{"id":16364,"date":"2018-12-03T17:10:18","date_gmt":"2018-12-03T22:10:18","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=16364"},"modified":"2018-12-03T17:10:18","modified_gmt":"2018-12-03T22:10:18","slug":"fascismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=16364","title":{"rendered":"Fascismo"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/bolsonaro-pedro_fran\u00e7a.jpg\" alt=\"Bolsonaro, el nuevo presidente de Brasil, encarna una nueva generaci\u00f3n de gobernantes abiertamente fascistas. Foto: Pedro Fran\u00e7a.\" class=\"wp-image-16554\"\/><figcaption><em>Bolsonaro, el nuevo presidente de Brasil, encarna una nueva generaci\u00f3n de gobernantes abiertamente fascistas. Foto: Pedro Fran\u00e7a.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por: Juan Diego Garc\u00eda &#8211; diciembre 3 de 20118<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos de los acontecimientos en curso justificar\u00edan la idea de que existe un retorno del fascismo en buena parte del planeta. En efecto, como anta\u00f1o, estamos ante un retroceso nada desde\u00f1able del llamado &#8216;Estado de derecho&#8217;, es decir, ante el abandono de las formas democr\u00e1ticas del dominio burgu\u00e9s \u2013la &#8216;dictadura democr\u00e1tica de la burgues\u00eda&#8217;\u2013 y la instauraci\u00f3n en su lugar de formas que en tantos aspectos muestran semejanzas con las formas cl\u00e1sicas del fascismo. <\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, no deben buscarse identificaciones plenas, pues inclusive los reg\u00edmenes fascistas del siglo pasado tampoco resultaban completamente iguales ni las llamadas &#8216;democracias occidentales&#8217; estaban a salvo de abrigar en su seno muchos elementos similares al fascismo. En Francia, por ejemplo, <a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"Por supuesto, no deben buscarse identificaciones plenas, pues inclusive los reg\u00edmenes fascistas del siglo pasado tampoco resultaban completamente iguales ni las llamadas 'democracias occidentales' estaban a salvo de abrigar en su seno muchos elementos similares al fascismo. En Francia, por ejemplo, el r\u00e9gimen colaboracionista de Vichy ten\u00eda apoyos importantes en sectores medios y de la gran burgues\u00eda que saludaban al invasor nazi porque \u201cal fin hab\u00eda orden y menos huelgas y comunistas desfilando por la calles\u201d; y por supuesto, luego de la derrota del fascismo todos ellos hab\u00edan estado en la \u201cResistence\u201d o hab\u00edan sido \u201cmaquis\u201d. El potencial rey de los brit\u00e1nicos era un partidario reconocido de Hitler y en los mismos Estados Unidos el KKK ten\u00eda v\u00eda libre en sus marchas (incluyendo la misma Nueva York), los jud\u00edos eran considerados por no pocos como \u201cpeligrosos comunistas\u201d y personajes relevantes como el mism\u00edsimo Henry Ford no solo visit\u00f3 varias veces la Alemania Nazi y declar\u00f3 su admiraci\u00f3n por el Tercer Reich sino que lo dej\u00f3 consignado en sus libros. \u00bfNo hubo acaso empresas estadounidenses que mantuvieron estrechos v\u00ednculos econ\u00f3micos con Alemania inclusive durante la guerra? \u00bfNo lo hizo la familia Bush?\nAlgo si identifica a los fascistas en todo el planeta, ayer y hoy: su idea puramente instrumental de la democracia burguesa, la que apoyan solo si permite asegurar las ganancias del capital, pero desconocen si las fuerzas del trabajo, aun defendiendo sus reivindicaciones dentro de ese mismo orden burgu\u00e9s, lo ponen en riesgo. La democracia representativa es entonces aceptable siempre y cuando las fuerzas populares no consigan moverla en su provecho de manera significativa. Entonces el posible pacto capital-trabajo \u2013que est\u00e1 en la base de todos los reformismos- se convierte en una apuesta arriesgada que la clase dominante ir\u00e1 desmantelando al ritmo que se lo permita la correlaci\u00f3n de fuerzas, hasta que su dominio resulte pleno y el estado de derecho y cualquier forma de democracia social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica sea cosa del pasado o un mero formalismo de justificaci\u00f3n.\nEn buena medida eso es precisamente el actual neoliberalismo y su dictadura, que ante los riesgos de un movimiento social opositor y ante las necesidades que le impone a cada burgues\u00eda la dura competencia mundial, opta en lo interior por desmantelar avances sociales y asegurar su control con reg\u00edmenes autoritarios o abiertamente terroristas, y en lo exterior  lanzarse a aventuras militares de conquista. Trump encarna ese ideal fascista de manera muy evidente y las manifestaciones de fascismo a escala mundial repiten \u2013cada uno en sus condiciones particulares- el mismo fen\u00f3meno. Bolsonaro en Brasil vale de ejemplo, al menos por sus antecedentes, su programa de gobierno (neoliberal en extremo) y sus intenciones apenas disimuladas de contribuir en una agresi\u00f3n armada a Venezuela.\nEl fascismo no es entonces fruto ni de la megaloman\u00eda de alg\u00fan dirigente de rasgos paranoides (aunque ayude mucho, sin duda) ni de la errada decisi\u00f3n de unas mayor\u00edas sociales y electorales que le encumbren al gobierno (aunque tambi\u00e9n contribuye a legitimar su asalto al poder); en realidad, el fascismo es una forma de dominaci\u00f3n propia del mismo capitalismo cuando sus contradicciones le conducen a crisis muy agudas, cuando se impone la necesidad de abandonar las propias reglas de juego de su r\u00e9gimen democr\u00e1tico y en su lugar instaurar un sistema de control social que solo funciona si se basa en el terror. No es posible separar el fen\u00f3meno del fascismo de las grandes crisis del sistema capitalista y no falta el analista que vincula las actuales manifestaciones del fascismo con la crisis actual y sobre todo con la que se est\u00e1 gestando ya en el seno mismo del sistema mundial capitalista. En este contexto no parecen pues tan catastr\u00f3ficos los anuncios de una nueva guerra mundial en ciernes, una en la que los protagonistas nos sean solo los pa\u00edses de la periferia del sistema como hasta ahora, sino directamente las grandes potencias.\nLa relativamente d\u00e9bil consciencia pol\u00edtica de las mayor\u00edas sociales y sobre todo su endeble organizaci\u00f3n facilitan mucho los avances de la extrema derecha. Las crisis de la izquierda (en particular el fin del proyecto del \u201csocialismo realmente existente\u201d en la URSS y el colapso del modelo socialdem\u00f3crata en Europa) no parecen haber sido asimiladas de manera lo suficientemente cr\u00edtica por los partidos y organizaciones de la izquierda, que en tantas formas parece a\u00fan prisioneras del pasado, afectadas por sectarismos y divisiones que la hacen a\u00fan m\u00e1s d\u00e9bil, y sobre todo porque carecen de un proyecto esperanzador que consiga ilusionar a las mayor\u00edas. En este sentido ense\u00f1a m\u00e1s a las mayor\u00edas sociales la enorme p\u00e9rdida de legitimidad que el neoliberalismo le produce al sistema que el discurso alternativo de la izquierda.\nPor supuesto, y a pesar de las muchas derrotas de la izquierda y de los movimientos sociales, existen bastantes factores positivos que se pueden movilizar para impedir el avance del fascismo. Las victorias de la extrema derecha no consiguen ocultar los fen\u00f3menos universales de rechazo al modelo neoliberal y sobre todo que ese modelo (que es mucho m\u00e1s que una simple forma de dirigir la econom\u00eda) no consigue mejorar las duras condiciones materiales de amplios sectores sociales, que solo intensifica las desigualdades y que \u2013 a contrav\u00eda de los discursos apolog\u00e9ticos de sus ide\u00f3logos- no consigue acabar con unas crisis c\u00edclicas que cuando se producen y coinciden con ciertas condiciones favorables en las fuerzas de la oposici\u00f3n social est\u00e1n en condiciones no solo de derrotar al fascismo sino inclusive de abrir las puertas a proyectos de transformaci\u00f3n radical del mismo sistema.\nY una de esas condiciones es precisamente la unidad de las fuerzas socialistas y democr\u00e1ticas. Cuando Hitler recibe el encargo de formar gobierno, lo hace porque las fuerzas democr\u00e1ticas y socialistas no consiguen ponerse de acuerdo. Los nazis son muchos en el Parlamento alem\u00e1n pero son minor\u00eda frente a socialistas, comunistas y grupos de burgueses democr\u00e1ticos que de superar sus diferencias hubiesen podido impedir que Hitler llegara al poder. En pocos meses esos l\u00edderes del socialismo y la democracia terminaron en los campos de concentraci\u00f3n, asesinados o en el exilio; una dura lecci\u00f3n que la izquierda y las fuerzas democr\u00e1ticas no deber\u00edan olvidar. (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Francia_de_Vichy\" target=\"_blank\">el r\u00e9gimen colaboracionista de Vichy<\/a> ten\u00eda apoyos importantes en sectores medios y de la gran burgues\u00eda que saludaban al invasor nazi porque &#8216;al fin hab\u00eda orden y menos huelgas y comunistas desfilando por la calles&#8217;. Por supuesto, luego de la derrota del fascismo todos ellos hab\u00edan estado en la <em><a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"Por supuesto, no deben buscarse identificaciones plenas, pues inclusive los reg\u00edmenes fascistas del siglo pasado tampoco resultaban completamente iguales ni las llamadas 'democracias occidentales' estaban a salvo de abrigar en su seno muchos elementos similares al fascismo. En Francia, por ejemplo, el r\u00e9gimen colaboracionista de Vichy ten\u00eda apoyos importantes en sectores medios y de la gran burgues\u00eda que saludaban al invasor nazi porque 'al fin hab\u00eda orden y menos huelgas y comunistas desfilando por la calles'. Por supuesto, luego de la derrota del fascismo todos ellos hab\u00edan estado en la r\u00e9sistance o hab\u00edan sido \u201cmaquis\u201d. El potencial rey de los brit\u00e1nicos era un partidario reconocido de Hitler y en los mismos Estados Unidos el KKK ten\u00eda v\u00eda libre en sus marchas (incluyendo la misma Nueva York), los jud\u00edos eran considerados por no pocos como \u201cpeligrosos comunistas\u201d y personajes relevantes como el mism\u00edsimo Henry Ford no solo visit\u00f3 varias veces la Alemania Nazi y declar\u00f3 su admiraci\u00f3n por el Tercer Reich sino que lo dej\u00f3 consignado en sus libros. \u00bfNo hubo acaso empresas estadounidenses que mantuvieron estrechos v\u00ednculos econ\u00f3micos con Alemania inclusive durante la guerra? \u00bfNo lo hizo la familia Bush?\nAlgo si identifica a los fascistas en todo el planeta, ayer y hoy: su idea puramente instrumental de la democracia burguesa, la que apoyan solo si permite asegurar las ganancias del capital, pero desconocen si las fuerzas del trabajo, aun defendiendo sus reivindicaciones dentro de ese mismo orden burgu\u00e9s, lo ponen en riesgo. La democracia representativa es entonces aceptable siempre y cuando las fuerzas populares no consigan moverla en su provecho de manera significativa. Entonces el posible pacto capital-trabajo \u2013que est\u00e1 en la base de todos los reformismos- se convierte en una apuesta arriesgada que la clase dominante ir\u00e1 desmantelando al ritmo que se lo permita la correlaci\u00f3n de fuerzas, hasta que su dominio resulte pleno y el estado de derecho y cualquier forma de democracia social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica sea cosa del pasado o un mero formalismo de justificaci\u00f3n.\nEn buena medida eso es precisamente el actual neoliberalismo y su dictadura, que ante los riesgos de un movimiento social opositor y ante las necesidades que le impone a cada burgues\u00eda la dura competencia mundial, opta en lo interior por desmantelar avances sociales y asegurar su control con reg\u00edmenes autoritarios o abiertamente terroristas, y en lo exterior  lanzarse a aventuras militares de conquista. Trump encarna ese ideal fascista de manera muy evidente y las manifestaciones de fascismo a escala mundial repiten \u2013cada uno en sus condiciones particulares- el mismo fen\u00f3meno. Bolsonaro en Brasil vale de ejemplo, al menos por sus antecedentes, su programa de gobierno (neoliberal en extremo) y sus intenciones apenas disimuladas de contribuir en una agresi\u00f3n armada a Venezuela.\nEl fascismo no es entonces fruto ni de la megaloman\u00eda de alg\u00fan dirigente de rasgos paranoides (aunque ayude mucho, sin duda) ni de la errada decisi\u00f3n de unas mayor\u00edas sociales y electorales que le encumbren al gobierno (aunque tambi\u00e9n contribuye a legitimar su asalto al poder); en realidad, el fascismo es una forma de dominaci\u00f3n propia del mismo capitalismo cuando sus contradicciones le conducen a crisis muy agudas, cuando se impone la necesidad de abandonar las propias reglas de juego de su r\u00e9gimen democr\u00e1tico y en su lugar instaurar un sistema de control social que solo funciona si se basa en el terror. No es posible separar el fen\u00f3meno del fascismo de las grandes crisis del sistema capitalista y no falta el analista que vincula las actuales manifestaciones del fascismo con la crisis actual y sobre todo con la que se est\u00e1 gestando ya en el seno mismo del sistema mundial capitalista. En este contexto no parecen pues tan catastr\u00f3ficos los anuncios de una nueva guerra mundial en ciernes, una en la que los protagonistas nos sean solo los pa\u00edses de la periferia del sistema como hasta ahora, sino directamente las grandes potencias.\nLa relativamente d\u00e9bil consciencia pol\u00edtica de las mayor\u00edas sociales y sobre todo su endeble organizaci\u00f3n facilitan mucho los avances de la extrema derecha. Las crisis de la izquierda (en particular el fin del proyecto del \u201csocialismo realmente existente\u201d en la URSS y el colapso del modelo socialdem\u00f3crata en Europa) no parecen haber sido asimiladas de manera lo suficientemente cr\u00edtica por los partidos y organizaciones de la izquierda, que en tantas formas parece a\u00fan prisioneras del pasado, afectadas por sectarismos y divisiones que la hacen a\u00fan m\u00e1s d\u00e9bil, y sobre todo porque carecen de un proyecto esperanzador que consiga ilusionar a las mayor\u00edas. En este sentido ense\u00f1a m\u00e1s a las mayor\u00edas sociales la enorme p\u00e9rdida de legitimidad que el neoliberalismo le produce al sistema que el discurso alternativo de la izquierda.\nPor supuesto, y a pesar de las muchas derrotas de la izquierda y de los movimientos sociales, existen bastantes factores positivos que se pueden movilizar para impedir el avance del fascismo. Las victorias de la extrema derecha no consiguen ocultar los fen\u00f3menos universales de rechazo al modelo neoliberal y sobre todo que ese modelo (que es mucho m\u00e1s que una simple forma de dirigir la econom\u00eda) no consigue mejorar las duras condiciones materiales de amplios sectores sociales, que solo intensifica las desigualdades y que \u2013 a contrav\u00eda de los discursos apolog\u00e9ticos de sus ide\u00f3logos- no consigue acabar con unas crisis c\u00edclicas que cuando se producen y coinciden con ciertas condiciones favorables en las fuerzas de la oposici\u00f3n social est\u00e1n en condiciones no solo de derrotar al fascismo sino inclusive de abrir las puertas a proyectos de transformaci\u00f3n radical del mismo sistema.\nY una de esas condiciones es precisamente la unidad de las fuerzas socialistas y democr\u00e1ticas. Cuando Hitler recibe el encargo de formar gobierno, lo hace porque las fuerzas democr\u00e1ticas y socialistas no consiguen ponerse de acuerdo. Los nazis son muchos en el Parlamento alem\u00e1n pero son minor\u00eda frente a socialistas, comunistas y grupos de burgueses democr\u00e1ticos que de superar sus diferencias hubiesen podido impedir que Hitler llegara al poder. En pocos meses esos l\u00edderes del socialismo y la democracia terminaron en los campos de concentraci\u00f3n, asesinados o en el exilio; una dura lecci\u00f3n que la izquierda y las fuerzas democr\u00e1ticas no deber\u00edan olvidar. (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Resistencia_francesa\" target=\"_blank\">r\u00e9sistance<\/a><\/em> o hab\u00edan sido <em><a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"Por supuesto, no deben buscarse identificaciones plenas, pues inclusive los reg\u00edmenes fascistas del siglo pasado tampoco resultaban completamente iguales ni las llamadas 'democracias occidentales' estaban a salvo de abrigar en su seno muchos elementos similares al fascismo. En Francia, por ejemplo, el r\u00e9gimen colaboracionista de Vichy ten\u00eda apoyos importantes en sectores medios y de la gran burgues\u00eda que saludaban al invasor nazi porque 'al fin hab\u00eda orden y menos huelgas y comunistas desfilando por la calles'. Por supuesto, luego de la derrota del fascismo todos ellos hab\u00edan estado en la r\u00e9sistance o hab\u00edan sido maquis. El potencial rey de los brit\u00e1nicos era un partidario reconocido de Hitler y en los mismos Estados Unidos el KKK ten\u00eda v\u00eda libre en sus marchas (incluyendo la misma Nueva York), los jud\u00edos eran considerados por no pocos como \u201cpeligrosos comunistas\u201d y personajes relevantes como el mism\u00edsimo Henry Ford no solo visit\u00f3 varias veces la Alemania Nazi y declar\u00f3 su admiraci\u00f3n por el Tercer Reich sino que lo dej\u00f3 consignado en sus libros. \u00bfNo hubo acaso empresas estadounidenses que mantuvieron estrechos v\u00ednculos econ\u00f3micos con Alemania inclusive durante la guerra? \u00bfNo lo hizo la familia Bush?\nAlgo si identifica a los fascistas en todo el planeta, ayer y hoy: su idea puramente instrumental de la democracia burguesa, la que apoyan solo si permite asegurar las ganancias del capital, pero desconocen si las fuerzas del trabajo, aun defendiendo sus reivindicaciones dentro de ese mismo orden burgu\u00e9s, lo ponen en riesgo. La democracia representativa es entonces aceptable siempre y cuando las fuerzas populares no consigan moverla en su provecho de manera significativa. Entonces el posible pacto capital-trabajo \u2013que est\u00e1 en la base de todos los reformismos- se convierte en una apuesta arriesgada que la clase dominante ir\u00e1 desmantelando al ritmo que se lo permita la correlaci\u00f3n de fuerzas, hasta que su dominio resulte pleno y el estado de derecho y cualquier forma de democracia social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica sea cosa del pasado o un mero formalismo de justificaci\u00f3n.\nEn buena medida eso es precisamente el actual neoliberalismo y su dictadura, que ante los riesgos de un movimiento social opositor y ante las necesidades que le impone a cada burgues\u00eda la dura competencia mundial, opta en lo interior por desmantelar avances sociales y asegurar su control con reg\u00edmenes autoritarios o abiertamente terroristas, y en lo exterior  lanzarse a aventuras militares de conquista. Trump encarna ese ideal fascista de manera muy evidente y las manifestaciones de fascismo a escala mundial repiten \u2013cada uno en sus condiciones particulares- el mismo fen\u00f3meno. Bolsonaro en Brasil vale de ejemplo, al menos por sus antecedentes, su programa de gobierno (neoliberal en extremo) y sus intenciones apenas disimuladas de contribuir en una agresi\u00f3n armada a Venezuela.\nEl fascismo no es entonces fruto ni de la megaloman\u00eda de alg\u00fan dirigente de rasgos paranoides (aunque ayude mucho, sin duda) ni de la errada decisi\u00f3n de unas mayor\u00edas sociales y electorales que le encumbren al gobierno (aunque tambi\u00e9n contribuye a legitimar su asalto al poder); en realidad, el fascismo es una forma de dominaci\u00f3n propia del mismo capitalismo cuando sus contradicciones le conducen a crisis muy agudas, cuando se impone la necesidad de abandonar las propias reglas de juego de su r\u00e9gimen democr\u00e1tico y en su lugar instaurar un sistema de control social que solo funciona si se basa en el terror. No es posible separar el fen\u00f3meno del fascismo de las grandes crisis del sistema capitalista y no falta el analista que vincula las actuales manifestaciones del fascismo con la crisis actual y sobre todo con la que se est\u00e1 gestando ya en el seno mismo del sistema mundial capitalista. En este contexto no parecen pues tan catastr\u00f3ficos los anuncios de una nueva guerra mundial en ciernes, una en la que los protagonistas nos sean solo los pa\u00edses de la periferia del sistema como hasta ahora, sino directamente las grandes potencias.\nLa relativamente d\u00e9bil consciencia pol\u00edtica de las mayor\u00edas sociales y sobre todo su endeble organizaci\u00f3n facilitan mucho los avances de la extrema derecha. Las crisis de la izquierda (en particular el fin del proyecto del \u201csocialismo realmente existente\u201d en la URSS y el colapso del modelo socialdem\u00f3crata en Europa) no parecen haber sido asimiladas de manera lo suficientemente cr\u00edtica por los partidos y organizaciones de la izquierda, que en tantas formas parece a\u00fan prisioneras del pasado, afectadas por sectarismos y divisiones que la hacen a\u00fan m\u00e1s d\u00e9bil, y sobre todo porque carecen de un proyecto esperanzador que consiga ilusionar a las mayor\u00edas. En este sentido ense\u00f1a m\u00e1s a las mayor\u00edas sociales la enorme p\u00e9rdida de legitimidad que el neoliberalismo le produce al sistema que el discurso alternativo de la izquierda.\nPor supuesto, y a pesar de las muchas derrotas de la izquierda y de los movimientos sociales, existen bastantes factores positivos que se pueden movilizar para impedir el avance del fascismo. Las victorias de la extrema derecha no consiguen ocultar los fen\u00f3menos universales de rechazo al modelo neoliberal y sobre todo que ese modelo (que es mucho m\u00e1s que una simple forma de dirigir la econom\u00eda) no consigue mejorar las duras condiciones materiales de amplios sectores sociales, que solo intensifica las desigualdades y que \u2013 a contrav\u00eda de los discursos apolog\u00e9ticos de sus ide\u00f3logos- no consigue acabar con unas crisis c\u00edclicas que cuando se producen y coinciden con ciertas condiciones favorables en las fuerzas de la oposici\u00f3n social est\u00e1n en condiciones no solo de derrotar al fascismo sino inclusive de abrir las puertas a proyectos de transformaci\u00f3n radical del mismo sistema.\nY una de esas condiciones es precisamente la unidad de las fuerzas socialistas y democr\u00e1ticas. Cuando Hitler recibe el encargo de formar gobierno, lo hace porque las fuerzas democr\u00e1ticas y socialistas no consiguen ponerse de acuerdo. Los nazis son muchos en el Parlamento alem\u00e1n pero son minor\u00eda frente a socialistas, comunistas y grupos de burgueses democr\u00e1ticos que de superar sus diferencias hubiesen podido impedir que Hitler llegara al poder. En pocos meses esos l\u00edderes del socialismo y la democracia terminaron en los campos de concentraci\u00f3n, asesinados o en el exilio; una dura lecci\u00f3n que la izquierda y las fuerzas democr\u00e1ticas no deber\u00edan olvidar. (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Maquis_(guerrilla_antifranquista)\" target=\"_blank\">maquis<\/a><\/em>. Al mismo tiempo, el potencial rey de los brit\u00e1nicos era un partidario reconocido de Hitler y en los mismos Estados Unidos el Ku Klux Klan (KKK) ten\u00eda v\u00eda libre en sus marchas hasta en la misma Nueva York, los jud\u00edos eran considerados por no pocos como &#8216;peligrosos comunistas&#8217; y un personaje de la relevancia del mism\u00edsimo <a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"Por supuesto, no deben buscarse identificaciones plenas, pues inclusive los reg\u00edmenes fascistas del siglo pasado tampoco resultaban completamente iguales ni las llamadas 'democracias occidentales' estaban a salvo de abrigar en su seno muchos elementos similares al fascismo. En Francia, por ejemplo, el r\u00e9gimen colaboracionista de Vichy ten\u00eda apoyos importantes en sectores medios y de la gran burgues\u00eda que saludaban al invasor nazi porque 'al fin hab\u00eda orden y menos huelgas y comunistas desfilando por la calles'. Por supuesto, luego de la derrota del fascismo todos ellos hab\u00edan estado en la r\u00e9sistance o hab\u00edan sido maquis. Al mismo tiempo, el potencial rey de los brit\u00e1nicos era un partidario reconocido de Hitler y en los mismos Estados Unidos el Ku Klux Klan (KKK) ten\u00eda v\u00eda libre en sus marchas hasta en la misma Nueva York, los jud\u00edos eran considerados por no pocos como 'peligrosos comunistas' y un personaje de la relevancia del mism\u00edsimo Henry Ford no solo visit\u00f3 varias veces la Alemania Nazi y declar\u00f3 su admiraci\u00f3n por el Tercer Reich sino que lo dej\u00f3 consignado en sus libros. \u00bfNo hubo acaso empresas estadounidenses que mantuvieron estrechos v\u00ednculos econ\u00f3micos con Alemania inclusive durante la guerra? \u00bfNo lo hizo la familia Bush?\nAlgo si identifica a los fascistas en todo el planeta, ayer y hoy: su idea puramente instrumental de la democracia burguesa, la que apoyan solo si permite asegurar las ganancias del capital, pero desconocen si las fuerzas del trabajo, aun defendiendo sus reivindicaciones dentro de ese mismo orden burgu\u00e9s, lo ponen en riesgo. La democracia representativa es entonces aceptable siempre y cuando las fuerzas populares no consigan moverla en su provecho de manera significativa. Entonces el posible pacto capital-trabajo \u2013que est\u00e1 en la base de todos los reformismos- se convierte en una apuesta arriesgada que la clase dominante ir\u00e1 desmantelando al ritmo que se lo permita la correlaci\u00f3n de fuerzas, hasta que su dominio resulte pleno y el estado de derecho y cualquier forma de democracia social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica sea cosa del pasado o un mero formalismo de justificaci\u00f3n.\nEn buena medida eso es precisamente el actual neoliberalismo y su dictadura, que ante los riesgos de un movimiento social opositor y ante las necesidades que le impone a cada burgues\u00eda la dura competencia mundial, opta en lo interior por desmantelar avances sociales y asegurar su control con reg\u00edmenes autoritarios o abiertamente terroristas, y en lo exterior  lanzarse a aventuras militares de conquista. Trump encarna ese ideal fascista de manera muy evidente y las manifestaciones de fascismo a escala mundial repiten \u2013cada uno en sus condiciones particulares- el mismo fen\u00f3meno. Bolsonaro en Brasil vale de ejemplo, al menos por sus antecedentes, su programa de gobierno (neoliberal en extremo) y sus intenciones apenas disimuladas de contribuir en una agresi\u00f3n armada a Venezuela.\nEl fascismo no es entonces fruto ni de la megaloman\u00eda de alg\u00fan dirigente de rasgos paranoides (aunque ayude mucho, sin duda) ni de la errada decisi\u00f3n de unas mayor\u00edas sociales y electorales que le encumbren al gobierno (aunque tambi\u00e9n contribuye a legitimar su asalto al poder); en realidad, el fascismo es una forma de dominaci\u00f3n propia del mismo capitalismo cuando sus contradicciones le conducen a crisis muy agudas, cuando se impone la necesidad de abandonar las propias reglas de juego de su r\u00e9gimen democr\u00e1tico y en su lugar instaurar un sistema de control social que solo funciona si se basa en el terror. No es posible separar el fen\u00f3meno del fascismo de las grandes crisis del sistema capitalista y no falta el analista que vincula las actuales manifestaciones del fascismo con la crisis actual y sobre todo con la que se est\u00e1 gestando ya en el seno mismo del sistema mundial capitalista. En este contexto no parecen pues tan catastr\u00f3ficos los anuncios de una nueva guerra mundial en ciernes, una en la que los protagonistas nos sean solo los pa\u00edses de la periferia del sistema como hasta ahora, sino directamente las grandes potencias.\nLa relativamente d\u00e9bil consciencia pol\u00edtica de las mayor\u00edas sociales y sobre todo su endeble organizaci\u00f3n facilitan mucho los avances de la extrema derecha. Las crisis de la izquierda (en particular el fin del proyecto del \u201csocialismo realmente existente\u201d en la URSS y el colapso del modelo socialdem\u00f3crata en Europa) no parecen haber sido asimiladas de manera lo suficientemente cr\u00edtica por los partidos y organizaciones de la izquierda, que en tantas formas parece a\u00fan prisioneras del pasado, afectadas por sectarismos y divisiones que la hacen a\u00fan m\u00e1s d\u00e9bil, y sobre todo porque carecen de un proyecto esperanzador que consiga ilusionar a las mayor\u00edas. En este sentido ense\u00f1a m\u00e1s a las mayor\u00edas sociales la enorme p\u00e9rdida de legitimidad que el neoliberalismo le produce al sistema que el discurso alternativo de la izquierda.\nPor supuesto, y a pesar de las muchas derrotas de la izquierda y de los movimientos sociales, existen bastantes factores positivos que se pueden movilizar para impedir el avance del fascismo. Las victorias de la extrema derecha no consiguen ocultar los fen\u00f3menos universales de rechazo al modelo neoliberal y sobre todo que ese modelo (que es mucho m\u00e1s que una simple forma de dirigir la econom\u00eda) no consigue mejorar las duras condiciones materiales de amplios sectores sociales, que solo intensifica las desigualdades y que \u2013 a contrav\u00eda de los discursos apolog\u00e9ticos de sus ide\u00f3logos- no consigue acabar con unas crisis c\u00edclicas que cuando se producen y coinciden con ciertas condiciones favorables en las fuerzas de la oposici\u00f3n social est\u00e1n en condiciones no solo de derrotar al fascismo sino inclusive de abrir las puertas a proyectos de transformaci\u00f3n radical del mismo sistema.\nY una de esas condiciones es precisamente la unidad de las fuerzas socialistas y democr\u00e1ticas. Cuando Hitler recibe el encargo de formar gobierno, lo hace porque las fuerzas democr\u00e1ticas y socialistas no consiguen ponerse de acuerdo. Los nazis son muchos en el Parlamento alem\u00e1n pero son minor\u00eda frente a socialistas, comunistas y grupos de burgueses democr\u00e1ticos que de superar sus diferencias hubiesen podido impedir que Hitler llegara al poder. En pocos meses esos l\u00edderes del socialismo y la democracia terminaron en los campos de concentraci\u00f3n, asesinados o en el exilio; una dura lecci\u00f3n que la izquierda y las fuerzas democr\u00e1ticas no deber\u00edan olvidar. (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Henry_Ford\" target=\"_blank\">Henry Ford<\/a> no solo visit\u00f3 varias veces la Alemania nazi y declar\u00f3 su admiraci\u00f3n por el Tercer Reich sino que lo dej\u00f3 consignado en sus libros. \u00bfNo hubo acaso empresas estadounidenses que mantuvieron estrechos v\u00ednculos econ\u00f3micos con Alemania inclusive durante la guerra? \u00bfNo lo hizo la familia Bush?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo s\u00ed identifica a los fascistas en todo el planeta ayer y hoy: su idea puramente instrumental de la democracia burguesa, la que apoyan solo si permite asegurar las ganancias del capital, pero desconocen si las fuerzas del trabajo, aun defendiendo sus reivindicaciones dentro de ese mismo orden burgu\u00e9s, lo ponen en riesgo. La democracia representativa es, entonces, aceptable siempre y cuando las fuerzas populares no consigan moverla en su provecho de manera significativa. As\u00ed, el posible pacto capital-trabajo \u2013que est\u00e1 en la base de todos los reformismos\u2013 se convierte en una apuesta arriesgada que la clase dominante ir\u00e1 desmantelando al ritmo que se lo permita la correlaci\u00f3n de fuerzas, hasta que su dominio resulte pleno y el Estado de derecho y cualquier forma de democracia social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica sea cosa del pasado o un mero formalismo de justificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En buena medida eso es precisamente el actual neoliberalismo y su dictadura que, ante los riesgos de un movimiento social opositor y las necesidades que le impone a cada burgues\u00eda la dura competencia mundial, opta en lo interior por desmantelar avances sociales y asegurar su control con reg\u00edmenes autoritarios o abiertamente terroristas, y en lo exterior  por lanzarse a aventuras militares de conquista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Trump encarna ese ideal fascista de manera muy evidente y las manifestaciones de fascismo a escala mundial repiten, cada una en sus condiciones particulares, el mismo fen\u00f3meno. Bolsonaro en Brasil vale de ejemplo, al menos por sus antecedentes, su programa de gobierno neoliberal en extremo y sus intenciones apenas disimuladas de contribuir en una agresi\u00f3n armada a Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fascismo no es, entonces, fruto ni de la megaloman\u00eda de alg\u00fan dirigente de rasgos paranoides \u2013aunque eso, sin duda, ayude mucho\u2013 ni de la errada decisi\u00f3n de unas mayor\u00edas sociales y electorales que le encumbren al gobierno \u2013aunque estas tambi\u00e9n contribuye a legitimar su asalto al poder\u2013. En realidad, se trata de una forma de dominaci\u00f3n propia del mismo capitalismo cuando sus contradicciones le conducen a crisis muy agudas, cuando se impone la necesidad de abandonar las propias reglas de juego de su r\u00e9gimen democr\u00e1tico e instaurar  en su lugar un sistema de control social que solo funciona si se basa en el terror. <br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, no es posible separar este fen\u00f3meno de las grandes crisis del sistema capitalista y no falta el analista que vincula las actuales manifestaciones del fascismo con la crisis actual y sobre todo con la que se est\u00e1 gestando ya en el seno mismo del sistema mundial capitalista. En este contexto, no parecen tan lejanos los anuncios de una nueva guerra mundial en ciernes, una en la que los protagonistas nos sean solo los pa\u00edses de la periferia del sistema, como hasta ahora, sino directamente las grandes potencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relativamente d\u00e9bil conciencia pol\u00edtica de las mayor\u00edas sociales y, sobre todo, su endeble organizaci\u00f3n facilitan mucho los avances de la extrema derecha. Las crisis de la izquierda \u2013en particular, despu\u00e9s del fin del proyecto del &#8216;socialismo realmente existente&#8217; en la URSS y del colapso del modelo socialdem\u00f3crata en Europa\u2013 no parecen haber sido asimiladas de manera lo suficientemente cr\u00edtica por los partidos y organizaciones de la izquierda, que en tantas formas parece a\u00fan prisioneras del pasado, afectadas por sectarismos y divisiones que las hacen a\u00fan m\u00e1s d\u00e9biles, y que sobre todo carecen de un proyecto esperanzador que consiga ilusionar a las mayor\u00edas. En este sentido, ense\u00f1a m\u00e1s a las mayor\u00edas sociales la enorme p\u00e9rdida de legitimidad que el neoliberalismo le produce al sistema que el discurso alternativo de la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, y a pesar de las muchas derrotas de la izquierda y de los movimientos sociales, existen bastantes factores positivos que se pueden movilizar para impedir el avance del fascismo. Las victorias de la extrema derecha no consiguen ocultar los fen\u00f3menos universales de rechazo al modelo neoliberal y, especialmente,  que ese modelo \u2013que es mucho m\u00e1s que una simple forma de dirigir la econom\u00eda\u2013 no consigue mejorar las duras condiciones materiales de amplios sectores sociales, que solo intensifica las desigualdades y que \u2013a contrav\u00eda de los discursos apolog\u00e9ticos de sus ide\u00f3logos\u2013 no consigue acabar con unas crisis c\u00edclicas que cuando se producen y coinciden con ciertas condiciones favorables en las fuerzas de la oposici\u00f3n social est\u00e1n en condiciones no solo de derrotar al fascismo sino inclusive de abrir las puertas a proyectos de transformaci\u00f3n radical del mismo sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y una de esas condiciones es precisamente la unidad de las fuerzas socialistas y democr\u00e1ticas. Cuando Hitler recibi\u00f3 el encargo de formar gobierno, lo hizo porque las fuerzas democr\u00e1ticas y socialistas no consiguen ponerse de acuerdo. Los nazis eran muchos en el Parlamento alem\u00e1n, pero eran minor\u00eda frente a socialistas, comunistas y grupos de burgueses democr\u00e1ticos que, de superar sus diferencias, hubiesen podido impedir que Hitler llegara al poder. En pocos meses esos l\u00edderes del socialismo y la democracia terminaron en los campos de concentraci\u00f3n, asesinados o en el exilio, una dura lecci\u00f3n que la izquierda y las fuerzas democr\u00e1ticas no deber\u00edan olvidar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el mundo se impone una forma de dominaci\u00f3n basada en el terror en la que el capitalismo abandona las reglas de juego de su propio r\u00e9gimen democr\u00e1tico.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16554,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[581,944,1490],"class_list":["post-16364","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-capitalismo","tag-crisis","tag-fascismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16364","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16364"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16364\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16364"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16364"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16364"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}