{"id":407,"date":"2008-02-22T21:48:19","date_gmt":"2008-02-23T02:48:19","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=407"},"modified":"2008-02-22T21:48:19","modified_gmt":"2008-02-23T02:48:19","slug":"se-veia-venir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=407","title":{"rendered":"Se ve\u00eda venir"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Por: Juan Diego Garc\u00eda &#8211; febrero 22 de 2008<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La suspensi\u00f3n de las gestiones para el intercambio de prisioneros con las FARC no deber\u00eda sorprender a nadie. En realidad, lo extra\u00f1o hubiese sido que Uribe permitiera que el proceso culminase de forma feliz, al coste de un protagonismo enorme pero inevitable para la guerrilla, del aumento de la influencia de Hugo Ch\u00e1vez en la regi\u00f3n y del desgaste de los argumentos sobre los cuales el presidente colombiano ha sustentado su estrategia de la &#8216;seguridad democr\u00e1tica&#8217;. Ni el intercambio de prisioneros ni, menos a\u00fan, una negociaci\u00f3n del conflicto armado tienen cabida en la agenda de Uribe: lo eligieron precisamente por su promesa de no negociar y erradicar la guerrilla en pocos meses. En consecuencia, la liberaci\u00f3n de los prisioneros en manos de los insurgentes ser\u00eda, en todo caso, el resultado de exitosos operativos militares. La negaci\u00f3n del conflicto \u2013argumentando que no existen razones para alzarse en armas contra la democracia colombiana\u2013 y el rechazo sistem\u00e1tico al intercambio \u2013sosteniendo que no se negocia con terroristas\u2013 han sido consignas permanentes de la actual administraci\u00f3n. Tan s\u00f3lo la presi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica abogando por el intercambio humanitario ha conseguido variar, en ciertas coyunturas, la cerrada posici\u00f3n del gobierno, pero una y otra vez se ha encontrado la excusa apropiada \u2013por rid\u00edcula que parezca\u2013 para sabotear cualquier iniciativa. La actual es tan s\u00f3lo una entre muchas.<\/p>\n<p><!--break--><\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\">Menos suerte han tenido quienes sugieren la necesidad de reconocer la existencia del conflicto y sus ra\u00edces sociales, avini\u00e9ndose a la negociaci\u00f3n que lleve a una soluci\u00f3n pac\u00edfica. O se les acalla o, sencillamente, se les acusa de ser tontos \u00fatiles de la guerrilla. La atm\u00f3sfera de intolerancia y agresividad, fomentada desde el mismo Palacio de Gobierno, lleva a no pocas destacadas figuras al exilio, si es que antes no las asesinan las huestes del paramilitarismo, tan activas hoy como siempre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Uribe acepta el intercambio humanitario piensa en un canje en el cual la guerrilla entrega todo y no recibe nada a cambio \u2013los guerrilleros liberados no volver\u00edan a filas\u2013. Cuando el presidente colombiano admite la posibilidad de una salida negociada de la guerra est\u00e1 pensando en la rendici\u00f3n pr\u00e1cticamente incondicional de la guerrilla. No hay lugar para reformas ni, menos a\u00fan, para cambios en un modelo econ\u00f3mico y social que mantiene intactas las l\u00edneas generales del Acuerdo de Washington.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta estrategia tendr\u00eda alg\u00fan sentido si se tratara de un movimiento guerrillero derrotado, pero, para su desgracia, eso no pasa de ser un deseo que poco se corresponde con la realidad del pa\u00eds. Y como la tozudez de los acontecimientos termina por minar el duro lenguaje y las declaraciones m\u00e1s solemnes de una victoria que nunca llega, se pasa de los triunfalismos iniciales a mensajes menos terminantes. Se aclara que en realidad no se busca la aniquilaci\u00f3n de la guerrilla sino su debilitamiento para obligarle a una negociaci\u00f3n a la baja y se termina por aceptar, inclusive, reunirse con la direcci\u00f3n de las FARC, buscar la salida pac\u00edfica del conflicto y hasta convocar una asamblea constituyente que introduzca los cambios que no s\u00f3lo propone la guerrilla sino buena parte de la poblaci\u00f3n \u2013si hemos de dar por ciertas las declaraciones de Ch\u00e1vez en este sentido, no desmentidas por Uribe, que se sepa\u2013. Estos cambios bruscos de rumbo en la pol\u00edtica oficial se compensan entonces con un regreso abrupto al discurso m\u00e1s beligerante e intransigente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los m\u00e1s duros entre los duros clamaron siempre contra tales desvar\u00edos de su primer mandatario. Desesperan en sus filas esos cambios de rumbo, esa improvisaci\u00f3n que rompe el cuadro id\u00edlico de una administraci\u00f3n responsable y seria, y, sobre todo, que permitan abrigar ilusiones en la opini\u00f3n p\u00fablica sobre un intercambio de prisioneros que, adem\u00e1s de dar protagonismo a los insurgentes y mostrar la debilidad del Ejecutivo, abrir\u00eda el peligroso camino a una negociaci\u00f3n en serio que la clase dominante no desea. Por tal motivo, la vuelta al belicismo m\u00e1s radical se saluda con alborozo en los medios de comunicaci\u00f3n, en los clubes distinguidos de la alta sociedad y en la embajada de marras. Tal parece que el presidente Uribe se empe\u00f1ara en dar la raz\u00f3n al jefe guerrillero Manuel Marulanda, cuando sostiene que con este gobierno es imposible llegar a acuerdo alguno.<\/p>\n<p>Cancelar las gestiones de Ch\u00e1vez afirmando que el presidente venezolano busca convertir a las FARC en un movimiento pol\u00edtico y que existe la intenci\u00f3n de expandir la revoluci\u00f3n bolivariana por todo el continente apenas se sostiene con esos argumentos. Para cualquiera, el rol protag\u00f3nico del presidente venezolano resultaba obvio desde el comienzo: s\u00f3lo la complicada situaci\u00f3n que atraviesa Uribe explica que haya tomado tal decisi\u00f3n, cometiendo un error tras otro. No faltar\u00e1 qui\u00e9n se pregunte: \u00bfpor qu\u00e9 es malo para Colombia que las FARC dejen las armas y participen en pol\u00edtica? Adem\u00e1s, los aires frescos del proceso social colombiano no necesitan que Caracas los alimente: guardadas todas las proporciones del caso, en Colombia existen muchos \u2013m\u00e1s de los que registran los medios de comunicaci\u00f3n fieles al presidente\u2013 que desean emprender reformas profundas y cambios radicales, incluyendo una negociaci\u00f3n que conduzca a la paz, precisamente el objetivo \u00faltimo de las gestiones del presidente venezolano. Ins\u00f3lito que se acuse a Ch\u00e1vez de ingerencia cuando miles de oficiales gringos y mercenarios extranjeros participan activamente en los combates, toman las decisiones principales en el rumbo de la guerra y se pasean por Colombia como Pedro por su casa. Todo un sarcasmo si se piensa en el rol de virreyes que tienen los embajadores gringos en Bogot\u00e1, interviniendo en los asuntos internos del pa\u00eds como si de una colonia se tratara, o en que una ocurrencia del hiperactivo Sarkozy sea convertida por el propio Uribe en \u201calto inter\u00e9s nacional\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Son muchas las voces que exigen una rectificaci\u00f3n urgente. Son muchos los que claman por el intercambio y la soluci\u00f3n negociada del conflicto armado. No son pocos los que curados del nacionalismo rampl\u00f3n temen por el deterioro en las relaciones con Venezuela y, vistos los acontecimientos recientes, se preguntan si no hay fuerzas oscuras que est\u00e1n preparando el ambiente para embarcar a Colombia en una aventura militar de las que tanto gustan a los calenturientos estrategas del Pent\u00e1gono. Si hace falta una provocaci\u00f3n, para eso est\u00e1n los muchachos de la CIA: para resolver el problema. S\u00f3lo eso faltaba a Colombia, que, adem\u00e1s de su enorme cuota de sangre y sufrimientos, el pa\u00eds se viera convertido en punta de lanza del imperialismo estadounidense para agredir a un pueblo con el cual se comparte historia y destino. \u00bfCuenta la embajada estadounidense con Uribe para reforzar la \u201cOperaci\u00f3n Tenaza\u201d, denunciada ayer mismo por el gobierno de Venezuela como un plan desestabilizador de Washington contra su gobierno?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[155,1718,3678],"class_list":["post-407","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-acuerdo-humanitario","tag-guerrerismo","tag-uribe"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=407"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/407\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}