{"id":14659,"date":"2016-12-03T11:03:16","date_gmt":"2016-12-03T16:03:16","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=14659"},"modified":"2016-12-03T11:03:16","modified_gmt":"2016-12-03T16:03:16","slug":"lo-que-entendemos-por-solidaridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=14659","title":{"rendered":"Lo que entendemos por solidaridad"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_14717\" aria-describedby=\"caption-attachment-14717\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14717\" title=\"&quot;La solidaridad es m\u00e1s que palabra impresa&quot;. Ilustraci\u00f3n: Alpuerto.\" src=\"https:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/alpuerto.jpg\" alt=\"&quot;La solidaridad es m\u00e1s que palabra impresa&quot;. Ilustraci\u00f3n: Alpuerto.\" width=\"600\" height=\"400\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14717\" class=\"wp-caption-text\">\u00abLa solidaridad es m\u00e1s que palabra impresa\u00bb. Ilustraci\u00f3n: Alpuerto.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Por: Omar Vera<\/strong> <strong>&#8211; diciembre 3 de 2016<\/strong><\/p>\n<p>A m\u00ed no me gusta el f\u00fatbol. No lo aborrezco, pero me emociona much\u00edsimo m\u00e1s una buena prueba cicl\u00edstica que el &#8216;deporte de millones&#8217;. No obstante, me han conmovido profundamente las muestras de solidaridad de la afici\u00f3n colombiana con la tragedia del <a href=\"http:\/\/elturbion.com\/?p=14616\" target=\"_blank\">Chapecoense<\/a>, luego del accidente a\u00e9reo que cost\u00f3 la vida de 71 personas, incluidos futbolistas, cuerpo t\u00e9cnico y 22 periodistas, a pocos kil\u00f3metros del aeropuerto de Rionegro (Antioquia).<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>No puedo sentirme m\u00e1s que admirado por la pasi\u00f3n que demostraban miles de personas reunidas en el estadio Anastasio Girardot de Medell\u00edn durante el homenaje realizado recientemente con motivo de este siniestro y por la forma en que el mismo ha conmovido profundamente a millones de colombianos de todas las clases, a pesar del manejo marrullero de los grandes medios de comunicaci\u00f3n que se interesan m\u00e1s por volcar este sentir hacia el morbo, a las especulaciones absurdas sobre las causas del incidente y a la transformaci\u00f3n del dolor de las v\u00edctimas en rating y dinero.<\/p>\n<p>Es muy positiva esta reacci\u00f3n de solidaridad. En realidad, es algo que lo llena a uno de alegr\u00eda y esperanza en un pa\u00eds marcado culturalmente por un ego\u00edsmo que no da tregua, por la l\u00f3gica de &#8216;primero lo suyo&#8217;, por el duod\u00e9cimo mandamiento de &#8216;aprovechar cualquier papayaso&#8217; y por la negaci\u00f3n permanente del sufrimiento ajeno. Si Colombia es la naci\u00f3n de mirar hacia otro lado mientras el mundo se cae a pedazos, lo que est\u00e1 ocurriendo es la negaci\u00f3n de ese pat\u00e9tico comportamiento que se nos ha impuesto por generaciones y esto deber\u00eda marcar el primer paso para transformar nuestra forma de pensar y actuar, para creer que es posible inventarnos una manera nueva de vivir en comunidad y como pueblo.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n resulta preocupante como algunas personas vienen condenando estas muestras de solidaridad con un moralismo intransigente. Con toda arrogancia y par\u00e1ndose desde un sitial de autoridad, reprochan a la gente por conmoverse en este caso y por guardar un silencio sepulcral ante lo que est\u00e1 ocurriendo en el pa\u00eds, como la actual ola de asesinatos y atentados contra l\u00edderes sociales y agrarios en siete departamentos.<\/p>\n<p>Al respecto, hay que decir de forma autocr\u00edtica que sobre estos asuntos fundamentales poco hemos hecho desde el movimiento social para que el colombiano de a pie los entienda y los sienta como propios. Mientras tanto, se ha dejado el campo libre al poder para inclinar la balanza a su favor, pues sin duda en estas solidaridades selectivas, una validada socialmente y la otra convenientemente silenciada, juegan un papel muy importante las agendas de unos monopolios comunicativos que dan una gran visibilidad a este caso, por ser las v\u00edctimas del Chapecoense personajes p\u00fablicos y protagonistas de uno de los torneos de f\u00fatbol m\u00e1s importantes del continente, mientras ocultan realidades como el accionar paramilitar en Colombia.<\/p>\n<p>Ahora bien, no podemos pedirle a la gente que, para ampliar sus m\u00e1rgenes solidarios, rompa por arte de magia una tradici\u00f3n segregadora que est\u00e1 en la quintaesencia de su cultura, que es herencia de la Inquisici\u00f3n y del genocidio contra los pueblos ind\u00edgenas, que conform\u00f3 la Rep\u00fablica para beneficio de los nuevos ricos criollos, que sirvi\u00f3 de motivaci\u00f3n para que la gente se diera plomo desde la Guerra de los Mil D\u00edas hasta hoy y que es la piedra angular del fascismo criollo del que tanto se han beneficiado narcotraficantes, terratenientes y banqueros, expresada con todo descaro en los discursos llenos de odio y charlataner\u00eda del innombrable.<\/p>\n<p>Si queremos cambiar al mundo, hay que construir una cultura de apoyo mutuo que hoy no existe y en esto debemos invertir todas nuestras fuerzas creativas y capacidades de fortalecimiento de las organizaciones y movimientos sociales. Hacerlo nos exige recordar que, en lugar de reprocharle a la gente que se sensibilice con un asunto u otro, hay que motivarla a ser solidaria en todos los aspectos de su vida, cosa que sobra decir que no cumplimos a rajatabla ni los que nos ponemos el mote de &#8216;solidarios&#8217;, por lo que esta exigencia es a la vez hacia los dem\u00e1s y hacia nosotros mismos.<\/p>\n<p>La tragedia del Chapecoense nos deja una gran lecci\u00f3n moral y de humildad a quienes so\u00f1amos con un mundo mejor: o nos ponemos a entender mejor el sentir de nuestro pueblo o seguimos disfrazando la mezquindad de altruismo para sentirnos bien en la comodidad del que juzga el mundo sin hacer mayor cosa por cambiarlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La solidaridad de los colombianos con casos como el del Chapecoense no solo no debe ser condenada sino que debe estimularse para transformar el pa\u00eds. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14717,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[135,169,679,2501,3430],"class_list":["post-14659","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-accidente","tag-aereo","tag-chapecoense","tag-movimientos-sociales-2","tag-solidaridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14659","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14659"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14659\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}