{"id":1655,"date":"2011-04-07T22:11:13","date_gmt":"2011-04-08T03:11:13","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=1655"},"modified":"2011-04-07T22:11:13","modified_gmt":"2011-04-08T03:11:13","slug":"el-aviso-de-fukushima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=1655","title":{"rendered":"El aviso de Fukushima"},"content":{"rendered":"<p class=\"rtecenter\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" style=\"width: 600px; height: 400px;\" title=\"El desastre en la planta de Fukushima (Jap\u00f3n) ha abierto un gran debate mundial sobre la energ\u00eda nuclear - Foto: Gonzalo D\u00e9niz\" src=\"http:\/\/elturbion.modep.org\/drupal\/files\/fukushima.jpg\" alt=\"El desastre en la planta de Fukushima (Jap\u00f3n) ha abierto un gran debate mundial sobre la energ\u00eda nuclear - Foto: Gonzalo D\u00e9niz\" \/><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Por: Vicent Boix \u2013 abril 7 de 2011<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Las noticias desde la central nuclear japonesa que inquieta a todo el planeta ya no ocupan las primeras p\u00e1ginas en los medios de comunicaci\u00f3n. El accidente agot\u00f3 su vigencia y se ha enfriado de la misma manera en que los operarios, o liquidadores, enfr\u00edan los n\u00facleos de los reactores de la central. A pesar de ello, Fukushima sigue siendo un asunto muy serio en el presente y su legado ser\u00e1 peor.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Seguramente, en su noticiero preferido la tragedia nuclear se ha reducido en espacio y tiempo, aunque la amenaza radioactiva no ha menguado y sigue surcando vientos y oc\u00e9anos sin entender de patrias, lenguas y banderas. La radiaci\u00f3n aumenta fuera de la zona de exclusi\u00f3n, aparece en alimentos y atraviesa el Pac\u00edfico para esconderse en la leche estadounidense, aunque inocuamente seg\u00fan dicen. La tranquilidad de millones de personas en Tokio depende de la rosa de los vientos, las aguas mar\u00edtimas cercanas presentan altos \u00edndices de radiactividad y en la propia central el riesgo es tan elevado que limita el trabajo de los liquidadores. Todo ello sucede mientras se intenta controlar la temperatura de cuatro reactores que siguen todav\u00eda fuera de control, meses despu\u00e9s del terremoto y del tsunami.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Conforme pasan los d\u00edas, el verbo &#8216;desconocer&#8217; y sus derivados se hacen m\u00e1s habituales en las noticias referentes a la central: se desconoce la evoluci\u00f3n que pueden experimentar los cuatro n\u00facleos da\u00f1ados y, por tanto, se desconoce el riesgo final; se desconocen las consecuencias del desastre a largo plazo en las personas; se desconocen los da\u00f1os reales existentes tanto en los n\u00facleos como en los sistemas de contenci\u00f3n; y se desconoce, sobre todo, qu\u00e9 nuevo problema puede ma\u00f1ana agudizar este constante dolor de cabeza llamado Fukushima. Recuerden que el inconveniente principal es la fusi\u00f3n de los n\u00facleos, pero, con el paso de los d\u00edas, se sum\u00f3 a esto la p\u00e9rdida de agua en las piscinas donde se almacena el combustible usado y recientemente miles de toneladas de agua con altos \u00edndices de radiactividad han sido vertidas directamente al oc\u00e9ano. Sobre este aspecto algunos cient\u00edficos han a\u00f1adido un &#8216;desconocimiento&#8217; m\u00e1s porque, contrariamente a las tantas veces cacareada seguridad nuclear, al parecer nadie hab\u00eda contemplado nunca el escenario \u2013ahora real\u2013 de evacuaci\u00f3n urgente de agua radioactiva de los mares.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En Fukushima se desconoce y se improvisa a mil por hora. Pese a qui\u00e9n pese, desconocimiento e improvisaci\u00f3n son conceptos antag\u00f3nicos a la raz\u00f3n y, por lo tanto, al m\u00e9todo cient\u00edfico. Por eso, ante tanto vac\u00edo t\u00e9cnico ciertos discursos se transforman en supercher\u00edas, por muy catedr\u00e1ticos que sean los oradores. Y, pese a qui\u00e9n pese \u2013y esto s\u00ed que les pesa a algunos y algunas\u2013, al final el tiempo acaba dando la raz\u00f3n, una vez m\u00e1s, a los colectivos sociales, especialmente los ecologistas, tantas veces tildados de iletrados y alarmistas.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Aquello que nunca pasar\u00eda ha pasado, pasa y pasar\u00e1. Aquello que era fiable y seguro \u2013energ\u00eda nuclear, transg\u00e9nicos, agroqu\u00edmicos, etc.\u2013 acaba siendo un problema para las personas y el medio ambiente. Aquello que era vendido como el milagro de los peces y los panes, con rango de utilidad p\u00fablica y m\u00e1xima necesidad, resulta ser en realidad un m\u00e9todo de enriquecimiento para que cuatro c\u00ednicos se llenen los bolsillos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Lo cierto es que nos vendieron esta tecnolog\u00eda como la panacea de la seguridad tecnol\u00f3gica. Nos dijeron que los hechos en Chernobil fueron fruto de la burocracia, la desorganizaci\u00f3n y la decadencia del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico, pero la realidad es que ha vuelto a pasar en menor medida y no precisamente en Cuba. Adem\u00e1s, los hechos han vuelto a ser caprichosos y retorcidos con el crucial tema de la seguridad: fall\u00f3 el sistema el\u00e9ctrico por un tsunami en el pa\u00eds de los tsunamis, los operarios de la central no dispon\u00edan de suficientes medidores de radiactividad y se intenta frenar la cat\u00e1strofe enfriando los n\u00facleos con camiones de bomberos de los de toda la vida. Como se ve: &#8216;tecnolog\u00eda de punta&#8217; y abundancia en el pa\u00eds capitalista de los <em>tamagotchis <\/em>y mundialmente conocido por embobarnos con robots in\u00fatiles, programados para hacer mil y una pendejadas.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">A ello, s\u00famese ahora la falta de informaci\u00f3n sobre el asunto y el curr\u00edculum manchado con mentiras y falsos informes de la empresa propietaria de la central de Fukushima. Agr\u00e9guese el interrogante econ\u00f3mico de cu\u00e1nto costar\u00e1 reparar todo el desaguisado, aunque ya se sabe de qu\u00e9 manera se realizar\u00e1: nacionalizando los costos de la tragedia, lo que origin\u00f3 que las acciones de la empresa propietaria ascendieran nuevamente, mostrando las contradicciones, las miserias y la falta total de \u00e9tica de los amos y se\u00f1ores del planeta.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">El resultado del c\u00f3ctel aleja esta energ\u00eda de esa imagen limpia, segura y econ\u00f3mica, situ\u00e1ndola en la \u00f3rbita hedionda de las grandes transnacionales y de sus pol\u00edticos y tecn\u00f3logos c\u00f3mplices que, con los bolsillos llenos de dinero de las empresas el\u00e9ctricas y dopados por la sobredosis de prepotencia innata al cargo, quieren que comulguemos con ruedas de molino mientras tachan de ignorante al que se opone a lo nuclear. Y, ojo, no dudar\u00e1n en seguir con su particular cruzada si Fukushima queda en un gran, duradero, caro y radioactivo susto.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Ojal\u00e1 todo quede en un sobresalto de dimensiones planetarias, aunque ser\u00eda est\u00fapido traspapelar en el olvido el aviso que lleg\u00f3 desde Jap\u00f3n. Fukushima nos indica, una vez m\u00e1s, que ha colapsado el sistema econ\u00f3mico desarrollista en el que vivimos. Podr\u00e1 desaparecer su niebla radioactiva, pero volver\u00e1n a vislumbrarse en toda su magnitud el cambio clim\u00e1tico, la crisis en los precios de los alimentos, mil millones de hambrientos, invasiones b\u00e9licas por petr\u00f3leo, deforestaci\u00f3n, p\u00e9rdida de biodiversidad, contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, desigualdad, &#8216;tarifazos&#8217;, &#8216;pensionazos&#8217;, reformas laborales regresivas, expresidentes untados por transnacionales, crisis ecol\u00f3gica, econ\u00f3mica, financiera, energ\u00e9tica, agr\u00edcola, moral y un largo etc\u00e9tera que ha hecho de vivir en este siglo un deporte de alto riesgo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[1336,1600,2340],"class_list":["post-1655","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-energia-nuclear","tag-fukushima","tag-medio-ambiente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1655","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1655"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1655\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1655"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1655"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1655"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}