{"id":425,"date":"2005-03-17T23:23:19","date_gmt":"2005-03-18T04:23:19","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=425"},"modified":"2005-03-17T23:23:19","modified_gmt":"2005-03-18T04:23:19","slug":"eduardo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=425","title":{"rendered":"Eduardo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>An\u00f3nimo &#8211; febrero 21 de 2005<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como muchas familias en la convulsionada d\u00e9cada del 50, la de Luis Eduardo tuvo que migrar hacia San Jos\u00e9 de Apartad\u00f3.\u00a0 Escapaban del r\u00e9gimen de terror que los <em>chulavitas <\/em>hab\u00edan instalado en las tierras liberales del occidente antioque\u00f1o, de Dabeiba: el municipio de la legendaria guerrilla liberal de Camparrusia. A San Jos\u00e9 de Apartad\u00f3 llegaron con la ilusi\u00f3n de construir una nueva vida, esa nueva vida que tantos colonos so\u00f1aron y que r\u00e1pidamente se convierte, m\u00e1s bien, en una lucha constante contra una naturaleza inclemente y contra la m\u00e1s absoluta soledad que resulta de la ausencia total de un Estado incapaz de\u00a0 hacer presencia en la frontera.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde los 5 a\u00f1os, Luis Eduardo supo qu\u00e9 era una masacre cuando, en la vereda La Resbalosa, el ej\u00e9rcito tortur\u00f3 y asesin\u00f3 a 15 personas que resultaban demasiado sospechosas por pertenecer a organizaciones comunitarias. En&nbsp; adelante, la&nbsp; muerte de sus paisanos se convertir\u00eda en un hecho normal dentro de las absurdas din\u00e1micas de guerra registradas en Urab\u00e1. Vivir en San Jos\u00e9 de Apartad\u00f3, tierra de importantes organizaciones comunitarias y lugar de origen del V Frente de las FARC, parec\u00eda ser un motivo suficiente de sospecha para el ej\u00e9rcito. Posteriormente, constituy\u00f3 tambi\u00e9n un territorio a <em>liberar <\/em>por parte de&nbsp; las ACCU, que basaron su estrategia de <em>pacificaci\u00f3n <\/em>en el ataque a la poblaci\u00f3n civil inerme que \u201cparec\u00eda apoyar a la guerrilla\u201d. Por simples sospechas, por juicios sin comprobar, vio entonces Luis Eduardo caer a sus vecinos, a sus familiares, a los l\u00edderes de las Juntas de Acci\u00f3n comunal y de la cooperativa, a los militantes de la UP, a sus amigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En memoria de esos amigos, de los muertos que reposaban en las tierras de San Jos\u00e9, Luis Eduardo y otras 350 personas m\u00e1s que se resist\u00edan a desplazarse y a morirse, decidieron declararse neutrales frente a los diferentes actores de la guerra. \u201cQuer\u00edamos mostrar que en San Jos\u00e9 la vida era posible\u201d, reiteraba una y otra vez Luis Eduardo en las conversaciones. Tambi\u00e9n dec\u00eda que, con el proceso de la Comunidad de Paz, \u00e9l esperaba que sus hijos tuvieran una vida mejor que la suya, una vida sin esa violencia de la que \u00e9l hab\u00eda tenido noticia desde sus 5 a\u00f1os. Desde 1997 estuvo involucrado en el proceso de la comunidad, fue siempre miembro del consejo interno, viaj\u00f3 a muchos lugares del mundo denunciando la situaci\u00f3n de San Jos\u00e9, sirvi\u00f3 de interlocutor frente al gobierno nacional e ide\u00f3 m\u00faltiples iniciativas para mejorar la calidad de vida de un corregimiento totalmente acorralado por la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proceso de la Comunidad de Paz y la posibilidad de resistirse a la guerra resultaban demasiado atractivos para una estudiante de sociolog\u00eda que, a pesar del sano pesimismo aprendido en 8 semestres, contemplaba la posibilidad de una salida creativa al conflicto. Pensaba que con estas experiencias podr\u00eda contradecir ese fat\u00eddico principio sociol\u00f3gico de la determinaci\u00f3n de los actores por parte de las estructuras, pensaba que podr\u00eda mostrar que a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica los actores tambi\u00e9n ten\u00edamos la posibilidad de cambiar un poquito el mundo. En tres conversaciones eso me lo demostr\u00f3 Luis Eduardo. Sin leer \u201cEl Capital\u201d, los sofisticados estudios sobre Urab\u00e1 o los m\u00e1s notables tratados sobre la guerra, \u00e9l ten\u00eda muy claro lo que estaba pasando en San Jos\u00e9. En tres conversaciones me ense\u00f1\u00f3 m\u00e1s de lo que cualquier profesor en estos 8&nbsp; semestres. Siempre que lo entrevistaba me pon\u00eda nerviosa porque no es muy frecuente sentarse al frente de semejantes seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 19 de febrero, Luis Eduardo estaba con su familia recogiendo cacao en la vereda Mulatos. Algunos dicen que fue detenido por miembros de la brigada XVII, otros s\u00f3lo afirman que eran hombres vestidos de camuflado. Los hechos de las \u00faltimas semanas muestran sin embargo, que las acciones del ej\u00e9rcito se intensificaron en la zona tras los ataques de las FARC en Mutat\u00e1. El 22 de febrero, el hermano de Luis Eduardo encontr\u00f3 una fosa com\u00fan en la vereda La Resbalosa en donde reposaban los cuerpos despedazados de Alfonso Bol\u00edvar, su esposa y sus dos hijos de 2 y 6 a\u00f1os. La suerte de Luis Eduardo y su familia a\u00fan era incierta. Los miembros de la Comunidad emprendieron entonces la b\u00fasqueda de los cuerpos, de la verdad de los hechos, de la dignidad para sus muertos. Se dirigieron hacia La Resbalosa con la tenue esperanza de encontrar vivo a Luis Eduardo y su familia. Sin embargo, en la vereda Mulatos Medio encontraron el cuerpo de su amigo acompa\u00f1ado de Bellanira y Deyner, su esposa e hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muy poco hablaron los medios de esta masacre, parece que las circulares discusiones del presidente con el resto del mundo, la nominaci\u00f3n al Oscar de Catalina Sandino, el destino de los participantes de \u2018la isla de los famosos\u2019 o el partido del \u2018once caldas\u2019 resultaron mucho m\u00e1s relevantes que la masacre de dos familias campesinas. S\u00f3lo peque\u00f1as notas en \u2018El Tiempo\u2019 y \u2018El Colombiano\u2019 y una corta referencia en alguna cadena de radio dieron cuenta de lo sucedido. Estos medios hablaron de la masacre de siete campesinos y ya, siete campesinos sin rostro, sin historia: tal vez, sin importancia para una sociedad que ya se ha acostumbrado a estas muertes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso quise escribir esta hoja, s\u00e9 de sobra que debe ser una historia demasiado familiar y hasta aburrida para colombianos, que tambi\u00e9n han tenido, desde sus primeros a\u00f1os, noticias sobre asesinatos y muertes. Imagino que estos siete muertos pueden ser una cifra m\u00e1s para corroborar los sofisticados modelos de nuestros especialistas en violencia. Pero para m\u00ed, esta fue la muerte de un amigo, de un maestro, de uno de esos personajes c\u00e9lebres y an\u00f3nimos de la humanidad. Creo que esos \u201csiete campesinos\u201d, \u201csiete civiles\u201d, ten\u00edan rostro, ten\u00edan nombre: Luis Eduardo, Deyner, Bellanira, Alfonso, Sandra, Santiago y Natalia ten\u00edan historia. Por eso, no puede ser un hecho normal que los hayan masacrado, por eso, no podemos seguirnos acostumbrado a que esto pase.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez, esto es lo menos profesional que he escrito, y m\u00e1s si se considera que los lectores son exigentes estudiantes de ciencias humanas. Tal vez, el art\u00edculo debi\u00f3 referirse a las complejas correlaciones de&nbsp; fuerza en Urab\u00e1, a la estrategia gubernamental de seguridad democr\u00e1tica, al aparente abandono del repliegue por parte de las FARC, a las dificultades de la neutralidad en medio de contextos violentos. Tal vez, el tema de la violencia resulte demasiado trillado para los expertos investigadores&nbsp;y, tal vez, se acuse mi escasa \u00abneutralidad valorativa\u00bb, pero s\u00f3lo escribo como una estudiante que quiere compartir el dolor y la impotencia \u2013tan poco racionales\u2013 que le gener\u00f3 toparse en su ejercicio monogr\u00e1fico con la muerte de un amigo y no de un deshumanizado objeto de estudio.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">* Publicado originalmente por El Pasqu\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":20742,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[309,802,1271,2202,2311],"class_list":["post-425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-personajes","tag-apartado","tag-comunidad-de-paz","tag-ejercito","tag-luis-eduardo-guerra","tag-masacre-de-san-jose-de-apartado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/425\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}