{"id":1681,"date":"2011-04-03T21:03:35","date_gmt":"2011-04-04T02:03:35","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=1681"},"modified":"2011-04-03T21:03:35","modified_gmt":"2011-04-04T02:03:35","slug":"el-desarrollo-de-las-fuerzas-destructivas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=1681","title":{"rendered":"El desarrollo de las fuerzas destructivas"},"content":{"rendered":"<p class=\"rtecenter\" style=\"margin-bottom: 0cm;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" style=\"width: 600px; height: 400px;\" title=\"Discrepancia - Foto: *~Dawn~*\" src=\"http:\/\/farm3.static.flickr.com\/2171\/2469516605_b759227c87_z.jpg\" alt=\"Discrepancia - Foto: *~Dawn~*\" \/><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Por: Juan Diego Garc\u00eda \u2013 abril 3 de 2011<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Con la modernidad ha venido aparejada la idea del progreso, del renacer, de una \u00e9poca de luces en contraste con la oscura noche del Medioevo. El devenir hist\u00f3rico se asume como una especie de l\u00ednea ascendente hacia un bienestar que, si bien admit\u00eda peque\u00f1os retrocesos, acaba pronto por ajustar sus din\u00e1micas en todos los \u00f3rdenes, expandiendo mayores cotas de libertad e igualdad a colectivos sociales cada vez m\u00e1s amplios. El an\u00e1lisis de las sombras, en este proceso de elevado y explicable optimismo, queda relegado a las pocas voces que destacan el duro impacto del progreso sobre las mayor\u00edas proletarias y campesinas, as\u00ed como sobre los pueblos de la periferia del sistema, v\u00edctimas mayores de la expansi\u00f3n del capitalismo por el planeta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Uno de los elementos decisivos de toda esta din\u00e1mica revolucionaria es, sin duda, la ciencia moderna y su estrecho v\u00ednculo con el desarrollo material, algo que ha permitido en cortos per\u00edodos alcanzar niveles de producci\u00f3n sin parang\u00f3n en el pasado. En efecto, con el capitalismo se han logrado alcanzar niveles de riqueza material que ni las mentes m\u00e1s agudas de anta\u00f1o se hubiesen imaginado, si bien muy mal repartidas a todos los niveles. Por su parte, el socialismo sovi\u00e9tico industrializa a la URSS en un cort\u00edsimo espacio de tiempo, si se compara con el mismo proceso en el Occidente capitalista, y no menos sorprendente ser\u00e1 el caso de la Rep\u00fablica Popular China, convertida hoy en la segunda potencia industrial del planeta.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">La idea optimista del progreso enfatiza casi siempre los aspectos cuantitativos del problema y lleva a sus extremos la idea del desarrollo de las fuerzas productivas, dando por bueno cualquier avance material sin dar mayor importancia a los dem\u00e1s aspectos. Desde una perspectiva capitalista primar\u00e1, naturalmente, el principio de la ganancia sobre cualquier otra consideraci\u00f3n y s\u00f3lo una presi\u00f3n social considerable obligar\u00e1 a tomar en cuenta otros factores que, a corto o largo plazo, desaconsejen determinadas decisiones. Por su parte, en el modelo sovi\u00e9tico del socialismo \u2013con otros presupuestos ideol\u00f3gicos\u2013 se asume la cuesti\u00f3n de manera semejante y se reduce la teor\u00eda del desarrollo de las fuerzas productivas a sus aspectos puramente cuantitativos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Pero, el progreso as\u00ed entendido fue objeto de cr\u00edticas desde los albores mismos de la modernidad. El movimiento obrero y socialista en Europa pone en evidencia ya en el siglo XIX \u2013y las luchas campesinas inclusive antes\u2013 que las ventajas del nuevo orden favorecen b\u00e1sicamente a unas minor\u00edas y que las nuevas fuerzas productivas devoran literalmente generaciones enteras, al tiempo que destruyen el medio ambiente, aunque entonces ese impacto no preocupara demasiado por la relativa abundancia de recursos en el planeta. Los dram\u00e1ticos impactos del naciente capitalismo dieron pie a las enso\u00f1aciones rom\u00e1nticas y conservadoras sobre un mundo rural que la modernidad extingue, pero tambi\u00e9n a respuestas revolucionarias y reformistas orientadas al futuro. Imparable, el sistema impone, no obstante, el escenario de las barriadas miserables y un medio ambiente deteriorado en extremo, pero que parece digerir sin problemas el pesado humo del industrialismo. Todo sea por el progreso, es la consigna.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">El socialismo de tipo sovi\u00e9tico, que predomin\u00f3 a lo largo del siglo pasado, no result\u00f3 ajeno a esta idea de ingenuo optimismo sobre el progreso material que trae el industrialismo y la modernidad. Por razones comprensibles \u2013su atraso material, ante todo\u2013, las grandes revoluciones socialistas en Rusia y China manifiestan una especie de exagerado <em>productivismo<\/em>, es decir, un \u00e9nfasis decisivo en el desarrollo material a cualquier precio, con el sacrificio heroico de varias generaciones y con el consecuente impacto sobre la naturaleza \u2013destructivo en extremo e irreparable en muchas ocasiones\u2013.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Con los vertiginosos avances del \u00faltimo medio siglo, el aspecto destructivo de las fuerzas del progreso se evidencia de forma dram\u00e1tica y s\u00f3lo por intereses espurios se lo niega o se lo justifica, argumentando que la destrucci\u00f3n es el precio inevitable a pagar por el bienestar. Como corolario, un optimismo interesado acerca del omn\u00edmodo poder de la ciencia y de la t\u00e9cnica sirve de base para confiar en ellas la reparaci\u00f3n de los da\u00f1os infringidos a la naturaleza y a los seres humanos. Siempre habr\u00e1 una soluci\u00f3n cient\u00edfica para todo: para las fugas radioactivas o para aliviar los efectos m\u00e1s duros de la condici\u00f3n alienada del ser humano en la modernidad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Los actuales acontecimientos en Jap\u00f3n ponen en evidencia la din\u00e1mica letal que trae consigo el progreso, cuando las fuerzas de la ciencia y de la t\u00e9cnica devienen en factores destructivos de incalculables consecuencias. Ya no trata s\u00f3lo de que empresarios y autoridades niponas hayan obrado con total negligencia en el mantenimiento de las centrales nucleares, como denunci\u00f3 la Agencia Internacional de la Energ\u00eda At\u00f3mica que repetidas veces advirti\u00f3 sobre los fallos que provocaron una cat\u00e1strofe que hoy amenaza con extenderse por buena parte del planeta, sino que, de nuevo, tras estos fallos no hay otra cosa que el af\u00e1n de lucro y una devoci\u00f3n irresponsable por el progreso a cualquier precio.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Igual ocurre con el derrame de petr\u00f3leo en el Golfo de M\u00e9xico por culpa de la BP, el surgimiento y propagaci\u00f3n de la gripe aviar a partir de granjas saturadas y sin control \u2013pero muy ventajosas para sus propietarios\u2013, el aire envenenado de las ciudades por culpa del autom\u00f3vil \u2013cuya industria configura un gremio con inmenso poder pol\u00edtico\u2013 y otros muchos casos, todos ellos indefectiblemente ligados a la obtenci\u00f3n de beneficios sustentados siempre con el discurso del necesario progreso material de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Pero la tozuda realidad se encarga de recordar la din\u00e1mica contradictoria que encierra el desarrollo de las fuerzas productivas cuando se limita al <em>productivismo <\/em>o se reduce a los estrechos l\u00edmites del c\u00e1lculo empresarial. El capitalismo no s\u00f3lo colapsa porque disocia su enorme capacidad productiva de la necesidad de distribuir la riqueza creada sino porque, con tal de asegurar los m\u00e1s altos niveles de beneficio, convierte el positivo desarrollo de las fuerzas productivas en un factor de destrucci\u00f3n que llega a poner en peligro a la misma especie humana. Seguramente, con presupuestos pol\u00edticos diferentes, el socialismo sovi\u00e9tico condujo a resultados similares, al menos en este aspecto: la destrucci\u00f3n del Mar de Aral o el accidente nuclear de Chernobil son pruebas dram\u00e1ticas que no permiten abrigar dudas al respecto.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">La industrias en general, la energ\u00eda nuclear, el autom\u00f3vil, la agricultura moderna de gran plantaci\u00f3n, el comercio masificado de las grandes superficies, ciertas obras de infraestructura de gran impacto y otras actividades similares en el capitalismo aseguran sin duda productos y servicios baratos y en candidades ingentes, pero al mismo tiempo provocan inevitablemente la contaminaci\u00f3n del suelo, la poluci\u00f3n del aire y del agua, la destrucci\u00f3n de los bosques, el envenenamiento de los alimentos y el deterioro de la salud humana, no menos que la desaparici\u00f3n acelerada de miles de especies animales y vegetales de valor incalculable para la misma supervivencia del planeta, as\u00ed como la innecesaria aniquilaci\u00f3n de pueblos y culturas de incalculable valor.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Si en el mundo rico crece entre la ciudadan\u00eda el descontento con un orden que sacrifica la calidad de vida y muestra cada vez con mayor evidencia su car\u00e1cter insostenible, en la periferia pobre del planeta los retos para salir del atraso y la pobreza por caminos diferentes al industrialismo cl\u00e1sico se imponen en la agenda del desarrollo. La miner\u00eda a cielo abierto, la explotaci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas, la tala de bosques a gran escala, la realizaci\u00f3n de obras de infraestructura, la producci\u00f3n masiva de alimentos y dem\u00e1s mercanc\u00edas indispensables para sostener una vida razonablemente digna, todo ello sin seguir los mismos caminos del capitalismo se convierten en el nudo gordiano, en desaf\u00edos tanto te\u00f3ricos como pr\u00e1cticos de cuya soluci\u00f3n eficaz depende superar la condici\u00f3n de naciones inviables, de sociedades cloaca, es decir, receptoras de los desechos materiales y culturales del sistema capitalista mundial.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Cuando las naciones que buscan salir del atraso dependen del petr\u00f3leo, la miner\u00eda, la oferta de alimentos a gran escala y, en general, de materias primas, quedando convertidas por tanto en suministradoras cautivas del mundo rico, perpet\u00faan necesariamente su car\u00e1cter de econom\u00eda deformadas y dependientes, dilapidan sus propios recursos \u2013casi todos no renovables\u2013 y destruyen su medio ambiente a cambio de nada. Si los habitantes del mundo rico ven amenazada su calidad de vida y su vida misma por un Fukushima nuclear, no menos le ocurre a los mapuches de Chile cuando se enfrentan a las grandes multinacionales que invaden sus tierras e inundan sus campos para garantizar el &#8216;progreso&#8217;. Desaf\u00edos similares enfrentan poblaciones urbanas y rurales de Per\u00fa, Ecuador, Brasil o Colombia que hacen frente a los mismos dilemas y no pocas veces deben pagar un alto precio para no ser convertidas en v\u00edctimas propiciatorias del &#8216;progreso&#8217;.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s all\u00e1 del discurso enga\u00f1oso de los defensores del capitalismo y, por supuesto, m\u00e1s all\u00e1 de la visi\u00f3n rom\u00e1ntica de socialismos ut\u00f3picos que idealizan mundos premodernos, se impone la necesidad de formular en las nuevas condiciones las l\u00edneas maestras de la teor\u00eda de las fuerzas productivas, armonizando las relaciones entre los seres humanos y de \u00e9stos con la naturaleza. Seguramente, todo pasa por revertir las actuales relaciones sociales de forma que de objetos devengamos en sujetos y por lograr que el progreso que permiten la ciencia y la t\u00e9cnica no lleve a la humanidad a morir de \u00e9xito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[1095,2340],"class_list":["post-1681","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-desarrollo","tag-medio-ambiente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1681\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}