{"id":582,"date":"2008-05-17T16:19:54","date_gmt":"2008-05-17T21:19:54","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=582"},"modified":"2008-05-17T16:19:54","modified_gmt":"2008-05-17T21:19:54","slug":"indigenas-nasa-damnificados-por-desastre-natural-y-falta-de-accion-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=582","title":{"rendered":"Ind\u00edgenas nasa damnificados por desastre natural y falta de acci\u00f3n social"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por: Luz Edith Cometa &#8211; mayo 17 de 2008<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las tierras altas, a unos 40 minutos del casco urbano de Silvia, se han ido refugiando algunos ind\u00edgenas nasa que han sido desplazados por la acci\u00f3n del volc\u00e1n Nevado del Huila, una majestuosa monta\u00f1a cubierta de nieve que, en los \u00faltimos d\u00edas, ha obligado a los expertos a cambiar varias veces de la alerta amarilla a la roja y viceversa, teniendo en ascuas a la poblaci\u00f3n de los sectores aleda\u00f1os ante una posible erupci\u00f3n y sus conocidas consecuencias, entre ellas una avalancha como la que se present\u00f3 en 1994, dejando miles de muertos y numerosas familias desarraigadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->Aunque cientos de familias nasa han decidido permanecer en el municipio de P\u00e1ez-Belalc\u00e1zar, al oriente del departamento, porque se niegan a abandonar sus tierras que es lo \u00fanico seguro que tienen y han preferido arriesgar sus vidas, otros han tomado la decisi\u00f3n de buscar nuevos lugares donde puedan establecerse y terminar, de una vez por todas, con la incertidumbre que se repite cada que \u201cel volc\u00e1n se despierta\u201d, como dice don Jos\u00e9, uno de los ind\u00edgenas desplazados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias al acogimiento que han recibido de sus hermanos ind\u00edgenas los miembros del Resguardo de Ambal\u00f3, en el municipio de Silvia tambi\u00e9n al oriente del Cauca pero alejado de los estragos que dejar\u00eda una erupci\u00f3n, han podido respirar un aire diferente al de gases de origen volc\u00e1nico que tienen en sus tierras y han establecido una posibilidad de mejorar sus vidas, al menos por unos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En comunidad, como siempre lo hacen, trabajan en pedazos de tierra que les han facilitado las familias de Ambal\u00f3 y esperan que el Gobierno Nacional y el Departamental les asignen las propias para iniciar de nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablamos con algunos de ellos, quienes, tras la amenaza del volc\u00e1n, deben enfrentar la presi\u00f3n de las autoridades que no los quieren en Ambal\u00f3, porque los relacionan con los procesos de recuperaci\u00f3n de la Madre Tierra que adelantan los ind\u00edgenas en ese sector del Cauca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Santiago pertenece al resguardo de San Andr\u00e9s, en l\u00edmites con el Huila, y no es la primera vez que se desplaza, otras veces ha estado fuera de su parcela, bien sea por los procesos que adelanta con otras comunidades para recuperar tierras, bien sea porque se uni\u00f3 a las marchas y movilizaciones de los pueblos ind\u00edgenas, o porque, como en 1994, tuvo que salir con su familia por un tiempo ante el riego de la cat\u00e1strofe. \u201cLa matas no se dan, uno siembra y la ceniza no deja\u201d, afirma don Santiago, quien piensa en el futuro no s\u00f3lo de sus hijos sino de por lo menos 3.200 familias, agrupadas en 115 cabildos que conforman el sector ind\u00edgena del Cauca, incluidas las de Tierradentro. No quiere escuchar nunca el ensordecedor sonido de la avalancha porque, seg\u00fan \u00e9l, \u201ccuando lo escucha ya es demasiado tarde, es porque se lo llevo a uno\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alirio es un hombre mayor y recorrido: ha tenido que trajinar la vida en la monta\u00f1a para mantener a sus 6 hijos. Por eso ahora, junto con su esposa, ve la necesidad de salir de u tierra para tratar de sobrevivir, ante la amenaza de una avalancha. \u201cEn la primera avalancha, hace 14 a\u00f1os, fallecieron una ni\u00f1a de apenas 5 a\u00f1itos y mi t\u00eda de 45, ellas no alcanzaron a salir y se las llev\u00f3\u201d, recuerda<br \/>\ncon nostalgia. Ahora, pese a las condiciones que afronta parte de su familia, cuatro menores que por estar en la escuela no pudieron acompa\u00f1arlo y se quedaron con la mam\u00e1 y el resto de la comunidad, siente que se pueden encontrar nuevas oportunidades y que la comunidad ind\u00edgena de Ambal\u00f3, tambi\u00e9n de origen nasa, los ha acogido ayudado a mantenerse. \u201cConformamos las comunidades de los 115 cabildos y donde lleguemos somos bien recibidos\u201d, afirma con seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marcelo a\u00fan no se ha casado, vive con sus padres, ya mayores, y trabaja en lo que pueda porque, seg\u00fan afirma, \u201csomos pobres y tenemos poca tierra\u201d. A pesar de pertenecer a la guardia ind\u00edgena y representar la fuerza y la protecci\u00f3n para la comunidad, tambi\u00e9n teme a una posible avalancha: \u201csi llegara a ocurrir eso, podr\u00eda ocupar incluso las tierras altas\u201d, dice. \u00c9l tambi\u00e9n quiere reubicarse y estar seguro porque, a pesar de que no vivi\u00f3 la experiencia de la avalancha de 1994, conoce muy bien de los alcances del fen\u00f3meno natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfredo pertenece al resguardo de Yaquiv\u00e1, en el municipio de Inz\u00e1. Dice que, en general, los terrenos que habita su comunidad son de ladera y se prestan mucho para los derrumbes, lo que tiene en constante peligro a los ind\u00edgenas, no s\u00f3lo por la amenaza del volc\u00e1n sino por las temporadas de lluvias que se repiten cada a\u00f1o. Su familia, compuesta por los mayores y varios hermanos, cree como \u00e9l que las mejores tierras, donde s\u00ed se puede vivir y cultivar, fueron arrebatas hist\u00f3ricamente por los ricos \u201cque cog\u00edan las tierras de los abuelos, los iban enga\u00f1ando, matando y se las adue\u00f1aban\u201d. Tras ese desarraigo social, deben enfrentar una amenaza natural que, en 1994, les hizo sentir un temblor muy fuerte, tanto \u201cque las tejas se vinieron encima y nosotros salimos corriendo a defendernos. Mucha gente qued\u00f3 herida, sin familia, sin nada. En P\u00e1ez los caser\u00edos desaparecieron y s\u00f3lo se miraba humo blanco, no se pod\u00eda ver al vecino debido a la ceniza y a los gases t\u00f3xicos\u201d, recuerda. Ese mismo temor experimenta ahora, cuando puede ocurrir lo mismo y, por eso, solicita al gobierno que \u201cpreste m\u00e1s atenci\u00f3n, partiendo de entender que, cuando las familias se extienden o sufren tragedias como la del volc\u00e1n, lo que necesitan es tierra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yolima es una joven ind\u00edgena de apenas 23 a\u00f1os de edad, vive con sus padres y otros tres hermanos en Yaquiv\u00e1. Aunque su situaci\u00f3n particular y familiar le preocupa por la amenaza de una avalancha, ella decidi\u00f3 desplazarse a buscar otras tierras porque piensa en toda la comunidad. \u201cCuando estaba peque\u00f1a, no sab\u00eda lo que era un terremoto: la guaduas se ca\u00edan, yo empec\u00e9 a llorar, la gente se preocupaba por los muertos y los desparecidos\u201d, afirma Dolly, sin inmutarse porque asegura que \u201ccuando uno es ni\u00f1o, uno no siente ese temor, porque uno de ni\u00f1o no sabe\u201d. Sin embargo, cuando recuerda lo ocurrido y piensa que podr\u00eda ser igual o peor si llega una avalancha, en lo que primero piensa es en ayudar, en tocar puertas, en orientar a la gente, para que se pueda prevenir y que no haya tanto dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claudia es madre soltera, tiene dos hijos, de 4 y 8 a\u00f1os, a quienes dej\u00f3 con los abuelos en El Cabuyo, zona ind\u00edgena de Inz\u00e1 de donde es oriunda. Su experiencia con la amenaza de la avalancha, adem\u00e1s del temor, es la prevenci\u00f3n que \u00faltimamente se ha acostumbrado a tener con sus peque\u00f1os, debido a la cantidad de gases t\u00f3xicos, humo y aire contaminado que puede afectarlos. \u201cSeg\u00fan lo han dicho los mayores del cabildo y las autoridades que hacen campa\u00f1as preventivas, es necesario taparlos con trapitos blancos h\u00famedos y mantenerlos alejados del aire, porque ya se han presentado casos de dolores fuertes de cabeza, v\u00f3mito y desmayos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eliseo y Jaime son dos j\u00f3venes que tambi\u00e9n se desplazaron hacia el municipio de Silvia por temor a la avalancha y en busca de nuevas posibilidades de vida a partir de la tierra. Ninguno de los dos recuerda con claridad la experiencia del 94 debido a su corta edad. Sin embargo, escuchan a los mayores y a Eliseo le preocupa que \u201cno hay un plan de evacuaci\u00f3n concreto, ni recursos suficientes para atender una emergencia as\u00ed\u201d. Jaime, uno de los 11 hermanos de su familia, afirma que \u201cvivir en toda la parte baja del volc\u00e1n es bastante peligroso porque, cuando empieza a reaccionar, los gases son los primeros que afectan y uno debe irse r\u00e1pido a la parte alta de las monta\u00f1as para salvar la vida, pero vivir as\u00ed, noche y d\u00eda, es muy dif\u00edcil\u201d, asegura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efra\u00edn tiene 25 a\u00f1os y, a\u00fan en medio de la desesperaci\u00f3n o tal vez por ella misma, se encuentra <em>chumiao,<\/em> como ellos dicen de estar ebrio. La noche anterior han realizado un acto de refrescamiento ind\u00edgena, donde piden a sus esp\u00edritus que les den buen tiempo, que calmen al volc\u00e1n y que les den tierra y alimentos. \u00c9l afirma con vehemencia que \u201cesperamos que no vaya a pasar eso, eso lo hemos pedido en el ritual, y, aunque hay escepticismo, nosotros esperamos que nos escuchen\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deysi es, tal vez, la menor del grupo: con 19 a\u00f1os ha dejado a sus tres hermanos, a su padre y a su madre, y se ha desplazado hasta Silvia con el fin de buscar la posibilidad de reubicar a toda su familia. \u201cHemos pasado varios sustos: el estado de alerta roja que nos mantiene con ansiedad, el terremoto y la avalancha del 94, y de all\u00ed en adelante varios inconvenientes, como que el r\u00edo se creci\u00f3 y arras\u00f3 con varias casas y familias enteras murieron\u201d. Por eso, junto a los m\u00e1s peque\u00f1os, acude al llamado de su comunidad a desplazarse en busca de mejores oportunidades.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[635,1097,1839,2553,2583,3756],"class_list":["post-582","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronica","tag-cauca","tag-desastres-naturales","tag-indigenas","tag-nasa","tag-nevado-del-huila","tag-volcan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/582","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=582"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/582\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=582"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=582"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=582"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}