{"id":1688,"date":"2011-06-23T20:55:51","date_gmt":"2011-06-24T01:55:51","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=1688"},"modified":"2011-06-23T20:55:51","modified_gmt":"2011-06-24T01:55:51","slug":"tramacua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=1688","title":{"rendered":"Tramac\u00faa"},"content":{"rendered":"<p class=\"rtecenter\" style=\"margin-bottom: 0cm;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Por: Juan Diego Garc\u00eda \u2013 junio 23 de 2011<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">La violaci\u00f3n de derechos humanos en Colombia ha alcanzado tales niveles que hoy ya resulta imposible ocultarla a la opini\u00f3n p\u00fablica, a pesar de las campa\u00f1as gubernamentales y la complicidad de la mayor\u00eda de los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\"><!--more-->En realidad, estas violaciones se suceden desde hace d\u00e9cadas y con el gobierno de Uribe V\u00e9lez sobrepasaron todo l\u00edmite, haciendo ya imposible mantener la imagen de este pa\u00eds como un ejemplo de democracia, a pesar de su conflicto interno y de la existencia del narcotr\u00e1fico. A estas alturas, no es posible dar por buena la versi\u00f3n de las autoridades que explican estas violaciones como comportamientos aislados de algunos militares y otros funcionarios p\u00fablicos: por lo reiterado y sistem\u00e1tico, es claro que se trata de una estrategia contrainsurgente que incluye la guerra sucia, es decir, m\u00e9todos ilegales que tipifican el terrorismo de Estado.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Tampoco es posible ignorar que los grupos paramilitares han sido el fruto de la estrategia contrainsurgente adelantada bajo la asesor\u00eda directa tanto de los Estados Unidos como de otros &#8216;gobiernos amigos&#8217; y con la presencia cada vez m\u00e1s activa de todo tipo de mercenarios de la m\u00e1s variopinta procedencia. Que estos grupos se hayan convertido en una rueda suelta y puedan, en un momento dado, contravenir las orientaciones del gobierno no disminuye en manera alguna la grave responsabilidad que le cabe a las autoridades. Igual ocurre con el fen\u00f3meno del narcotr\u00e1fico y su v\u00ednculo con el conflicto armado, pues resulta inexplicable que ocurra sin la permisividad pol\u00edtica y social de la clase dominante, que por d\u00e9cadas ha permitido el surgimiento y extensi\u00f3n de esta lacra. El resultado no es otro que su firme asentamiento en le tejido social y econ\u00f3mico del pa\u00eds, as\u00ed como su enorme influencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Pero hay un cap\u00edtulo que apenas se menciona y sobre el cual se ha tendido un pesado manto de silencio. Se trata de la situaci\u00f3n lamentable de m\u00e1s de 7.500 presos pol\u00edticos, hombres y mujeres, sometidos en las c\u00e1rceles del pa\u00eds a una condici\u00f3n que ofende toda sensibilidad humana y viola las m\u00e1s elementales normas en el tratamiento de prisioneros. De esa cifra, aproximadamente quinientos corresponden a miembros de las organizaciones guerrilleras capturados en combate o en diversos operativos contrainsurgentes. El resto, siete mil, est\u00e1 conformado por activistas sociales y pol\u00edticos que no tienen vinculaci\u00f3n probada con la insurgencia, pero a los cuales se los condena como tales. Hacen parte de una estrategia destinada a golpear apoyos o simpat\u00edas, sean reales o potenciales, en aplicaci\u00f3n de la conocida t\u00e1ctica de &#8216;quitar el agua para matar al pez&#8217;, es decir, aterrorizar las bases sociales de la insurgencia armada, detener o eliminar a los dirigentes populares, destruir o acorralar a sus organizaciones, acallar sus protestas, provocar el desplazamiento de poblaciones enteras y, como complemento necesario, una pol\u00edtica penitenciaria de castigo y venganza, muy en armon\u00eda con la misma guerra sucia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">El procedimiento comienza por la detenci\u00f3n, por lo com\u00fan sustentada en acusaciones falsas, &#8216;indicios cre\u00edbles&#8217; \u2013es decir, se\u00f1alamientos sin prueba alguna\u2013, testigos pagados y delatores de oficio cuyas acusaciones se dan por buenas a pesar de su evidente origen espurio. Adem\u00e1s, son comunes las pruebas ama\u00f1adas sin ning\u00fan valor jur\u00eddico y las t\u00edpicas &#8216;confesiones&#8217;, obtenidas bajo todo tipo de torturas que incluyen la amenaza contra familiares y conocidos de la v\u00edctima. Todo esto, en contraste con la negligencia a la hora de encausar a quienes, desde el Estado mismo o desde los \u00e1mbitos de la extrema derecha, incurren en delitos de enorme gravedad, muchos de ellos tipificados como cr\u00edmenes de guerra y de lesa humanidad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Los juicios a los insurgentes y opositores concluyen con condenas que en muchos casos significan la cadena perpetua, aunque esta medida no est\u00e1 considerada en la legislaci\u00f3n vigente, algo que de nuevo contrasta con las tenues penas para los cabecillas del paramilitarismo, responsables de miles de asesinatos y otros delitos atroces, o con las condenas generosas a los pol\u00edticos que han servido de sustento social e institucional al fascismo criollo. Y esto, en el caso extremo de que estos personajes lleguen al banquillo de los acusados.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Llama la atenci\u00f3n que cuando se producen las condenas por los cr\u00edmenes de la extrema derecha casi siempre se trata de excepciones, de casos aislados en un cuadro de impunidad que supera el 90% de los procesos penales, tal como han consignado diversos organismos internacionales. Cuando se trata de la derecha, son permitidas las t\u00edpicas maniobras dilatorias en los procesos por un aparato de justicia tan eficiente si se trata de juzgar insurgentes y opositores, de suerte que muchos delitos prescriben. S\u00f3lo el valor c\u00edvico de algunos jueces ha permitido someter a la justicia algunos militares incursos en procesos que no prescriben y que duermen el sue\u00f1o de los justos por d\u00e9cadas. Tal ha sido el caso de los oficiales responsables de la captura de civiles inocentes y de guerrilleros heridos en la toma y destrucci\u00f3n del Palacio de Justica y cuya suerte se desconoce hasta hoy.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Por supuesto, cuando se afecta a la derecha y al paramilitarismo se castiga siempre a los autores materiales. Los responsables pol\u00edticos, los inductores y principales beneficiarios de la violencia oficial y paramilitar siguen protegidos por el anonimato que les permite su enorme poder. Cuando alguno de los implicados en estos juicios ha intentado irse de la lengua, el sistema siempre encuentra la manera m\u00e1s eficaz de acallarlo, por ejemplo, con una r\u00e1pida extradici\u00f3n a los Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Las condiciones de encarcelamiento de insurgentes y opositores alcanzan la m\u00e1s refinada crueldad. Las prisiones son lugares inh\u00f3spitos y horribles que, si no tienen ninguna funci\u00f3n de reinserci\u00f3n social para los presos comunes, resultan m\u00e1quinas de destrucci\u00f3n f\u00edsica y psicol\u00f3gica para los presos pol\u00edticos. Para ellos, \u00e9ste es un sistema de castigo y crueldad sin l\u00edmites, que contraviene toda idea civilizada del tratamiento a seres humanos. El hacinamiento, una alimentaci\u00f3n intencionadamente deficitaria, la absoluta falta de atenci\u00f3n m\u00e9dica, el aislamiento de la familia, la represi\u00f3n permanente y la brutalidad, a trav\u00e9s de un refinado sistema de castigos, son el pan de cada d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, no ha faltado en este contexto el funcionario de justicia honrado, que denuncie tanto abuso y corrobore las permanentes quejas de presos, familiares y organizaciones de derechos humanos. Y, una vez m\u00e1s, tales atropellos contrastan con la condiciones de verdadero lujo de las que gozan los pocos paramilitares, militares o pol\u00edticos que han sido condenados. Al esc\u00e1ndalo reciente que produjo un informe de la revista Semana sobre los &#8216;resort&#8217; en los cuales pagan sus condenas los militares responsables de cr\u00edmenes atroces deben agregarse denuncias similares en relaci\u00f3n a los &#8216;parapol\u00edticos&#8217; en prisi\u00f3n, rodeados de todo tipo de comodidades y privilegios escandalosos: una afrenta m\u00e1s a las v\u00edctimas de sus cr\u00edmenes y expresi\u00f3n aberrante de la aplicaci\u00f3n de la justicia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Tramac\u00faa es el nombre popular de la c\u00e1rcel de Valledupar, convertida hoy en el s\u00edmbolo atroz del sistema carcelario colombiano. El t\u00e9rmino, en el lenguaje del Caribe, significa enorme o desproporcionado, y con toda la raz\u00f3n: all\u00ed se extreman todos los horrores a los que se somete en particular a los presos pol\u00edticos en Colombia. En esta prisi\u00f3n se ha producido hace poco una masiva protesta, reprimida con especial dureza y apenas registrada por la prensa local. El saldo de decenas de heridos y represaliados consigue, sin embargo, romper el silencio al menos dentro del pa\u00eds y favorece que el parlamento colombiano haya acogido favorablemente las denuncias airadas de condenados, familiares y organizaciones de solidaridad con los presos pol\u00edticos, y exija tambi\u00e9n el cierre inmediato de lo que ya se conoce como el Guant\u00e1namo o el Abu Ghraib de Colombia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Si es verdad que el gobierno de Santos intenta caminar hacia la paz y si el intercambio de guerrilleros presos por militares y polic\u00edas capturados en combate por la guerrilla resulta innegociable para las autoridades, ser\u00eda un gesto positivo no s\u00f3lo aplicar con todo rigor la Ley a los paramilitares, a los narcotraficantes, a los pol\u00edticos implicados y a sus propios funcionarios, civiles y militares, poniendo fin a la impunidad reinante y a las condiciones de lujo de que gozan los pocos que han sido condenados, al tiempo que revisar a fondo el sistema de juzgamiento \u2013seguramente, muchos miles saldr\u00edan en libertad inmediatamente si se revisan los procedimientos penales mediante los cuales han sido condenados guerrilleros reales o supuestos\u2013 y, por motivos obvios, terminar de una vez por todas con un sistema de prisiones que se ha convertido en una arma m\u00e1s en la guerra sucia contra la insurgencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[595,598,2977,3570],"class_list":["post-1688","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-carcel-de-valledupar","tag-carceles","tag-presos-politicos","tag-tramacua"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1688\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}