{"id":5926,"date":"2013-04-29T15:55:52","date_gmt":"2013-04-29T20:55:52","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=5926"},"modified":"2013-04-29T15:55:52","modified_gmt":"2013-04-29T20:55:52","slug":"cuando-el-compromiso-con-el-deber-se-sobrepone-al-miedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=5926","title":{"rendered":"Cuando el compromiso con el deber se sobrepone al miedo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6986\" title=\"&quot;Miedo&quot; - Foto: Andr\u00e9s G\u00f3mez\" alt=\"&quot;Miedo&quot; - Foto: Andr\u00e9s G\u00f3mez\" src=\"http:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/miedo_andres_gomez.jpg\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por: Shirley Mu\u00f1oz &#8211; abril 29 de 2013<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las realidades que marcan a Colombia en el concierto mundial, es su alto \u00edndice de violencia antisindical. Las cifras son tozudas: 2.932 asesinatos desde 1986 hasta hoy, 5.915 amenazas y 298 atentados. Esas son apenas las fr\u00edas estad\u00edsticas del fen\u00f3meno, porque detr\u00e1s de ellas hay rostros, historias desgarradoras, sindicatos desarticulados, rabia y dolor humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->En agosto de 2009, Mar\u00eda Victoria Jim\u00e9nez, bacteri\u00f3loga del Hospital San Juan de Dios de Santaf\u00e9 de Antioquia, y presidenta de la subdirectiva en ese municipio de la Asociaci\u00f3n Nacional Sindical de Trabajadores y Servidores P\u00fablicos de la Salud (Anthoc), al regresar de vacaciones se encontr\u00f3 con la sorpresa de que durante su ausencia el cuadro de sus turnos hab\u00eda sido llenado con disponibilidades, hecho \u00e9ste que le disgust\u00f3 pero que ignor\u00f3, toda vez que ya era algo de com\u00fan ocurrencia en el hospital. En general, el ambiente que encontr\u00f3 fue el mismo que hab\u00eda antes de tomar sus vacaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero algo hab\u00eda cambiado, algo comenzaba a tramarse de manera soterrada, algo que ella no supo leer o no asoci\u00f3 con su situaci\u00f3n. Fue el caso de dos hombres que en dos ocasiones vio en una moto merodeando en la ruta que ella usaba para ir al trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, lleg\u00f3 el 24 de septiembre, fecha en que, a eso de las 7:40 de la noche, recibi\u00f3 una llamada del hospital. La solicitaban para que cubriera una disponibilidad, solicitud que la extra\u00f1\u00f3 porque a esa hora era inusual. Al llegar, advirti\u00f3 que su compa\u00f1ero de laboratorio, Jorge Mac\u00edas, hac\u00eda pocos minutos se hab\u00eda ido, detalle tambi\u00e9n extra\u00f1o, pues no era normal que a esa hora estuviese en el hospital, m\u00e1s a\u00fan cuando encontr\u00f3 varias muestras de sangre pendientes de analizar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las 9:15 pm regres\u00f3 a su casa, ubicada en una finca de las afueras del municipio, y observ\u00f3 que el port\u00f3n estaba a oscuras. Seguramente, pens\u00f3, su mam\u00e1 hab\u00eda apagado todas las luces, creyendo que esa noche ella se iba a quedar en casa de su t\u00eda. Pero cuando introdujo la llave en la cerradura sinti\u00f3 una mano sobre su boca y el cuerpo de un hombre que la reten\u00eda desde detr\u00e1s y la golpeaba en diferentes partes. Cuando pudo liberarse de la mano que le oprim\u00eda la boca, con todas sus fuerzas grit\u00f3 varias veces. De inmediato las luces de la casa se encendieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sujeta por los brazos de su atacante, Mar\u00eda Victoria se movi\u00f3 desesperada hasta que cay\u00f3 al piso, momento en que advirti\u00f3 que eran dos los hombres que la atacaban. Intent\u00f3 levantar la cabeza para mirarles sus rostros, pero antes de lograrlo un \u00faltimo golpe impact\u00f3 su cara. Asustados por la luz, los gritos de su mam\u00e1 y los ladridos de los perros vecinos, los dos hombres huyeron, dej\u00e1ndola tirada en el suelo. Ella, aterrorizada, se llev\u00f3 las manos a la cara y se dio cuenta de que la nariz no estaba en su lugar. Mir\u00f3 su cuerpo y descubri\u00f3 su ropa llena de sangre. En ese momento se percat\u00f3 de que no eran golpes lo que hab\u00eda recibido, eran heridas penetrantes, hechas con el cuchillo que su atacante hab\u00eda dejado abandonado en el piso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La llevaron de urgencia al hospital, de donde apenas 15 minutos antes hab\u00eda salido. Lleg\u00f3 herida de 7 pu\u00f1aladas y con la nariz destrozada por el \u00faltimo golpe que recibi\u00f3 en el suelo, raz\u00f3n por la cual esa misma noche fue trasladada en ambulancia a la Cl\u00ednica Medell\u00edn. All\u00ed le examinaron sus heridas y le hicieron las primeras intervenciones de reconstrucci\u00f3n de su cuerpo, en especial de su nariz. En total ser\u00edan 12 las operaciones que finalmente le practicaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero es necesario remitirse al pasado para poder entender c\u00f3mo y por qu\u00e9 Mar\u00eda Victoria lleg\u00f3 a ser v\u00edctima de una esa agresi\u00f3n tan brutal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Denuncias y acoso laboral como tel\u00f3n de fondo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es indudable que todo el drama que ha vivido Mar\u00eda Victoria es fruto de su actividad como dirigente sindical y se puede decir que comenz\u00f3 despu\u00e9s de que el alcalde del municipio nombrara a Liliana Garc\u00eda como gerente del hospital, tras un breve per\u00edodo de interinidad. Mar\u00eda Victoria, en su condici\u00f3n de l\u00edder sindical y representante de los trabajadores en la junta directiva del hospital, denunci\u00f3 este nombramiento porque fue hecho a dedo, sin el debido concurso de m\u00e9ritos entre m\u00e1s aspirantes. Sin embargo, fue la \u00fanica de la junta que la protest\u00f3, as\u00ed que desde ese momento su situaci\u00f3n cambi\u00f3: empez\u00f3 a ser blanco de acoso laboral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empez\u00f3 a sentir la presi\u00f3n de los miembros de la junta directiva, quienes le plantearon que si quer\u00eda seguir siendo parte de \u00e9sta deb\u00eda renunciar al sindicato, al tiempo que se generaliz\u00f3 una presi\u00f3n desde la administraci\u00f3n en contra de las y los trabajadores de planta. Las labores administrativas de \u00e9stos fueron asignadas a contratistas y las horas de trabajo comenzaron a reducirse. Ante esto, los derechos de petici\u00f3n y las tutelas que entabl\u00f3 el sindicato de poco sirvieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paralelamente, otro hecho an\u00f3malo comenzaba a evidenciarse: por ciertos indicios, Mar\u00eda Victoria se dio cuenta de que posiblemente se estaban presentando robos por parte de los contratistas y se dio a la tarea de investigarlos. Fue grande su sorpresa al enterarse de que los robos ocurr\u00edan en su propio espacio de trabajo, el laboratorio, y que el bacteri\u00f3logo Jorge Mac\u00edas era el responsable, tal como lo logr\u00f3 demostrar con las pruebas que recogi\u00f3 y que present\u00f3 a la junta directiva. La respuesta a su denuncia fue el silencio de la directora del hospital y la promesa de una investigaci\u00f3n, que en realidad no se hizo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin presentir las consecuencias que su erguida actitud le traer\u00eda, Mar\u00eda Victoria continu\u00f3 atenta a todos los movimientos del hospital y sigui\u00f3 levantando su voz cada vez que fue necesario. En consecuencia, el acoso laboral no ces\u00f3, las presiones continuaron y el clima laboral se deterior\u00f3 tanto que decidi\u00f3 denunciar la situaci\u00f3n ante el Ministerio de Trabajo, al que envi\u00f3 un documento en el que describ\u00eda la situaci\u00f3n laboral en el hospital e informaba del acoso al que estaban siendo sometidos los trabajadores. Diez d\u00edas despu\u00e9s de que formulara esas denuncias ante el Ministerio, le ocurri\u00f3 lo que ya se cont\u00f3 atr\u00e1s: fue v\u00edctima del atentado que por poco le cuesta la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los vericuetos de la Fiscal\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez recuperada de sus heridas y terminado su tiempo de incapacidad, Mar\u00eda Victoria regres\u00f3 a su puesto de trabajo en el hospital, a compartir el mismo espacio con Jorge Mac\u00edas, la persona que ella sospechaba que algo ten\u00eda que ver con el atentado del que fue v\u00edctima. Para entonces, por gesti\u00f3n de Anthoc, el gobierno le hab\u00eda asignado un esquema de seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas estaba cuando fue nombrada vicepresidenta de Anthoc a nivel departamental, y eso determin\u00f3 su traslado a Medell\u00edn con permiso sindical, tiempo que tambi\u00e9n aprovech\u00f3 para someterse a las intervenciones quir\u00fargicas de reconstrucci\u00f3n de su nariz y de uno de sus senos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, al poco tiempo la situaci\u00f3n tom\u00f3 un giro inesperado: la zozobra se desplaz\u00f3 hacia su familia en Santaf\u00e9 de Antioquia, que empez\u00f3 a recibir insistentes llamadas intimidantes y amenazas de parte de uno de los sicarios que atent\u00f3 contra la vida de Mar\u00eda Victoria. La soluci\u00f3n que una de sus primas encontr\u00f3 para que las dejaran en paz fue ofrecerle dinero al hombre que las estaba amenazando, quien acept\u00f3 entrar en esa negociaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces todo cambi\u00f3. El hombre no s\u00f3lo dej\u00f3 de amenazar a su familia sino que, a cambio de dinero, les envi\u00f3 pruebas y nombres de las personas que estuvieron detr\u00e1s del atentado a Mar\u00eda Victoria. Les envi\u00f3 una grabaci\u00f3n en la que se\u00f1alaba qui\u00e9n les dio la orden, qui\u00e9n los llev\u00f3 hasta la finca, por qu\u00e9 no utilizaron arma de fuego, etc. Y mencion\u00f3 al bacteri\u00f3logo Jorge Mac\u00edas como la persona que dio la orden, hecho que se confirm\u00f3 al revisar la cuenta bancaria que el hombre les dio para que le consignaran el dinero: fue la misma en la que Mac\u00edas hizo su consignaci\u00f3n por el &#8216;servicio&#8217; prestado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que Mar\u00eda Victoria le entreg\u00f3 esta prueba a la Fiscal\u00eda y de que el investigador designado, Jaime Henao, logr\u00f3 identificar a 6 personas implicadas en el intento de homicidio del que fue v\u00edctima \u2013entre ellas algunas del mismo hospital\u2013, poco ha avanzado la investigaci\u00f3n, entre otras cosas, porque de manera misteriosa desaparecieron 4 \u00f3rdenes de captura que se libraron en contra de los implicados y porque el investigador Henao, quien hab\u00eda mostrado especial inter\u00e9s en resolver el caso, fue asesinado en Medell\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo curioso es que en este caso la Fiscal\u00eda lleg\u00f3 a plantear m\u00f3viles pasionales, argumento \u00e9ste que no es nuevo ni extra\u00f1o dentro de las investigaciones por homicidios y violencia antisindical en el pa\u00eds, en las que son comunes las apelaciones y condicionamientos a m\u00f3viles amorosos, no exentos de una fuerte carga de discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero. En el caso de Mar\u00eda Victoria, seg\u00fan ella misma lo admite, el ingrediente de g\u00e9nero ha tenido un fuerte peso, tanto en las presiones que la administraci\u00f3n del hospital ha ejercido sobre ella como en el supuesto m\u00f3vil pasional que argument\u00f3 la Fiscal\u00eda. \u201cSi hubiera sido un hombre el que estuviera en mi situaci\u00f3n, las cosas habr\u00edan ocurrido de otra manera\u201d, concluye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Victoria sabe que hace pocas semanas la investigaci\u00f3n de su caso se reactiv\u00f3, en el mismo punto donde la dej\u00f3 el investigador Henao, pero eso no logra disolver su escepticismo. Teme que la agresi\u00f3n de la que fue v\u00edctima, a\u00fan con las pruebas que se han recogido, quede en la impunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Levantar la voz para sobreponerse al miedo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><\/strong>A Mar\u00eda Victoria las cicatrices no s\u00f3lo le han quedado en el cuerpo: se han trasladado a su familia y a la organizaci\u00f3n que preside. Tanto as\u00ed que, despu\u00e9s de tres a\u00f1os, sus compa\u00f1eros de la subdirectiva de Anthoc en Santaf\u00e9 de Antioquia siguen con miedo y nadie se ha atrevido a reemplazarla en la presidencia del sindicato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, en los \u00faltimos meses ha tenido que lidiar con nuevas situaciones de acosos e intentos de amedrentamiento contra ella y su familia. Por ejemplo, recibi\u00f3 una llamada con la que pretendieron intimidarla para que no regresara a su pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, cada una de las situaciones y angustias que ha experimentado, en vez de doblegarla, la han fortalecido, le han dado la resistencia necesaria para seguir con su trabajo sindical. No s\u00f3lo regres\u00f3 a Santaf\u00e9 de Antioquia y retom\u00f3 la presidencia de la subdirectiva de Anthoc all\u00ed sino que contin\u00faa como vicepresidenta del sindicato a nivel departamental. Dice que sus convicciones se han reforzado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco quiere guardar silencio ni dejar de secundar a sus compa\u00f1eros en la defensa de sus derechos. Todo lo contrario: sigue dispuesta a imponer su voz sobre aquellos que quieren silenciarla. Es una mujer valiente, no hay duda.<\/p>\n<div id=\"dc_vk_code\" style=\"display: none;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Shirley Mu\u00f1oz &#8211; abril 29 de 2013 Una de las realidades que marcan a Colombia en el concierto mundial, es su alto \u00edndice de violencia antisindical. Las cifras son tozudas: 2.932 asesinatos desde 1986 hasta hoy, 5.915 amenazas y 298 atentados. 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