{"id":1512,"date":"2010-06-05T22:34:37","date_gmt":"2010-06-06T03:34:37","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=1512"},"modified":"2010-06-05T22:34:37","modified_gmt":"2010-06-06T03:34:37","slug":"retratos-en-un-mar-de-mentiras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=1512","title":{"rendered":"Retratos en un mar de mentiras"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\"><strong>Por: Omar Vera &#8211; junio 5 de 2010<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">A la mitad del viaje de la vida, Marina y Jairo se encontraron con un puerto junto al gran r\u00edo, hasta donde llegaba el aroma del mar que hab\u00edan olvidado. No se trata de una coincidencia, la mayor\u00eda de los colombianos nos hemos olvidado del aroma de la vida, de la gran tragedia humana que viven millones, de las grandes tristezas de los que sufren la pobreza m\u00e1s oprobiosa y el dominio de los se\u00f1ores de la guerra. La pel\u00edcula de Carlos Gaviria \u2013P\u00e9rez, aclaro para que no quepan confusiones con su hom\u00f3nimo, ese gran intelectual con el coraz\u00f3n a la izquierda\u2013 no s\u00f3lo logra ubicarse dentro de las mejores obras cinematogr\u00e1ficas producidas en nuestro pa\u00eds durante los \u00faltimos a\u00f1os sino que sacude al espectador de este olvido autoinflingido que nos ha sumido colectivamente en un estado de permanente negaci\u00f3n ante lo que somos: una naci\u00f3n sometida por la sangre al imperio de la codicia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\"><!--more-->No es para menos. Marina (Paola Baldi\u00f3n Fischer), una joven que ve temerosa el retorno permanente de sus muertos, logra convertirse en el retrato de esa Colombia que se ha encerrado en el silencio y el olvido de la gran brutalidad cometida ante sus ojos para no enfrentar su propia tragedia y entender, finalmente, qu\u00e9 pas\u00f3, por qu\u00e9 pas\u00f3 y a qui\u00e9nes termin\u00f3 beneficiando su propio suplicio. Con una actuaci\u00f3n impecable, el personaje sit\u00faa al espectador ante la inexpresividad y el temor de quienes no han entendido el duelo com\u00fan que le debemos a millones de v\u00edctimas del paramilitarismo y la deuda que a\u00fan tiene la actual generaci\u00f3n con nuestra historia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Y es que como todo viaje de iluminaci\u00f3n, el que hace Marina junto a su pragm\u00e1tico primo Jairo (Juli\u00e1n Rom\u00e1n), a la muerte del deprimido hasta la locura abuelo Nepomuceno (Edgardo Rom\u00e1n), la lleva ante el viejo espiral narrativo de vida, muerte y vuelta a nacer que estos personajes, arquetipos fundamentales de nuestra Colombia de hoy, intentan realizar para alcanzar un prop\u00f3sito que, finalmente, est\u00e1 fuera de sus manos. La traves\u00eda s\u00f3lo es completada por Marina, porque, acerc\u00e1ndose a un personaje de novela \u2013literaria, obviamente\u2013, su aspiraci\u00f3n de completar el encargo que motiva sus pasos termina siendo inaccesible, apabullada por el poder que le da a los asesinos la negaci\u00f3n colectiva de lo que somos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Y es all\u00ed donde estos retratos se vuelven m\u00e1s sensibles, nos estremecen y nos llenan de preguntas. Nos ponen en crisis con nosotros mismos y nos ofrecen el dulce sabor de la duda, porque somos nosotros quienes estamos capturados simb\u00f3licamente en esta excelente pel\u00edcula \u2013lograda, sobra decirlo, con recursos muy limitados frente a otras narrativas m\u00e1s &#8216;vendedoras&#8217;\u2013; somos todos los colombianos quienes en el rebusque cotidiano, la ingenuidad a toda prueba, la amargura por lo que nos ha sido arrebatado y el dolor eternamente reprimido nos hemos consumido en el mar de mentiras que se ha tejido para mantenernos sumidos en nosotros mismos, sin esperanza de retorno a una \u00cdtaca inexistente y con todos los sue\u00f1os perdidos en una memoria que, terca, se niega a funcionar adecuadamente.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">La puesta de esta cinta en las salas de cine es un gran logro. Tal vez uno de los mayores en una industria cinematogr\u00e1fica hundida casi por completo en la &#8216;porno miseria&#8217; y la narrativa de \u201cputas, sicarios y traquetos\u201d, como muy precisamente la definiera Germ\u00e1n Castro Caycedo, con las que hoy se trata de naturalizar el horror y de embriagar a un p\u00fablico que al final no se hace preguntas. A pesar de las grandes limitaciones que el salirse del canon comercial impone a \u201cRetratos en un mar de mentiras\u201d, la proyecci\u00f3n en 35 mil\u00edmetros logra un excelente resultado, con un sonido que supera al promedio de las producciones nacionales y una estructura narrativa excelentemente formulada. Sobra decir, especialmente a quienes han soportado la lectura de estas l\u00edneas, que vale la pena verla, pagar la entrada y salir con montones de preguntas de la sala de cine que s\u00f3lo podemos responder cada uno de nosotros.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Espero sinceramente que obras como \u00e9sta se multipliquen y terminemos cada vez m\u00e1s cuestionados: s\u00f3lo ante una gran tensi\u00f3n de nuestra narrativa cotidiana todos los colombianos podremos, en alg\u00fan momento, ayudar a que los pasos de Marina hacia el mar \u2013de nuestra Marina colectiva\u2013, esta vez est\u00e9n llenos de verdades y \u2013\u00bfpor qu\u00e9 no?\u2013 de una sonrisa de esperanza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pel\u00edcula de Carlos Gaviria sacude al espectador de este olvido autoinflingido ante lo que somos: una naci\u00f3n sometida por la sangre al imperio de la codicia.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[75],"tags":[3177,3194],"class_list":["post-1512","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cine","tag-resena","tag-retratos-en-un-mar-de-mentiras"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1512"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1512\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}