia es la paz de nuestra Am\u00e9rica y de todos los pueblos del mundo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Con el acuerdo final se ha dado un trascendental paso adelante en la b\u00fasqueda de un pa\u00eds diferente, comprometi\u00e9ndose a una reforma rural integral para contribuir a la transformaci\u00f3n estructural del campo; promover\u00e1 una participaci\u00f3n pol\u00edtica denominada &#8216;apertura democr\u00e1tica para construir la paz&#8217;, con la que se busca ampliar y profundizar la democracia. Las FARC-EP dejamos las armas al tiempo que el Estado se compromete a proscribir la violencia como m\u00e9todo de acci\u00f3n pol\u00edtica, esto es, a poner fin definitivo a la persecuci\u00f3n y el crimen contra el opositor pol\u00edtico, a dotarlo de plenas garant\u00edas para su actividad legal y pac\u00edfica.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Junto con el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y la dejaci\u00f3n de armas, con los cuales termina para siempre la confrontaci\u00f3n militar, fue pactada la reincorporaci\u00f3n de las FARC-EP a la vida civil en lo econ\u00f3mico, lo social y lo pol\u00edtico, de acuerdo con nuestros intereses, y se suscribi\u00f3 el acuerdo sobre garant\u00edas de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales o paramilitares que desangran y amenazan a Colombia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Especial atenci\u00f3n merece la previsi\u00f3n del pacto pol\u00edtico nacional, por medio del cual el gobierno y el nuevo movimiento pol\u00edtico surgido de nuestro tr\u00e1nsito a la actividad legal promoveremos un gran acuerdo nacional y desde las regiones con todas las fuerzas vivas de la naci\u00f3n, a fin de hacer efectivo el compromiso de todos los colombianos y colombianas para que nunca m\u00e1s sean utilizadas las armas en la pol\u00edtica ni se promuevan organizaciones violentas como el paramilitarismo. De materializarse este prop\u00f3sito com\u00fan, Colombia habr\u00e1 logrado dar un gigantesco paso adelante en el camino de la civilizaci\u00f3n y el humanismo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>De algo estamos bien seguros: si este acuerdo final no deja satisfechos a sectores de las clases pudientes del pa\u00eds, en cambio, representa una bocanada de aire fresco para los m\u00e1s pobres de Colombia, invisibles durante siglos, y para los y las j\u00f3venes, en cuyas manos se encuentra el futuro de la patria, los cuales ser\u00e1n la primera generaci\u00f3n de nacionales que crece en medio de la paz.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Son casi tres centenares de p\u00e1ginas las contentivas del acuerdo final que suscribimos aqu\u00ed, dif\u00edciles de resumir en tan breve espacio. Su firma no significa que capitalismo y socialismo comenzaron a sollozar reconciliados en brazos el uno del otro. Aqu\u00ed nadie ha renunciado a sus ideas ni arreado sus banderas derrotadas. Hemos acordado que seguiremos confront\u00e1ndolas abiertamente en la arena pol\u00edtica, sin violencia, en un apote\u00f3sico esfuerzo por la reconciliaci\u00f3n y el perd\u00f3n; por la convivencia pac\u00edfica, el respeto y la tolerancia; y, sobre todo, por la paz con justicia social y democracia verdadera.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Recordando a San Francisco de As\u00eds, debemos repetirnos que cuando se nos llene la boca hablando de paz, debemos cuidar primero de tener nuestros corazones llenos de ella.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En todos los escenarios posibles continuar\u00e1 retumbando nuestra voz contra las injusticias inherentes al capitalismo; denunciando la guerra como el instrumento favorito de los poderosos para imponer su voluntad a los d\u00e9biles por medio de la fuerza y el miedo, clamando por la salvaci\u00f3n y la conservaci\u00f3n de la vida y la naturaleza, exigiendo el fin de cualquier forma de patriarcado y discriminaci\u00f3n, proponiendo salidas verdaderamente humanas y democr\u00e1ticas a todos los conflictos, seguros de que la inmensa mayor\u00eda de los pueblos prefieren la paz y la hermandad sobre los odios y que merecen, por tanto, ocupar un lugar de privilegio en la adopci\u00f3n de las decisiones que envuelven el futuro de todos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Colombia requiere de transformaciones profundas para hacer realmente verdaderos los sue\u00f1os de la justicia social y el progreso. La paz es, sin duda alguna, el elemento esencial para los grandes destinos que nos esperan como naci\u00f3n, que deber\u00e1n caracterizarse m\u00e1s por sus luces que por su poder\u00edo, como dir\u00eda el Libertador.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Para hacerlo posible nuestra patria requiere, adem\u00e1s, de un renacimiento \u00e9tico, de la restauraci\u00f3n moral que predicaba <a href=\"http:\/\/elturbion.com\/?p=496\" target=\"_blank\">Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n<\/a> antes de ser asesinado aquel fat\u00eddico 9 de abril de 1948. El enriquecimiento f\u00e1cil y el descarado enga\u00f1o, la ciza\u00f1a sembrada en las mentes de los ciudadanos por la mentira medi\u00e1tica habitual, la farsa de la educaci\u00f3n fundada en el \u00e1nimo de lucro de empresarios sin principios, la enajenaci\u00f3n cotidiana sembrada por la publicidad mercantil, entre otros graves males, exigen para superarlos lo mejor de los valores humanos de nuestros compatriotas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La sociedad colombiana tiene que ser claramente inclusiva en lo econ\u00f3mico, lo pol\u00edtico, lo social y lo cultural. El Estado colombiano, tras la firma de este acuerdo, no puede seguir siendo el mismo en que se permite que la salud sea un negocio. Los tristemente famosos paseos de la muerte y las agon\u00edas a las puertas de los hospitales tienen que desaparecer para siempre. No m\u00e1s familias condenadas a la calle y la miseria por cuenta de las usurarias deudas con el sistema financiero o las bandas del gota a gota. La seguridad con la que tanto sue\u00f1an los colombianos y las colombianas no debe depender tanto del tama\u00f1o de las fuerzas de seguridad del Estado como del combate a la pobreza y la desigualdad, y a la falta de oportunidades que padecen millones de compatriotas, fuente real de las formas m\u00e1s sentidas de la delincuencia. Los servicios p\u00fablicos deben llegar a todos y a todas. Es a esa tarea a la que nos proponemos sumarnos desde ahora, sin arma distinta que nuestra palabra. Y es eso lo que el Estado colombiano ha prometido solemnemente respetar y proteger.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Al contrario de quienes predican que nuestro ingreso a la pol\u00edtica abierta en Colombia constituye una amenaza, sentimos que millones de colombianos y colombianas nos extienden sus brazos generosos y felicitan a su gobierno por haber alcanzado al menos la terminaci\u00f3n del conflicto armado, entre sus dis\u00edmiles prop\u00f3sitos. De todas partes del mundo recibimos emocionados saludos de aplauso por lo conseguido. La paz de Colombia es la paz de nuestra Am\u00e9rica, vuelven a repetirnos todos los gobiernos del continente.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ante ellos sellamos nuestro compromiso de paz y reconciliaci\u00f3n. Donde quiera que en adelante plante sus pies un antiguo combatiente de las FARC-EP, pueden tener la seguridad de encontrar a una persona decente, serena y sensata, inclinada al di\u00e1logo y la persuasi\u00f3n; a una persona dispuesta a perdonar, sencilla, desprendida y solidaria; a una persona amiga de los ni\u00f1os, de los humildes y ansiosa de trabajar por un nuevo pa\u00eds de modo pac\u00edfico.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Casi cinco a\u00f1os atr\u00e1s, en una nota destinada a ser le\u00edda por el presidente Santos, a pocos d\u00edas de producida la muerte de nuestro comandante Alfonso Cano, terminaba dici\u00e9ndole: \u201cas\u00ed no es, Santos, as\u00ed no es\u201d. Con la convicci\u00f3n de que Colombia se merec\u00eda un acuerdo mucho mejor y que quiz\u00e1s con un poco m\u00e1s de voluntad lo hubi\u00e9ramos logrado, debo reconocer que lo firmado hoy constituye una luz de esperanza, pre\u00f1ada de anhelos de paz, justicia social y democracia verdadera, un documento de descomunal trascendencia para el futuro de nuestros hijos e hijas y de la patria entera.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Los m\u00e1s de diez mil millones de d\u00f3lares invertidos en la guerra por el <a href=\"http:\/\/elturbion.com\/?p=12710\" target=\"_blank\">Plan Colombia<\/a> y el gigantesco gasto para la financiaci\u00f3n de la guerra hubieran servido para solucionar buena parte de los males del pueblo colombiano. Pero, como dir\u00eda nuestro comandante <a href=\"http:\/\/elturbion.com\/?p=1552\" target=\"_blank\">Jorge Brice\u00f1o<\/a>, ya no es tiempo de llorar sino de echar para adelante. Despu\u00e9s de centenares de miles de muertos y millones de v\u00edctimas, al suscribir juntos este documento le digo, presidente, con emoci\u00f3n patri\u00f3tica, que este s\u00ed era el camino indicado. \u00a1As\u00ed s\u00ed era!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Los soldados y polic\u00edas de Colombia han de tener claro que dejaron de ser nuestros adversarios, que para nosotros est\u00e1 definido que el camino correcto es reconciliaci\u00f3n de la familia colombiana. Esperamos de ellos, como lo aseguraron varios de sus m\u00e1s destacados mandos que jugaron importante papel en la Mesa de La Habana, una mirada distinta a la que siempre nos reservaron. Todos somos hijos del mismo pueblo colombiano, nos afectan por igual sus grandes problemas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A nuestros guerrilleros, a nuestros prisioneros de guerra, a sus familias, a nuestros licenciados de filas y lisiados queremos enviarles un mensaje de aliento: ustedes vivieron y lucharon como h\u00e9roes, abrieron con sus sue\u00f1os la senda de la paz para Colombia. Los tres monumentos que se construir\u00e1n con sus armas dar\u00e1n testimonio eterno de lo que represent\u00f3 la lucha de los combatientes de las FARC-EP y del pueblo humilde y valiente de esta patria.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Colombia espera ahora que, gracias a la necesaria disminuci\u00f3n del porcentaje del gasto p\u00fablico destinado a la guerra que deber\u00e1 traer el fin de la confrontaci\u00f3n y el consecuente aumento de la inversi\u00f3n social, nunca jam\u00e1s, ni en La Guajira, ni en Choc\u00f3 ni en ning\u00fan otro espacio del territorio nacional tengan por qu\u00e9 seguir muriendo ni\u00f1os de hambre, desnutrici\u00f3n o enfermedades curables.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Hemos coronado, por v\u00eda del di\u00e1logo, el fin del m\u00e1s largo conflicto del hemisferio occidental. Somos los colombianos y colombianas, por tanto, un ejemplo para el mundo. Que en adelante seamos dignos de llevar un honor semejante. Reconozcamos que cada una y uno de nosotros tenemos a qui\u00e9nes llorar. Perdimos a hijos e hijas, hermanos y hermanas, padres y madres, amigos y amigas. \u00a1Gloria a todos los ca\u00eddos y v\u00edctimas de esta larga conflagraci\u00f3n que hoy termina!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En nombre de las FARC-EP, ofrezco sinceramente perd\u00f3n a todas las v\u00edctimas del conflicto por todo el dolor que hayamos podido ocasionar en esta guerra.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Qu\u00e9 Dios bendiga a Colombia. Se acab\u00f3 la guerra. Estamos empezando a construir la paz.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Pasa un avi\u00f3n de la FAC] <em>Bueno, esta vez vinieron a saludar la paz y no a descargar bombas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> El amor de Mauricio Babilonia por la Meme podr\u00e1 ser ahora eterno y las mariposas que volaban libres tras \u00e9l, simbolizando su infinito amor, podr\u00e1n ahora multiplicarse por los siglos cubriendo la patria de esperanza.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a1Bienvenida esta segunda oportunidad sobre la Tierra!<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Septiembre 26 de 2016 Por considerarlas de importancia para el pa\u00eds, transcribimos las declaraciones de Rodrigo Londo\u00f1o, comandante en jefe de las FARC-EP, en el acto de firma del acuerdo final entre el Gobierno Nacional y esa organizaci\u00f3n. Mis primeras palabras tras la firma de este acuerdo final van dirigidas al pueblo de Colombia, pueblo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14354,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[154,1487,1527,1667,1818,2801,2901,3136],"class_list":["post-14347","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacion","tag-acuerdo-final","tag-farc","tag-firma","tag-gobierno-nacional","tag-implementacion","tag-paz","tag-plebiscito","tag-refrendacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14347\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}