{"id":2779,"date":"2012-03-05T08:49:55","date_gmt":"2012-03-05T13:49:55","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=2779"},"modified":"2012-03-05T08:49:55","modified_gmt":"2012-03-05T13:49:55","slug":"crisis-y-alternativas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=2779","title":{"rendered":"Crisis y alternativas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><a href=\"http:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/unios_claudio_caceres.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3198\" title=\"La actual crisis del capitalismo ha reavivado el debate entre reformismo y revoluci\u00f3n - Foto: Claudio C\u00e1ceres\" src=\"http:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/unios_claudio_caceres.jpg\" alt=\"La actual crisis del capitalismo ha reavivado el debate entre reformismo y revoluci\u00f3n - Foto: Claudio C\u00e1ceres\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><strong>Por: Juan Diego Garc\u00eda &#8211; marzo 3 de 2012<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Para hacer frente a una crisis que, al parecer, se agrava en el a\u00f1o que empieza, ning\u00fan gobierno en las econom\u00edas centrales se aparta del modelo neoliberal que es, sin duda, uno de los factores que explican sus catastr\u00f3ficas dimensiones. Tampoco lo hacen las econom\u00edas de la periferia del sistema, que\u00a0 mantienen estos mismos lineamientos y que cuando se apartan del neoliberalismo, persisten en lo fundamental: en su vocaci\u00f3n de exportadoras de materias primas, mano de obra barata y mercanc\u00edas de escaso valor agregado, aunque son bien conocidas las debilidades de tal estrategia, sobre todo en medio de una crisis econ\u00f3mica de las econom\u00edas centrales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\"><!--more-->En efecto, las autoridades de casi todos los pa\u00edses, antes que revisar las pol\u00edticas que han agudizado de forma tan dram\u00e1tica la crisis actual, optan claramente por mantenerlas y, en muchos casos, por ampliarlas. Nada indica que exista en los centros de poder la menor disposici\u00f3n por enmendar un modelo que les ha dejado tan cuantiosas ganancias, sobre todo porque las clases dominantes en su conjunto \u2013la pandilla de la banca, los fondos de pensiones y dem\u00e1s especuladores de altos vuelos, entre muchos otros\u2013 no tienen el menor temor a una posible revuelta social en su contra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">In\u00fatiles resultan las propuestas reformistas de ide\u00f3logos burgueses tan destacados como Krugman o Stiglitz. Predican en el desierto quienes llaman la atenci\u00f3n sobre los riesgos para el orden social vigente de seguir acumulando tensiones y esto tiene tan poco efecto como el de las recomendaciones cient\u00edficas sobre los negativos impactos de la actividad econ\u00f3mica en el medio ambiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Ning\u00fan partido burgu\u00e9s se arriesga hoy por reformas de tipo keynesiano, como no sea en una apuesta vigorosa por el llamado &#8216;keynesianismo de derechas&#8217;, impulsando una fren\u00e9tica expansi\u00f3n de la inversi\u00f3n b\u00e9lica como salida de la crisis, tal como en su d\u00eda practic\u00f3 Hitler en Alemania o han hecho los Estados Unidos a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Por su parte, los partidos socialdem\u00f3cratas, que en otras \u00e9pocas plantearon avanzar hacia el socialismo mediante reformas paulatinas del sistema, se debaten entre mantener su entusiasmo por el modelo neoliberal keynesiano llamado &#8216;social-liberalismo&#8217; o regresar de alguna manera a sus tradiciones reformistas. Lo necesitan con urgencia para salir del limbo electoral que hoy padecen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Por su parte, los movimientos sociales que act\u00faan por fuera de los partidos \u2013y muchas veces en su contra\u2013 mantienen, y de forma mayoritaria, un cierto grado de confianza en el sistema y entienden que la democracia es posible dentro del actual orden, siempre y cuando se recuperen los valores cl\u00e1sicos del Estado social de derecho, ahora muy deteriorados, y se combatan a fondo vicios tan detestables como la corrupci\u00f3n generalizada y, sobre todo, que los gobiernos puedan establecer controles razonables en el funcionamiento de la econom\u00eda. Pero no parece que tales peticiones tengan eco en los grupos minoritarios que detentan el poder real, escasamente preocupados porque calles y plazas se llenen de multitudes protestando por los dram\u00e1ticos impactos en su vida cotidiana de una crisis que parece ir mucho m\u00e1s all\u00e1 de los acostumbrados ciclos de auge y recesi\u00f3n propios del capitalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">El programa de reformas que propone una buena parte de estos movimientos ciudadanos no rebasa entonces los l\u00edmites del sistema y, en lo fundamental, coincide con las tradicionales reivindaciones de sindicatos y partidos de izquierda. Como creen en el marco democr\u00e1tico actual, resulta l\u00f3gico que conf\u00eden a\u00fan en las instancias parlamentarias, aunque exista plena conciencia sobre la responsabilidad de \u00e9stas en la actual encrucifada. Pero, solicitar los cambios a quienes son los responsables directos del estropicio resulta un tanto contradictorio y es bastante ingenuo pedir comedidamente a los centros del poder real \u2013banqueros y especuladores\u2013 cordura y moderaci\u00f3n en su desaforada tendencia a priorizar el beneficio a cualquier precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Aqui reside probablemente una de las mayores limitaciones del actual movimiento de descontento ciudadano, pues no basta con llenarse de razones y sustentar la indignaci\u00f3n con todo tipo de razonamientos, por s\u00f3lidos que resulten, pues la experiencia ense\u00f1a que es a\u00fan m\u00e1s importante disponer de formas adecuadas y eficaces mediante las cuales sea posible alcanzar la satisfacci\u00f3n de esas demandas: no basta con tener raz\u00f3n. Ni las formas m\u00e1s civilizadas de soluci\u00f3n de los conflictos sociales pueden desentenderse de las pautas que rigen una din\u00e1mica de correlaci\u00f3n de fuerzas, adem\u00e1s de un h\u00e1bil manejo del proceso. Por lo general, en la mesa de negociaciones cada cual obtiene aquello que su fuerza le permite respaldar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">El asunto adquiere mayor relevancia para los grupos que manifiestan una abierta hostilidad y desconfianza hacia la acci\u00f3n pol\u00edtica y sostienen que los cambios pueden alcanzarse sin considerar siquiera el control del poder. Su reto consiste en demostrar c\u00f3mo es posible coronar con \u00e9xito la iniciativa, indicar cu\u00e1l es el camino y cu\u00e1l el m\u00e9todo. No basta con encontrar el candidato valiente que se ofrezca a poner el cascabel al gato, es indispensable tener clara la manera eficaz de conseguirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Es \u00e9ste, sin duda, uno de los dilemas mayores del actual movimiento de protesta ciudadana en su conjunto. En efecto, quienes a\u00fan conf\u00edan en una salida dentro del orden actual deben armarse previamente de instrumentos pol\u00edticos confiables, no de los actuales partidos pol\u00edticos ni menos a\u00fan unos parlamentos castrados e in\u00fatiles. De lo contrario, en ausencia de una fuerza popular contundente y organizada que utilice derroteros realmente nuevos, el sistema sobrevive reordenando sus instituciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas, tal como ya ha sucedido en otras ocasiones. No ser\u00e1 la primera vez que el capitalismo consiga sortear sus contradicciones saliendo airoso, aunque el coste material y humano resulte inmenso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Los reformistas podr\u00edan encontrar una soluci\u00f3n a su dilema volviendo a depositar su confianza en partidos renovados. No por azar algunos partidos socialistas europeos, en particular en Francia y Alemania, cambian ahora de discurso y aspiran a convertirse en voceros del actual descontento. No les resultar\u00e1 f\u00e1cil, ciertamente, habida cuenta de su directa responsabilidad en el avance y consolidaci\u00f3n del modelo neoliberal, pero pensar que el capitalismo ha llegado a su fin simplemente porque las condiciones objetivas lo hacen necesario es desconocer el papel decisivo que juegan la conciencia y la organizaci\u00f3n de las fuerzas sociales partidarias del cambio. La experiencia ense\u00f1a que, a falta de un grado suficiente de madurez pol\u00edtica y de organizaci\u00f3n de las fuerzas que lo opositan, el capitalismo tiene todas las de ganar. El sistema ha demostrado en varias ocasiones que es capaz de asimilar toxinas y reaparecer de entre las cenizas, como el Ave F\u00e9nix.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">M\u00e1s complejo es el reto para quienes no se contentan con la reforma del sistema y proponen su desmantelamiento radical. Con independencia de los debates que suscite su programa de cambios, empezando por la necesaria reestructuraci\u00f3n de los procesos de producci\u00f3n y consumo, reaparece siempre la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo organizar la protesta y sobre todo c\u00f3mo resolver el problema de las formas de lucha para doblegar la enorme resistencia de los capitalistas. Para empezar, la neutralizaci\u00f3n del aparato estatal y sus medios de represi\u00f3n y control: \u00bfBasta con proclamar la vocaci\u00f3n pac\u00edfica del movimiento para garantizar una salida sin violentas resistencias por parte de los afectados? \u00bfExiste la posibilidad real de una transici\u00f3n pac\u00edfica en caso de conseguir una movilizaci\u00f3n social de dimensiones tan considerables que el sistema colapse? No est\u00e1 claro en el discurso de los revolucionarios la manera como proponen transformar las relaciones sociales sin sostener una batalla muy dura con el poder, entendido \u00e9ste no s\u00f3lo como gobierno y administraci\u00f3n pol\u00edtica sino como el control efectivo de los resortes de la econom\u00eda, la cultura y, naturalmente, el monopolio de la violencia, garante \u00faltimo del orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Se puede considerar que el diagn\u00f3stico de reformistas y radicales sobre la situaci\u00f3n es suficiente en l\u00edneas generales. Se puede afirmar, igualmente, que unos y otros ofrecen un programa de cambios realistas y a todas luces necesarios. Permanece, sin embargo, sin resolver la inc\u00f3gnita sobre una estrategia para llevar al actual movimiento contestatario hacia sus objetivos, es decir, el problema clave de la organizaci\u00f3n adecuada y de las formas eficaces de lucha. Su ventaja es la de siempre en los procesos de cambio: s\u00f3lo la pr\u00e1ctica social resuelve estas inc\u00f3gnitas, nada est\u00e1 prescrito y las soluciones son siempre el resultado de la infinita creatividad de las masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"JUSTIFY\">Mientras tanto, y al parecer sin mayores temores por los riesgos que entra\u00f1a la din\u00e1mica social para un capitalismo que pierde legitimidad cada d\u00eda que pasa y se muestra cada vez menos capaz de asegurar el bienestar de las mayor\u00edas, la clase dominante se entrega a la desidia y el despilfarro, se envanece en una indolencia supina y avanza rauda y veloz, probablemenmte, hacia el abismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan Diego Garc\u00eda &#8211; marzo 3 de 2012 Para hacer frente a una crisis que, al parecer, se agrava en el a\u00f1o que empieza, ning\u00fan gobierno en las econom\u00edas centrales se aparta del modelo neoliberal que es, sin duda, uno de los factores que explican sus catastr\u00f3ficas dimensiones. Tampoco lo hacen las econom\u00edas de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3198,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[581,950,3135,3198],"class_list":["post-2779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-capitalismo","tag-crisis-economica","tag-reformismo","tag-revolucion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2779"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2779\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}