{"id":574,"date":"2008-05-12T12:51:48","date_gmt":"2008-05-12T17:51:48","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=574"},"modified":"2008-05-12T12:51:48","modified_gmt":"2008-05-12T17:51:48","slug":"oscar-niemeyer-inventor-de-un-futuro-con-curvas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=574","title":{"rendered":"Oscar Niemeyer, inventor de un futuro con curvas"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Por: Eric Nepomuceno \u2013 mayo 12 de 2008<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Con un siglo a cuestas conserva sus convicciones revolucionarias y las ganas de trabajar a diario en su estudio de arquitectura de R\u00edo de Janeiro. En ese refugio contra la soledad, tambi\u00e9n recibe a sus amigos y dialoga con los recuerdos de una existencia enfrentada a la rigidez de los \u00e1ngulos rectos, como lo demuestra su invenci\u00f3n m\u00e1s famosa: Brasilia. A punto de cumplir 100 a\u00f1os, el pr\u00f3ximo 15 de diciembre, acaba de ser notificado que se construir\u00e1 en Espa\u00f1a un gran centro cultural dise\u00f1ado por \u00e9l, con su nombre.<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more-->Hace unos quince a\u00f1os, cierto atardecer de pereza, cercado de amigos en su estudio de Copacabana, \u00d3scar Niemeyer dijo c\u00f3mo le gustar\u00eda aparecer en las enciclopedias y libros de arquitectura. Un registr\u00f3 corto, que no dijera nada m\u00e1s que: \u201cNiemeyer, \u00d3scar: brasile\u00f1o, arquitecto; vivi\u00f3 entre amigos, crey\u00f3 en el futuro\u201d. Sin embarg\u00f3, a esa altura, las enciclopedias y libros ya registraban p\u00e1ginas y p\u00e1ginas sobre ese brasile\u00f1o inquieto, amigo de sus amigos, que cree en el futuro mientras sigue persiguiendo, a los 99 a\u00f1os de una vida vivida a cada minuto, la gracia y la levedad. Solamente sobre su trabajo hay alrededor de 40 libros en idiomas tan lejanos como el griego o el japon\u00e9s. Nunca ley\u00f3 ninguno.<\/p>\n<p align=\"justify\">En las obras que cre\u00f3 y esparci\u00f3 por medio mundo aparecen la obstinaci\u00f3n con que persigue lo nuevo y la asombrosa capacidad de inventar espacios cada vez m\u00e1s amplios para los osados vuelos de su imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Brasilia es el marco m\u00e1s conocido de su obra. La confluencia de lo que hizo antes y el anuncio de lo que har\u00eda despu\u00e9s. Pero, para Niemeyer, no es m\u00e1s que eso: un marco. \u201cBrasilia no es fundamental en mi trabajo\u201d, dice el autor de sus palacios. \u201cMe ha gustado hacer lo que hice porque fue un momento de optimismo, cuando todos cre\u00edan que Brasil iba a mejorar, pero es una parte de mi trabajo. Una arquitectura diferente, por cierto. En Brasilia, los palacios pueden gustarle o no, pero jam\u00e1s podr\u00e1 decir que antes hab\u00eda visto algo igual. Un Congreso como aqu\u00e9l, una catedral como aqu\u00e9lla&#8230; Puede que haya visto mejores, pero iguales, no. Eso es Brasilia\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Autor de alrededor de mil proyectos, de los cuales, m\u00e1s de la mitad se construyeron, sigue trabajando sin pausas. El 15 de diciembre pr\u00f3ximo cumple su primer centenario. Y, mientras los cien a\u00f1os no llegan, contin\u00faa con su rutina rigurosa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Va todos los d\u00edas, de lunes a s\u00e1bado a eso de las nueve y media de la ma\u00f1ana, a su estudio, en la \u00faltima planta de un edificio de los a\u00f1os 30 en el final de la playa de Copacabana. All\u00ed se queda hasta pasadas las ocho de la noche, cuando suele dirigirse al restaurante Terzetto, en el vecino barrio de Ipanema, para cenar siempre en la misma mesa \u2013la primera a la derecha de quien entra\u2013, acompa\u00f1ado por amigos con quienes comparte comida, vino tinto, bromas y recuerdos. Fuma unos puritos holandeses peque\u00f1os, suaves y raros, come poco, toma vino tinto con el comedimiento recomendado por el tiempo, oye m\u00e1s de lo que habla, no pierde el humor. A las diez y algo se retira al amplio piso que ocupa en el mismo barrio, llevado por el conductor en un Mercedes Benz blanco. Hace a\u00f1os que dej\u00f3 de manejar y cuando lo hac\u00eda \u2013es el primero en admitirlo\u2013 era un peligro ambulante.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Imaginando lo que vendr\u00e1<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando le preguntan por qu\u00e9 a\u00fan sigue trabajando tanto, la respuesta es siempre la misma: \u201cel trabajo me distrae. A mi edad, m\u00e1s vale estar ocupado, para no pasar el tiempo pensando tonter\u00edas\u201d. Cuenta que le gusta quedarse solo en su despacho, repasando la vida e imaginando lo que vendr\u00e1: \u201ca veces, el pasado aparece y recuerdo a mis hermanos, a los amigos ya perdidos para siempre, y entonces una tristeza mansa y silenciosa me invade. Otras veces lo que irrumpe es la miseria del mundo, esa miseria inmensa que los m\u00e1s ricos aceptan, indiferentes\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cSoy radical\u201d, afirma y reitera, con ligeras variantes a lo largo de las \u00faltimas muchas d\u00e9cadas. Y para no dejar ninguna duda, escribi\u00f3 a mano en la pared que est\u00e1 justo a la entrada de su estudio: \u201ccuando la vida se degrada y la esperanza huye del coraz\u00f3n de los hombres, la revoluci\u00f3n es el camino a seguir\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Antes hubo otras frases. \u00c9l mismo las renueva cada tanto. \u00c9sta, la de ahora, fue modificada, dec\u00eda: \u201ccuando la miseria se multiplica y la esperanza huye del coraz\u00f3n de los hombres&#8230; S\u00f3lo la revoluci\u00f3n\u201d. Quiso ser m\u00e1s expl\u00edcito.<\/p>\n<p align=\"justify\">Manifestar su indignaci\u00f3n es, para Niemeyer, algo tan esencial como el aire de cada ma\u00f1ana. En los a\u00f1os de la dictadura militar, en uno de los tantos interrogatorios a los que fue sometido, sus inquisidores quisieron saber c\u00f3mo pretend\u00eda cambiar la arquitectura. \u201cNo quiero cambiar la arquitectura, lo que quiero es cambiar esa sociedad de mierda\u201d, contest\u00f3 con serenidad. Fue fichado como correspond\u00eda: subversivo del m\u00e1s alto grado. Y, encima, comunista.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cNunca me call\u00e9. Nunca ocult\u00e9 mi posici\u00f3n de comunista. Es necesario protestar contra la miseria, las injusticias, las desigualdades. La arquitectura no cambia la vida de los pobres, para cambiarla hay que salir a la calle y protestar\u201d, aclar\u00f3 poco despu\u00e9s de cumplir los 99.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El desaf\u00edo de inventar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Almuerza todos los d\u00edas en la mesa de la sala principal de su estudio. Suele invitar a uno o dos amigos para compartir la comida. Una cosa no cambia nunca en esos almuerzos: el postre que Niemeyer dice haber inventado, crema de palta con helado de vainilla.<\/p>\n<p align=\"justify\">Trabaja solo, creando los trazos generales de sus proyectos, que luego son detallados por otro equipo de profesionales. Se queda parado frente a la mesa de arquitecto. Dise\u00f1a con plumones gruesos, de tinta negra. Los trazos nacen sueltos, veloces, siempre enamorados de las curvas, del desaf\u00edo de inventar algo nuevo y bello. Los ojos ya no son lo que eran, es verdad, pero los trazos siguen naciendo con la atrevida soltura de otrora. No se repiten, no hacen m\u00e1s que realzar la marca ineludible de la mano irremediablemente inquieta de ese desafiador de todo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Asegura que cuando encuentra la soluci\u00f3n en el dibujo, de inmediato escribe la explicaci\u00f3n. Si esa explicaci\u00f3n no le parece clara y convincente es porque el trazo est\u00e1 equivocado. Entonces empieza otra vez. Recibe pedidos de proyectos de varias partes del mundo. Los de Espa\u00f1a, Noruega, Italia, Alemania e Inglaterra est\u00e1n entre los m\u00e1s recientes.<\/p>\n<p align=\"justify\">En los fondos del estudio cuenta con una peque\u00f1a sala atiborrada de libros. Es su refugio \u00edntimo. All\u00ed oye m\u00fasica, all\u00ed tiene sus conversaciones personales m\u00e1s profundas con el silencio. Por las ma\u00f1anas se ocupa de la vasta correspondencia que recibe. Dicta las respuestas. Cada tanto recibe periodistas que vienen de todo el mundo. Hace una selecci\u00f3n r\u00edgida: se\u00f1ala que, de no ser as\u00ed, pasar\u00eda la vida contestando las mismas preguntas de la prensa. Adem\u00e1s, recibe caravanas de arquitectos que entran al estudio como a un templo de peregrinaci\u00f3n. Con la muerte de su mujer, Anita, se torn\u00f3 el patriarca de una familia compuesta por una hija \u00fanica, Ana Mar\u00eda \u2013galerista de arte\u2013, cuatro nietos, catorce bisnietos y cuatro tataranietos. Algunos trabajan en la fundaci\u00f3n que lleva su nombre. Todos gravitan, de una o de otra manera, a su alrededor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay sorpresas creadas por sus proyectos. El Museo de Arte Contempor\u00e1neo de Niteroi, al otro lado de la bah\u00eda de Guanabara y exactamente frente a R\u00edo de Janeiro, logr\u00f3 algo ins\u00f3lito: desde su creaci\u00f3n, en 1996, recibe un p\u00fablico superior al de Maracan\u00e1, el templo del f\u00fatbol en un pa\u00eds de futboleros.<\/p>\n<p align=\"justify\">La marca de Niemeyer es indefinible, seg\u00fan muchos arquitectos. Otros, los estudiosos, buscan ra\u00edces y explicaciones. Dicen, por ejemplo, que bebi\u00f3 en las fuentes del barroco o mencionan la influencia de Le Corbusier, con quien Niemeyer trabaj\u00f3 en los comienzos de su carrera, all\u00e1 por los a\u00f1os 20, y luego otra vez, cuando el proyecto de la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Para \u00e9l, eso no importa. Arquitectura, sostiene, es nada m\u00e1s que proyectar el espacio vac\u00edo. Es lo que hizo en Brasilia y en todas sus obras.<\/p>\n<p align=\"justify\">Otro de los grandes de la arquitectura brasile\u00f1a, Sergio Bernardes, sol\u00eda decir que los genios como Niemeyer suelen acabar en s\u00ed mismos: \u201cRodias no hizo escuela, ni Da Vinci, ni Michel\u00e1ngelo. \u00d3scar tampoco cre\u00f3 una escuela\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Trabaj\u00f3, desde siempre, con libertad. Jam\u00e1s recibi\u00f3 \u00f3rdenes, sino encargos. El comunista convicto, el ateo irreductible, proyect\u00f3 iglesias y catedrales para los m\u00e1s distintos credos. La m\u00e1s hermosa es la de Brasilia, con sus 16 columnas curvas, id\u00e9nticas, dise\u00f1adas en c\u00edrculo, que se levantan hacia el cielo como manos que se encuentran con un tono de s\u00faplica. No hay cruz, no hay im\u00e1genes tradicionales de santos. En otra catedral, la proyectada para Niteroi, distinta ha sido la osad\u00eda: el edificio se eleva sobre columnas, en un terreno cercado por el mar. Dentro, las personas tendr\u00e1n la sensaci\u00f3n de planear sobre las aguas. A Niemeyer le gusta la idea de una catedral suspendida en el aire, para crear una atm\u00f3sfera serena y para que los creyentes puedan hablarle a Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Mejorar el ser humano<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Que nadie le pregunte cu\u00e1l es su obra favorita, o sobre la importancia de la arquitectura. Se queja de que ya no aguanta decir siempre las mismas cosas. \u201cLa arquitectura no tiene ninguna importancia\u201d, fulmina con voz suave y cansada. \u201cDe Le Corbusier, o\u00ed cierta vez que arquitectura es invenci\u00f3n y lo tom\u00e9 como regla para mi trabajo. Pero lo m\u00e1s importante no es la arquitectura sino la vida, los amigos y este mundo injusto que debemos modificar. Lo importante es mejorar el ser humano, sentir su fragilidad\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces, muy de tanto en tanto, deja escapar que de Brasilia le gusta especialmente la catedral, el conjunto del Congreso, con sus dos c\u00fapulas invertidas, las columnas del Palacio da Alvorada \u2013la residencia presidencial\u2013 o el predio del Ministerio de la Justicia. Pero enseguida recuerda que el Memorial de Am\u00e9rica Latina, en S\u00e3o Paulo, le agrada mucho y tambi\u00e9n la universidad que proyect\u00f3 para Constantine, en Argelia, y ya no vuelve a mencionar la capital creada en tres a\u00f1os, en medio de la nada e inaugurada en abril de 1960.<\/p>\n<p align=\"justify\">De todo lo que hizo, reitera que el marco fundacional ha sido el conjunto arquitect\u00f3nico del barrio de Pampulha, en Belo Horizonte. Brasilia es consecuencia de aquel trabajo. Y lo que vino despu\u00e9s, y sigue viniendo, es consecuencia de todo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Gan\u00f3 los premios m\u00e1s importantes del mundo. Dice que el reconocimiento es siempre algo agradable, pero que no se deja impresionar demasiado. Repite, una y otra vez, lo del valor de los amigos y la necesidad de cambiar el mundo. Recuerda que hace algunos a\u00f1os Fidel Castro coment\u00f3: \u201cparece mentira, pero ya no quedan en el mundo m\u00e1s que dos comunistas, \u00d3scar Niemeyer y yo\u201d. Muestra m\u00e1s orgullo por la frase que por los premios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tiene, en todo caso, y m\u00e1s a\u00fan a estas alturas de la vida, plena conciencia del respeto que su obra conquist\u00f3 mundo afuera.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1989, cierta tarde, me llam\u00f3 a su estudio de Copacabana. Quer\u00eda preguntarme algo importante. \u201cEs que me han dado un premio en Espa\u00f1a y debo decir si lo acepto o no\u201d, me coment\u00f3. Luego dijo cu\u00e1l era el premio: el Pr\u00edncipe de Asturias. Expliqu\u00e9 que era el m\u00e1s importante de Espa\u00f1a y que \u00e9l deb\u00eda sentirse honrado y orgulloso. \u201c\u00a1Qu\u00e9 va!\u201d, me contest\u00f3 coqueto a sus entonces 81 a\u00f1os. \u201cSi fuese importante de verdad, no me lo hubieran dado&#8230;\u201d. Se entusiasm\u00f3 cuando supo que, adem\u00e1s de una cantidad en dinero y el diploma correspondiente, ganar\u00eda tambi\u00e9n una escultura de Joan Mir\u00f3. \u201cEs que siempre quise tener algo de Mir\u00f3\u201d, explic\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La importancia de la vida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cConstruir una ciudad ha sido fant\u00e1stico. Le dio al pueblo brasile\u00f1o la idea clara de que pod\u00eda lograr lo que se propusiera. Pude hacer una arquitectura que sorprend\u00eda. Pero luego el sue\u00f1o se acab\u00f3, precisamente en el d\u00eda de la inauguraci\u00f3n. No sub\u00ed al palco de las autoridades: me qued\u00e9 abajo, con los peones que hab\u00edan trabajado para construir una ciudad donde no podr\u00edan vivir. El mundo so\u00f1ado era imposible. Dej\u00e1bamos de ser iguales\u201d, evoca el inventor de Brasilia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Andr\u00e9 Malraux dijo un d\u00eda que Niemeyer ten\u00eda \u201csu propio museo de curvas, de recuerdos, de las formas m\u00e1s amadas\u201d. Eduardo Galeano escribi\u00f3 que Niemeyer \u201codia el capitalismo y el \u00e1ngulo recto. Contra el capitalismo, no es mucho lo que puede hacer. Pero contra el \u00e1ngulo recto, opresor del espacio, triunfa su arquitectura libre y sensual y leve como las nubes\u201d. De uno de sus mejores amigos, el antrop\u00f3logo Darcy Ribeiro, oy\u00f3 lo siguiente: \u201c\u00d3scar es la realizaci\u00f3n, hasta el l\u00edmite, de la capacidad humana de crear belleza\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para \u00e9l, se equivocaron todos. No tiene ninguna importancia, nada de eso tiene importancia. \u201cLa vida es un soplido. Todo acaba\u201d. Me dice que, despu\u00e9s de que \u00e9l muera, \u201cotras personas ver\u00e1n mi obra. Pero esas personas tambi\u00e9n morir\u00e1n. Y vendr\u00e1n otras, que tambi\u00e9n se ir\u00e1n. La inmortalidad es una fantas\u00eda, una manera de olvidar la realidad. Lo que importa, mientras estamos aqu\u00ed, es la vida, la gente. Abrazar a los amigos, vivir feliz. Cambiar el mundo. Y nada m\u00e1s\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[330,2687],"class_list":["post-574","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-formas","tag-arquitectura","tag-oscar-niemeyer"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/574\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}