{"id":593,"date":"2008-06-02T00:12:20","date_gmt":"2008-06-02T05:12:20","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=593"},"modified":"2008-06-02T00:12:20","modified_gmt":"2008-06-02T05:12:20","slug":"hablemos-de-las-torturas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=593","title":{"rendered":"Hablemos de las torturas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por: Maure\u00e9n Maya &#8211; junio 2 de 2008<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Colombia, miles de personas fueron torturadas en batallones militares durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. Estos casos no han sido denunciados con el despliegue merecido y el pa\u00eds se resiste a asumir sus evidentes costos. Es tiempo de hablar de las v\u00edctimas no reparadas de la tortura y de los militares condecorados por sus cr\u00edmenes de lesa humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->La actual crisis institucional, pol\u00edtica y de valores que atraviesa Colombia, con todos sus anuncios decadentes, no es extra\u00f1a. Al contrario, es el claro resultado de un proceso hist\u00f3rico marcado por la complicidad institucional, la indolencia, el desvergonzado saqueo del erario p\u00fablico, la filtraci\u00f3n de la mafia y la creencia de que todo es susceptible de ser comprado y que el crimen tarde que temprano se olvida. El fin justifica los medios es la regla de oro de mediados y finales del siglo XX en Colombia. De hecho, al actual mandatario le cala muy bien. En el pa\u00eds se roba y se prostituye el alma y el cuerpo para pagar lipo esculturas, se tranza el destino del pa\u00eds para tener carros de lujo, rubias ensiliconadas y haciendas de gusto traqueto, se mata para garantizar supremac\u00eda en el poder y evitar la confrontaci\u00f3n\u00a0 de las ideas. Vivimos bajo la ley del consumo en su m\u00e1ximo esplendor y en el m\u00e1s absoluto desprecio por la vida humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo lejos, bajo el puente presidencial que esgrime la bandera de la seguridad, est\u00e1 la miseria que nadie quiere ver: los\u00a0 barrigones desnutridos, mujeres como esqueletos ambulantes, hombres sin provenir y sin derechos. Desplazados, aterrados, encerrados\u00a0y desterrados tal como ayer. \u00c9sa es la realidad de nuestra patria y, cierto es, no\u00a0 podr\u00eda ser de otra manera: es lo que desde el silencio, la cobard\u00eda y el cinismo hemos construido como sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se avanza en el camino del encubrimiento c\u00ednico, de la hip\u00f3crita permisividad y de la indiferencia social no se puede esperar una naci\u00f3n limpia, sana democr\u00e1ticamente o que est\u00e9 orientada hacia la consolidaci\u00f3n de un Estado soberano, en paz, con desarrollo y prosperidad; nada mejor que un Estado controlado por mafias asesinas podemos tener.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si quisi\u00e9ramos echar un vistazo a nuestro pasado para encontrar el punto exacto en el que se perdi\u00f3 el rumbo, tendr\u00edamos que reconocer o que siempre estuvo perdido o que sucedi\u00f3 hace tantas d\u00e9cadas atr\u00e1s que ser\u00eda dif\u00edcil precisar en qu\u00e9 momento se gest\u00f3 el horror que reci\u00e9n enfrentamos hoy en d\u00eda o qui\u00e9nes fueron sus directos responsables. Es dif\u00edcil saber porque en ello se conjugaron tantos elementos a fin de garantizar la permanencia en el poder de una clase social excluyente y perversa que ni siquiera los rostros de los \u00faltimos siete u ocho mandatarios podr\u00edan darnos la respuesta: tras ellos estaba una oligarqu\u00eda criminal, una dirigencia corrupta permeada desde hace por lo\u00a0menos 30 a\u00f1os por el narcotr\u00e1fico, unas fuerzas Armadas adiestradas para asesinar en total impunidad, una Iglesia de derecha que siempre se hizo la de la vista gorda frente a los cr\u00edmenes porque s\u00f3lo le interesaba mantenerse como aliada de un poder que se legitimaba a trav\u00e9s del enga\u00f1o, la compra de conciencias y el delito. Uribe es el resultado de todo eso, no hay porque alarmarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace rato perdimos la cuenta de las masacres que nunca fueron investigadas, de los delincuentes premiados y nombrados en cargos diplom\u00e1ticos en el extranjero, del n\u00famero de violaciones a los derechos humanos encubiertas por el Estado, de los lideres asesinados o desaparecidos. Si acaso, a veces recordamos que un partido pol\u00edtico fue exterminado bajo el silencio c\u00f3mplice de varios gobiernos de turno, que jam\u00e1s se atrevieron a levantar la voz para censurar las persecuciones y menos para impulsar las debidas investigaciones o, al menos, para brindar protecci\u00f3n a los sobrevivientes, muchos de los cuales viven s\u00f3lo porque partieron para el exilio, y habr\u00e1 uno que otro, como Ricardo Palmera, que opt\u00f3 por la lucha armada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Colombia se calcula que bajo el r\u00e9gimen de Turbay fueron torturadas en batallones militares cerca de 15.000 personas. La Corte<br \/>\nSuprema\u00a0llevaba 1.800 procesos cuando se produjo la toma del Palacio de Justicia. No se sabe con exactitud cuantas personas fueron desaparecidas por agentes uniformados que portaban armas de uso privativo del Ej\u00e9rcito y jam\u00e1s estos militares fueron ni siquiera se\u00f1alados, investigados o de alg\u00fan modo sancionados. Y era natural, no ten\u00edan por qu\u00e9 ser siquiera amonestados cuando \u00e9se era el procedimiento habitual, lo que garantizaba el ascenso en las carreras militares, y esto continua reproduci\u00e9ndose hasta nuestros d\u00edas. Ahora, por vez primera en la historia, se encierran a algunos mandos por haber desaparecido civiles y guerrilleros en la toma del Palacio de Justicia, pero hay que ver la calidad de sus reclusiones, las libertades y los lujos de los que gozan, burlando una vez m\u00e1s la justicia colombiana. Es decir, cuando la sanci\u00f3n deber\u00eda ser ejemplar porque, adem\u00e1s de sus delitos, traicionaron la confianza de la sociedad, de las instituciones, usaron las armas, su poder y el uniforme para cometer actos criminales y encima se garantizaron impunidad, son llevados a clubes militares donde los soldaditos les sirven de mucamas y de meseros, y encima nos dicen que eso es justicia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm; text-align: justify;\">En Colombia la tortura ha sido una pr\u00e1ctica constante que nunca ha sido sancionada ejemplarmente, ni siquiera tibiamente. La llamada &#8216;tortura del agua&#8217;, inventada en tiempos de la inquisici\u00f3n y que legitima el gobierno de Estados Unidos\u00a0denomin\u00e1ndola &#8216;interrogatorio duro&#8217; es una violaci\u00f3n a los derechos humanos. En el Cant\u00f3n Norte, en la Escuela de Caballer\u00eda de Usaqu\u00e9n, en la escuela de Facatativ\u00e1, en la Charry Solano\u00a0y en muchas m\u00e1s se practic\u00f3 la tortura del agua y esto no es secreto: cientos de miles de personas fueron sometidas al submarino, al estiramiento con caballos, a las colgadas al aire libre, choques el\u00e9ctricos en el cerebro y los genitales, y a toda clase de t\u00e9cnicas medievales con las que se pretend\u00eda inducir confesiones, atemorizar a las personas y diezmarlas en todos los sentidos, en medio de la peor y m\u00e1s abyecta degradaci\u00f3n humana. Abogados defensores de derechos humanos que siguieron estos procesos han corrido la misma suerte, como en el caso de Alirio Pedraza, quien fue torturado y descuartizado por oficiales del Ej\u00e9rcito, o Eduardo Uma\u00f1a Mendoza, acribillado a tiros en su propia casa. A los militares asesinos de Colombia nadie los toca, ellos son el poder real, y \u00e9sa ha sido la hist\u00f3rica consigna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy sabemos perfectamente donde est\u00e1n esos militares que torturaron y desaparecieron civiles acusados de ser simpatizantes de la guerrilla, por ser lideres de izquierda, comunistas, maestros o artistas. Hasta el poeta Luis Vidales fue arrancado al amanecer de su casa para ser interrogado en batallones militares, Garc\u00eda M\u00e1rquez se tuvo que marchar de Colombia, como muchas otras mentes brillantes, y todo aquel que fuera interpretado como una amenaza, en raz\u00f3n de sus ideas, fue torturado y los responsables hoy en d\u00eda ocupan altos cargos dentro del Ej\u00e9rcito, se han pensionado con honores, uno que otro ha sido sepultado como h\u00e9roe de la patria y algunos otros han sido asignados como agregados militares en distintas embajadas de Colombia en el exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y las v\u00edctimas de la tortura, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n? \u00bfQui\u00e9n las repar\u00f3? \u00bfQui\u00e9n reconoci\u00f3 en ellas el abuso del Estado? Las v\u00edctimas de las torturas siguieron adelante con sus vidas hechas a\u00f1icos, marcadas para siempre. Hoy muchas de ellas prefieren no tocar el tema, sufren de pesadillas, de odio, de rabia e impotencia. Algunos miran con sospecha a todo aquel que se les acerca, no logran conciliar el sue\u00f1o si no se han asegurado de que la puerta tiene doble seguro y de que la luz del dormitorio est\u00e1 encendida. Algunos, cada que se emborrachan, entran en angustiosos estados de p\u00e1nico, no soportan los ruidos fuertes, las luces incandescentes o los espacios cerrados. Nunca han olvidado lo que les toc\u00f3 vivir, aunque se resistan a recordar, y lo m\u00e1s grave de sus experiencias, lo que las convierte en algo insuperable, es que jam\u00e1s recibieron justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una torturada cuenta que, por accidente en alguna oportunidad, reconoci\u00f3 a uno de sus torturadores: \u00e9l ya la hab\u00eda olvidado, ella nunca lo olvid\u00f3 y su triunfo personal fue no experimentar odio hacia \u00e9l ni deseos de venganza. \u00abTiempo atr\u00e1s no lo hubiera resistido, hubiera echado a correr presa del p\u00e1nico o de ira me le hubiera abalanzado encima\u00bb.\u00a0Ella dice que lo super\u00f3 tras a\u00f1os de terapia, que por suerte su familia le pudo costear, de ir y venir en el tiempo, de traer al presente su impotencia, el horror de saberse sola e indefensa, abrazada a su ideolog\u00eda como bandera moral, frente a unos hombres de uniforme que la insultaban, la sumerg\u00edan en pozos de agua f\u00e9tida hasta perder la conciencia, la amarraban y colgada de vigas la golpeaban con varillas y palos, la violaron infinidad de veces hasta con armas, le arrancaron las u\u00f1as, esas si nunca le sanaron, y los pezones con alicates. Ella hoy se siente triunfadora: el objetivo de la tortura era diezmarla moralmente como ser humano y eso nunca lo consiguieron. Sus verdugos contin\u00faan libres, incluso algunos de ellos llevan soles en la solapa, miran con altivez con sus zapatos bien lustrados y los periodistas les hacen reverencias cada que van a recoger un informe oficial, de esos que se emplean para elaborar las noticias y falsear la memoria de este pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo otra amiga que tambi\u00e9n fue torturada, brutalmente torturada en los calabozos del DAS y en el Cant\u00f3n Norte. Ella nunca lo super\u00f3 ni se declara victoriosa. Fue violada por batallones completos de bestias de uniforme militar, asisti\u00f3 a simulados fusilamientos en estado de embarazo. Su hijo, que hoy tiene 20 a\u00f1os, es el testimonio claro de la rebeld\u00eda de la vida, pues, contra todo pron\u00f3stico, logr\u00f3 nacer aunque no puede procesar el odio que su madre dice sentir hacia \u00e9l. Ella sabe qui\u00e9nes la torturaron, incluso se\u00f1ala directamente al director del DAS de aquella \u00e9poca, al querido y ejemplar ciudadano devoto del Divino Ni\u00f1o\u00a0que le hizo el milagrito de salvarlo de morir en un atentado. \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 denunciar? \u2013me dice ella\u2013 \u00bfpara que me vuelvan a encerrar, a torturar y, esta vez, a desaparecer? No vale la pena, fuimos muchos los torturados, a los que el Estado nos inyect\u00f3 el veneno del odio y la desconfianza\u00a0en la sangre, a m\u00ed ya nada me salva \u2013dice\u2013, ni siquiera en un manicomio encontrar\u00e9 redenci\u00f3n. Lo hecho, hecho est\u00e1 y en Colombia no existe la justicia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo, entonces, podemos creer en un nuevo pa\u00eds, cuando el odio y la injusticia nos dominan? A las v\u00edctimas que he observado en canales extranjeros, a las que les arrebataron hasta las ganas de vivir, les encuentro en el rostro una luz de esperanza cuando saben que lo que sufrieron no qued\u00f3 en la\u00a0 impunidad y que sus verdugos fueron condenados. En Colombia las v\u00edctimas sobreviven solas, marginadas, condenadas al silencio y a la urgencia por encontrar el olvido o por ejercer justicia por mano propia. Quiz\u00e1s todo el pa\u00eds merezca el psicoan\u00e1lisis, un pare en el camino para poder confrontar, a la luz de la verdad, nuestra cadena de odios y venganzas sin resolver. Lo que vivimos hoy \u2013la motosierra, la parapol\u00edtica, los escuadrones de la muerte, los que escriben las amenazas, los que intentan paralizar en el miedo a quienes no piensan como ellos\u2013 es el resultado de esta tragedia inconclusa, de un Estado c\u00f3mplice de acciones terribles, un Estado que, bajo el pretexto de preservar unas instituciones podridas en mora de ser restauradas, prefiri\u00f3 esconder la barbarie si es que no patrocinarla, legitimar el crimen y hacer de la justicia un dolorosa burla para los millones de compatriotas que, ante su ausencia, no han encontrado la paz ni el equilibrio necesarios para poder seguir adelante con sus vidas. \u00bfQu\u00e9 noci\u00f3n de patria, de democracia y de justicia puede tener en Colombia una v\u00edctima de la tortura jam\u00e1s reparada o alguien a quien las Fuerzas Armadas le desaparecieron a un ser querido sin que jam\u00e1s nadie haya sido se\u00f1alado o responsabilizado por ese crimen?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que ha llegado el tiempo de confrontar nuestro pasado infame y, considerando que los delitos de lesa humanidad no prescriben, es necesario que las v\u00edctimas se vistan de valor y se decidan a hablar para poder sanar su alma, para que logren procesar del mejor modo posible sus tragedias y vislumbrar un mejor ma\u00f1ana. Es hora de que las v\u00edctimas de la tortura se integren como una coalici\u00f3n de apoyo, donde cuenten con asesor\u00eda sicol\u00f3gica y jur\u00eddica, donde puedan ser escuchadas, valoradas y re dignificadas. Es tiempo de que encaremos como sociedad esta tragedia, porque s\u00f3lo confrontando el pasado podemos escribir un mejor futuro. S\u00f3lo cuando se abran\u00a0los debidos procesos y haya justicia podremos so\u00f1ar con un pa\u00eds sin odio ni violencias. \u00c9ste es un tema impostergable, si es que de verdad queremos que nuestros hijos y nietos hereden un pa\u00eds mucho mejor del que nos toc\u00f3 a nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Colombia no tuvimos dictaduras militares como las del Cono Sur. Nunca fue necesario porque el disfraz democr\u00e1tico bajo un poder civil\u00a0 garantizaba toda suerte de desafueros e impunidad para esas Fuerzas Armadas de Colombia, adiestradas en la Escuela de las Am\u00e9ricas. Pero, del mismo modo, bajo el Plan C\u00f3ndor y la DSN, con todas sus perversiones importadas desde Estados Unidos, se impartieron las mismas t\u00e9cnicas de terror, muerte y violencia. Tal como en Chile o Argentina, las mujeres fueron violadas en batallones militares por tropas completas y por animales salvajes, sus hijos fueron robados para ser, en algunos casos, adoptados por militares; decenas de civiles o de guerrilleros fueron lanzados vivos desde aviones militares; muchos hombres fueron castrados, quemados, reducidos en toda su integridad; y los sobrevivientes a\u00fan cargan las secuelas f\u00edsicas y emocionales de toda esta barbarie legitimada, sin que el pa\u00eds haya asumido jam\u00e1s, con valor y dignidad, esta tenebrosa realidad para abrazar a las v\u00edctimas y buscar castigo para los militares asesinos y sus c\u00f3mplices religiosos, pol\u00edticos y civiles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[934,3543,3722],"class_list":["post-593","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-crimenes-de-estado","tag-tortura","tag-victimas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=593"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/593\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}