{"id":15647,"date":"2018-02-22T17:12:36","date_gmt":"2018-02-22T22:12:36","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=15647"},"modified":"2018-02-22T17:12:36","modified_gmt":"2018-02-22T22:12:36","slug":"ofensiva-de-la-derecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=15647","title":{"rendered":"Ofensiva de la derecha"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_15651\" aria-describedby=\"caption-attachment-15651\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15651 size-full\" title=\"Las protestas violentas y el sabotaje econ\u00f3mico han sido dos poderosas herramientas de la derecha del continente contra los gobiernos progresistas. Foto: Ernesto Che Mercado Jones.\" src=\"https:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/protestas_caracas-ernesto_che_mercado_jones.jpg\" alt=\"Las protestas violentas y el sabotaje econ\u00f3mico han sido dos poderosas herramientas de la derecha del continente contra los gobiernos progresistas. Foto: Ernesto Che Mercado Jones.\" width=\"600\" height=\"400\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-15651\" class=\"wp-caption-text\">Las protestas violentas y el sabotaje econ\u00f3mico han sido dos poderosas herramientas de la derecha del continente contra los gobiernos progresistas. Foto: Ernesto Che Mercado Jones.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Por: Juan Diego Garc\u00eda &#8211; febrero 22 de 2018<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Los acontecimientos recientes parecer\u00edan indicar un avance imparable de la derecha en Latinoam\u00e9rica y el ocaso de la ola de gobiernos reformistas. \u00bfCu\u00e1les podr\u00edan ser los motivos que explican este fen\u00f3meno? Al menos tres factores parecen estar en el meollo de la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>En primer lugar, y como el motivo central del retroceso de los gobiernos progresistas, estar\u00eda el mantenimiento del modelo cl\u00e1sico de inserci\u00f3n de estos pa\u00edses en la econom\u00eda mundial: el extractivismo, es decir, su papel como simples suministradores de materias primas sin procesar, mercanc\u00edas con escaso valor agregado y mano de obra barata a los mercados centrales del sistema, adem\u00e1s del inmenso flujo de riqueza que los pa\u00edses perif\u00e9ricos entregan anualmente al sistema financiero mundial.<\/p>\n<p>Cuando la expansi\u00f3n econ\u00f3mica da al Estado recursos m\u00e1s o menos generosos -las &#8216;vacas gordas&#8217;-, los gobiernos progresistas buscan saldar la enorme deuda con los sectores m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n -programas de salud, vivienda, educaci\u00f3n, alimentos subvencionados, etc.- y solo en medida muy modesta invierten esos recursos en el impulso de un modelo de econom\u00eda esencialmente distinto del extrativismo, uno que tenga como base la industrializaci\u00f3n, otorgue la prioridad al mercado interno y coloque como norte de su pol\u00edtica la defensa de los recursos nacionales.<\/p>\n<p>Cuando surge la crisis y faltan las divisas se debilita la acci\u00f3n social de estos gobiernos. Llega, entonces, la \u00e9poca de las &#8216;vacas flacas&#8217; y es cuando la derecha acomete saboteando un tejido econ\u00f3mico endeble que no resiste embates mayores. Todos los mecanismos a disposici\u00f3n de la burgues\u00eda criolla se ponen a funcionar casi siempre con resultados favorables al gran capital. El progresismo descubre, entonces, que tener el gobierno no es lo mismo que conseguir el poder y que solo un desarrollo econ\u00f3mico aut\u00f3nomo ofrece m\u00e1rgenes suficientes para impulsar las reformas y ejercer la soberan\u00eda nacional. Acaso una distribuci\u00f3n diferente de los recursos que dejan las &#8216;vacas gordas&#8217;, equilibrando inversi\u00f3n productiva y gasto social, ser\u00eda una soluci\u00f3n, si es que no se opta por una apuesta de desarrollo forzado con todos los sacrificios que ello supone, pero cuyos resultados son innegables. As\u00ed al menos se produjo la industrializaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de Occidente, Jap\u00f3n y de las dos grandes naciones socialistas del siglo pasado. Si no existe, pues, una econom\u00eda que ofrezca m\u00ednimas garant\u00edas ante el ataque interno y externo de la derecha solo queda el recurso del apoyo popular, pero a condici\u00f3n de movilizarlo para generar otra econom\u00eda, de superar el extractivismo y construir un pa\u00eds diferente. Eso, al menos, es lo que proponen los gobiernos de Venezuela y Bolivia.<\/p>\n<p>En segundo lugar, se destacar\u00eda la necesidad de definir la naturaleza del agente que est\u00e9 en capacidad de hacer de vanguardia social del cambio. Desde una perspectiva socialista cabe, entonces, preguntarse en qu\u00e9 medida al obrero industrial cl\u00e1sico -hoy muy modernizado en los sectores avanzados del tejido econ\u00f3mico- habr\u00eda que a\u00f1adir como parte del mismo proletariado a las amplias masas de asalariados del comercio y los servicios, ahora ampliamente mayoritarias. No menos importante ser\u00eda elaborar una nueva formulaci\u00f3n respecto al papel de la peque\u00f1a burgues\u00eda como aliado esencial de estos gobiernos, sobre todo considerando los procesos de urbanizaci\u00f3n y la disminuci\u00f3n -en algunos casos dr\u00e1stica- del campesinado, y por supuesto, determinar el papel del llamado &#8216;pobrer\u00edo&#8217;, esa inmensa masa de poblaci\u00f3n marginada, empobrecida e integrada a medias en el sistema -\u00bfel \u201cej\u00e9rcito de reserva\u201d de la teor\u00eda socialista cl\u00e1sica?-. En este aspecto, habr\u00eda que constatar que los avances de los gobiernos progresistas en el continente resultan muy desiguales, tanto por lo que hace a la politizaci\u00f3n de estas, sus bases sociales principales, como por lo que ata\u00f1e a su grado de organizaci\u00f3n y protagonismo real en los procesos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>En tercer lugar, todo indica que la cuesti\u00f3n del partido mantiene toda su importancia, al contrario de lo que dicen quienes, en las corrientes posmodernas, tienden a rebajar y hasta negar la necesidad de una organizaci\u00f3n profesional y adecuadamente preparada para orientar el movimiento social y pol\u00edtico. La falta de un partido que satisfaga estas condiciones hace muy d\u00e9biles a los gobiernos progresistas. Basta hacer un somero an\u00e1lisis de los partidos que encabezan estos proyectos en Latinoam\u00e9rica para comprobar que la gesti\u00f3n p\u00fablica resulta imposible sin un equipo dirigente de suficiente solvencia te\u00f3rica y, por supuesto, \u00e9tica.<\/p>\n<p>Sin un modelo econ\u00f3mico que supere el extrativismo, sin la organizaci\u00f3n y educaci\u00f3n pol\u00edtica de quienes en la sociedad moderna est\u00e1n llamados a ser los agentes hist\u00f3ricos del cambio y sin unos partidos adecuados a estas exigencias, la toma del gobierno no conduce a combates superiores para resolver la cuesti\u00f3n nacional y, por supuesto, el problema de las clases. En efecto, en cuanto la crisis del sistema golpea la econom\u00eda se desata la ofensiva del gran capital -nacional y extranjero- y los gobiernos de progreso se ven sumidos en la encrucijada. Si las bases sociales no est\u00e1n educadas en los objetivos del proceso ni organizadas para el combate -m\u00e1s all\u00e1 de imponerse en las urnas- y si, por a\u00f1adidura, los partidos que deben hacer de vanguardias de los procesos resultan inferiores al reto, se generan entonces todas las condiciones para la contraofensiva exitosa de la derecha local e internacional.<\/p>\n<p>El balance para la izquierda tiene, no obstante, aspectos muy positivos, mientras los triunfos de la derecha en modo alguno resultan tan s\u00f3lidos como la reacci\u00f3n desear\u00eda. El continente es una bomba de tiempo y las perspectivas mundiales est\u00e1n lejos de ser positivas para el capitalismo. Ojal\u00e1 la lecciones acumuladas sean asimiladas de forma cr\u00edtica y la izquierda se preparare para las batallas venideras. Hoy, como nunca, es v\u00e1lido el verso del gran poeta chino: \u201cReina un gran desorden bajo los cielos, la situaci\u00f3n es excelente\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los acontecimientos recientes parecer\u00edan indicar un avance imparable de la derecha en Latinoam\u00e9rica y el ocaso de la ola de gobiernos reformistas. \u00bfCu\u00e1les podr\u00edan ser los motivos que explican este fen\u00f3meno?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15651,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[318,487,509,944,1058,1250,1464,1672,2456,3705],"class_list":["post-15647","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-argentina","tag-bolivia","tag-brasil","tag-crisis","tag-derecha","tag-ecuador","tag-extractivismo","tag-gobiernos-progresistas","tag-modelo-economico","tag-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15647","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15647"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15647\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}