{"id":5089,"date":"2012-11-14T09:16:03","date_gmt":"2012-11-14T14:16:03","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=5089"},"modified":"2012-11-14T09:16:03","modified_gmt":"2012-11-14T14:16:03","slug":"los-chocoanos-llevan-el-oro-en-la-sangre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=5089","title":{"rendered":"Los chocoanos llevan el oro en la sangre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"http:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/oro_choc\u00f3_Walhh.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5901\" title=\"El futuro de la explotaci\u00f3n tradicional del oro y de la peque\u00f1a miner\u00eda en el Choc\u00f3, que alimentan a centenares de familias, es bastante incierto con la penetraci\u00f3n de las grandes trasnacionales - Ilustraci\u00f3n: Walhh\" src=\"http:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/oro_choc\u00f3_Walhh.jpg\" alt=\"El futuro de la explotaci\u00f3n tradicional del oro y de la peque\u00f1a miner\u00eda en el Choc\u00f3, que alimentan a centenares de familias, es bastante incierto con la penetraci\u00f3n de las grandes trasnacionales - Ilustraci\u00f3n: Walhh\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por: Manuela Torres* &#8211; noviembe 14 de 2012<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Choc\u00f3 queda ya poco de esa miner\u00eda artesanal con la que sus habitantes han sobrevivido a lo largo de su historia y a lo ancho de varias generaciones, las mismas que hoy ven al borde de su extinci\u00f3n pr\u00e1cticas de extracci\u00f3n que para ellos eran tan naturales como nadar en los r\u00edos.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La codicia por el oro atrajo a comerciantes del interior del pa\u00eds, los &#8216;paisas&#8217;, quienes trajeron consigo maquinaria capaz de extraer metales preciosos en mayores cantidades, lo que a su vez provoc\u00f3 que las grandes empresas multinacionales no s\u00f3lo pusieran su ojo voraz en el Choc\u00f3 sino que empezaron a apoderarse de las grandes riquezas que anidan en el subsuelo y en el lecho de los r\u00edos de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia de las multinacionales se abre paso aceleradamente en la regi\u00f3n, transformando generando nuevas din\u00e1micas a las que los chocoanos han tenido que adaptarse y a las que miran avanzar tan impotentes como rabiosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9stas son las historias de dos mineros tradicionales: uno due\u00f1o de un peque\u00f1o entable mecanizado y el otro rebuscador de batea, o <em>barequero<\/em> que llaman. Ambos, para sobrevivir, han debido adaptarse a esas nuevas condiciones. Sus dos historias muestran c\u00f3mo los chocoanos llevan el oro en la sangre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cEn la miner\u00eda veo el desarrollo\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tibaldo Mosquera es un ingeniero civil de 50 a\u00f1os de edad, oriundo de Condoto, uno de los principales municipios productores de oro en el Choc\u00f3. Es abogado y bi\u00f3logo qu\u00edmico, sin contar las otras especializaciones que ha logrado hacer gracias al oficio de la miner\u00eda. Hoy, es uno de los peque\u00f1os mineros asociados a Fedemichoc\u00f3, organizaci\u00f3n que agrupa a 350 propietarios de entables que le piden al gobierno que se les reconozca en el C\u00f3digo Minero y as\u00ed formalizarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tibaldo a\u00fan trabaja asociado con su familia, como lo hac\u00eda desde cuando era ni\u00f1o: eran los tiempos en los que, batea y pala en mano, sal\u00eda con sus padres y t\u00edos a las orillas de los r\u00edos en busca del sustento del d\u00eda. La batea es un recipiente de madera de forma circular u oblonga, sin asas, que se utiliza para lavar tierras y que con un movimiento centr\u00edfugo deja los metales en el fondo de \u00e9sta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l recuerda que, antiguamente, para extraer los metales preciosos, los habitantes de la regi\u00f3n constru\u00edan sistemas no mecanizados como el llamado \u201caguas corridas\u201d, con el cual se aprovechaban las lluvias y las pendientes de los barrancos. Tambi\u00e9n recuerda el buceo a pulm\u00f3n libre, que consist\u00eda en amarrarse una piedra en la cintura para sumergirse, durante 3 o 4 minutos, y as\u00ed extraer la tierra que conten\u00eda el metal. \u201cEran personas de una capacidad pulmonar asombrosa\u201d, dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9todos como los anteriores fueron opacados por la llegada de las primeras retroexcavadoras a comienzos de los a\u00f1os 90, llevadas\u00a0 por los &#8216;paisas&#8217; a la regi\u00f3n. A partir de entonces, la extracci\u00f3n del oro aument\u00f3 y cambiaron las din\u00e1micas por unas m\u00e1s invasivas y hostiles con el medio ambiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron a\u00f1os de bonanza y prosperidad, pues las tierras a\u00fan estaban llenas de metales y se pod\u00edan extraer 8 o 10 libras de oro al mes. Una buena cantidad, teniendo en cuenta que ahora, cuando el minero tiene suerte, el promedio es de 3 libras al mes. La libra de oro se cotiza hoy en $654.860.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia de las nuevas tecnolog\u00edas mecanizadas hace que a los chocoanos, aunque quisieran, les sea imposible practicar la miner\u00eda tradicional: se destruy\u00f3 gran parte de las pendientes en los alrededores de los r\u00edos y, ahora, la \u00fanica forma trabajar de manera artesanal es por medio el barequeo ayudado por las retroexcavadoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los nativos, entonces, pasaron a trabajar a las minas mecanizadas y sus aspiraciones ahora se centraron en reunir capital suficiente para comprar su propia maquinaria y crear sus entables. As\u00ed lo hizo Tibaldo, quien reconoce que \u201cmuchos negros nos hemos empoderado de maquinarias, lastimosamente, no con todas las normas que se requieren\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para llegar a este punto, Tibaldo y su familia adquirieron en un principio viejas bombas de 15 caballos de fuerza, que sirvieron para succionar agua y soltarla a presi\u00f3n sobre los barrancos del r\u00edo, lo que desprend\u00eda la tierra y por ende el metal. As\u00ed trabaj\u00f3 durante algunos a\u00f1os, ayudado por siete personas \u2013todas de la familia\u2013, hasta cuando la experiencia y el dinero ahorrado le permitieron comprar dos retroexcavadoras. Hab\u00eda cumplido su meta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El entable lo establecieron cerca de Condoto. Comenzaron con jornadas de 20 horas y, para ello necesitaron de 24 personas, entre operadores de m\u00e1quinas, ayudantes, motoristas, <em>chorreros<\/em>, bota piedras, cocinera, patinador \u2013persona que hace los mandados\u2013 y cargueros de combustible. Sin embargo, el oro no lleg\u00f3 tan f\u00e1cil ni sigue llegando f\u00e1cil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cA uno le preguntan: \u00bfpor qu\u00e9 no se salen de ese negocio? La respuesta es que la miner\u00eda es algo dopante, uno siempre tiene la esperanza de que en el metro siguiente va a conseguir lo que no ha conseguido\u201d, asegura Tibaldo, quien tras a\u00f1os en la actividad tiene hoy, al igual que muchos en el Choc\u00f3, un d\u00e9ficit que a veces parece imposible superar. Muchos han contra\u00eddo deudas para equilibrar las p\u00e9rdidas, pues en el negocio quien menos gana es el due\u00f1o de la mina y tambi\u00e9n es quien puede perderlo todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cuentas son as\u00ed: el due\u00f1o del terreno se queda con el 20% de la producci\u00f3n semanal, pero corre con los gastos de los insumos, la comida, los impuestos, el transporte y la construcci\u00f3n del alojamiento dentro del campamento minero; mientras los trabajadores tienen un sueldo que oscila entre $800.000 y $1\u2019500.000, de acuerdo con las tareas que realicen, y \u00e9stos tambi\u00e9n se reparten los restos de oro que quedan el caj\u00f3n, que equivale a un 5% de la producci\u00f3n, y tienen adem\u00e1s sus prestaciones sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cA los mineros nos toca trabajar dentro de nuestras minas, as\u00ed aseguramos un sueldo, a ver si subsistimos\u201d, dice Tibaldo, quien cobra $100.000 la hora por operar maquinaria de su propia mina. Pero lo que m\u00e1s afecta al peque\u00f1o minero es la presi\u00f3n psicol\u00f3gica a la que se ven sometidos constantemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de soportar el clima inclemente de los campamentos en medio de la selva chocoana, una zona h\u00fameda en la que f\u00e1cilmente se contraen enfermedades, los trabajadores deben afrontar largas y extenuantes jornadas, deben enfrentarse a la persecuci\u00f3n y amenaza del gobierno que, a trav\u00e9s de la Fiscal\u00eda, la Polic\u00eda y el Ej\u00e9rcito, amenaza constantemente con redadas en la zona, lo cual podr\u00eda significar la c\u00e1rcel para el minero e, incluso, la destrucci\u00f3n de su maquinaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo grave de dicha persecuci\u00f3n es que se hace sin reglas claras. Un d\u00eda la Polic\u00eda puede retener los insumos que van para una mina y al siguiente dejarlos pasar. \u201cPor eso hay momentos en que a uno le da m\u00e1s temor de los entes oficiales que de cualquier otra cosa\u201d, confiesa Tibaldo, quien adem\u00e1s debe enfrentarse a la amenaza constante de toparse con frentes de la guerrilla, paramilitares o delincuentes comunes, quienes cobran extorsiones que rondan los $3&#8217;000.000, de acuerdo con las m\u00e1quinas que posean. Adem\u00e1s, existe el riesgo del robo y el secuestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este peque\u00f1o minero no desea para sus 6 hijas la suerte suya y de sus hermanos. Sabe que el oro es un buen negocio, pero es duro, no s\u00f3lo por el desgaste f\u00edsico que implica sino tambi\u00e9n por la incertidumbre legal que actualmente atraviesa la peque\u00f1a miner\u00eda. Sin embargo, Tibaldo mantiene la esperanza de llegar a un acuerdo con el Estado para formalizarse y es por ello que ha puesto todos sus papeles en regla. \u201cEl Estado nunca nos prepar\u00f3 para este tipo de miner\u00eda\u201d, reclama el hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cQuien no sepa usar una batea, es un chocoano chiviado\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alex Palacios naci\u00f3 hace 22 a\u00f1os en Itsmina, un municipio minero del interior del Choc\u00f3. Describe su primer contacto con el barequeo como algo normal, \u201ccomo cuando a uno le compran el primer juguete\u201d, dice. Desde que tuvo uso de raz\u00f3n la miner\u00eda hace parte de su vida y recuerda que lloraba cuando sus padres no lo llevan con ellos a trabajar en las minas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su madre y sus t\u00edas se levantaban a las 5 de la ma\u00f1ana para irse a barequear a un r\u00edo cercano al pueblo, no sin antes dejarles preparado el desayuno a Alex y a sus dos hermanos, mientras que su padre se ocupaba de los cultivos de pl\u00e1tano, \u00f1ame y papa china en una peque\u00f1a parcela que ten\u00edan en el patio trasero de la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la escuela Alex tuvo problemas porque no deseaba estar all\u00ed: quer\u00eda ir con sus padres a trabajar. Recuerda que en la ma\u00f1ana iba a estudiar y en la tarde se dirig\u00eda con su batea y su pala hasta el lugar donde <em>barequeaba<\/em> su mam\u00e1. Era una actividad casi l\u00fadica para \u00e9l y los dem\u00e1s ni\u00f1os que la practicaban. Le cuesta describir la emoci\u00f3n que sinti\u00f3 la primera vez que encontr\u00f3 una pepa de oro en el fondo de la batea. Sin embargo, su mejor recompensa llegaba al fin de la semana, cuando sus padres le entregaban el dinero que le correspond\u00eda por lo trabajado. \u201cEso era un gran aliciente para m\u00ed\u201d, dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con los a\u00f1os, para Alex la miner\u00eda dej\u00f3 de ser una actividad l\u00fadica y se convirti\u00f3 en la fuente de sustento de su hogar, de su mujer y su hijo. Para \u00e9l, como para los otros <em>barequeros<\/em>, las preocupaciones son constantes debido a que las ganancias a veces no alcanzan para cubrir sus necesidades b\u00e1sicas, es decir, no alcanzan a sacar esos 6 granos de oro que necesitan para librar el d\u00eda, sobre todo porque Itsmina es un pueblo con un alto costo de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La miner\u00eda artesanal que ahora se practica en el Choc\u00f3 es el <em>barequeo<\/em>, como lo hace Alex. No obstante, esta forma de trabajo ya poco se parece a la que sus padres le ense\u00f1aron. La masiva explotaci\u00f3n en la zona provoc\u00f3 que el metal, especialmente el oro que es el mejor pago, escasee en la superficie de la tierra, lo que llev\u00f3 a que el <em>barequero<\/em> hoy sea un par\u00e1sito del peque\u00f1o minero: ahora los barequeros rodean los entables mineros esperando que, una vez la retroexcavadora remueva la tierra, el administrador de la mina les d\u00e9 permiso de una hora para encontrar lo que puedan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El voz a voz es el medio usual para saber a qu\u00e9 mina ir a <em>barequear<\/em>. \u201cA uno le dicen en tal mina hay oro y entonces todos corremos para all\u00e1\u201d, comenta Alex. En muchas ocasiones ha coincidido con m\u00e1s de 20 <em>barequeros<\/em> en una sola mina, sus vecinos o amigos son algunos de ellos, que compiten por el oro pero son solidarios entre s\u00ed, pues todos crecieron con esta pr\u00e1ctica. Llevan como coraz\u00f3n una batea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n no es distinta para los due\u00f1os de los entables mineros. Casi que es una norma no escrita que aquellos que entren en los terrenos de la comunidad a explotar las tierras deben permitir el trabajo del <em>barequero<\/em>. \u201cEllos, los due\u00f1os de los entables, se portan bien con uno e, incluso, adec\u00faan mejor el terreno para sea menos peligroso trabajar\u201d, dice Alex.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la mina est\u00e1 en medio de la selva, como es com\u00fan, Alex compra algunos v\u00edveres y s\u00e1banas de pl\u00e1stico para hacer un peque\u00f1o rancho en las afueras del entable minero, donde todos los d\u00edas espera que sean las 11 de la ma\u00f1ana, hora en que el administrador les da la autorizaci\u00f3n para bajar y buscar el oro con su batea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa dependencia entre el due\u00f1o del entable y el <em>barequero<\/em> implica que si a aqu\u00e9l le va bien a \u00e9ste tambi\u00e9n. Por eso, a todos se les pusieron los pelos de punta al enterarse de las nuevas pol\u00edticas del gobierno Santos. Si la miner\u00eda transnacional llega a monopolizar todos los terrenos y desplaza al peque\u00f1o empresario, la entrada para ellos estar\u00e1 negada: no habr\u00e1 forma de <em>barequear<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema es que en la mente de Alex no hay espacio para pensar en la posibilidad de trabajar en otro oficio. Sabe que para \u00e9l, que ni siquiera termin\u00f3 el bachillerato, es muy dif\u00edcil encontrar un empleo. Adem\u00e1s, no sabe a qu\u00e9 otra cosa podr\u00eda dedicarse: \u201c\u00bfpara qu\u00e9 me van a sentar a m\u00ed al lado de un computador si no s\u00e9 qu\u00e9 hacer con eso?\u201d, admite.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, por ahora, ve el futuro muy incierto. Sus aspiraciones se proyectan ahora en su peque\u00f1o hijo, aunque de una manera ambigua. Por un lado, desea ense\u00f1arle lo b\u00e1sico de las tradiciones mineras, pues el que no aprenda a coger una batea es chocoano chiviado, como se dice; pero, por el otro lado, no quiere que su hijo siga sus pasos, pues cada vez es m\u00e1s claro que la miner\u00eda artesanal tiende a desaparecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Publicado originalmente por la <a href=\"http:\/\/bit.ly\/NYnu18\" target=\"_blank\">Agencia de Informaci\u00f3n Laboral<\/a> de la Escuela Nacional Sindical.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Manuela Torres* &#8211; noviembe 14 de 2012 En el Choc\u00f3 queda ya poco de esa miner\u00eda artesanal con la que sus habitantes han sobrevivido a lo largo de su historia y a lo ancho de varias generaciones, las mismas que hoy ven al borde de su extinci\u00f3n pr\u00e1cticas de extracci\u00f3n que para ellos eran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5901,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[426,700,2183,2419,2682,2892],"class_list":["post-5089","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportaje","tag-barequeros","tag-choco","tag-locomotora-mnera","tag-mineria-artesanal","tag-oro","tag-platino"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5089"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5089\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}