{"id":603,"date":"2008-06-29T22:04:52","date_gmt":"2008-06-30T03:04:52","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=603"},"modified":"2008-06-29T22:04:52","modified_gmt":"2008-06-30T03:04:52","slug":"marulanda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=603","title":{"rendered":"Marulanda"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\"><strong>Por: Juan Diego Garc\u00eda &#8211; junio 29 de 2008<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">\u00c1lvaro Uribe ha celebrado la muerte del l\u00edder guerrillero Pedro Antonio Mar\u00edn con desbordado triunfalismo y no poco morbo, anot\u00e1ndose el deceso como un \u00e9xito m\u00e1s de su pol\u00edtica de &#8216;seguridad democr\u00e1tica&#8217;. Se comprende que el presidente, enfrentado a crecientes presiones por los compromisos de sus parlamentarios con los cr\u00edmenes de la extrema derecha y ahora denunciado por la compra de votos parlamentarios para asegurar su reelecci\u00f3n, aproveche el acontecimiento de la desaparici\u00f3n del guerrillero m\u00e1s antiguo del mundo para apuntarse el suceso como una victoria propia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\"><!--more-->Pero, m\u00e1s all\u00e1 del alboroto medi\u00e1tico, la manera como ha muerto el viejo guerrillero y la misma persistencia de la guerra por m\u00e1s de medio siglo se convierten en un duro cuestionamiento a una democracia, la colombiana, que se presenta como &#8216;la m\u00e1s s\u00f3lida del continente&#8217;.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Si muri\u00f3 como cualquier anciano, acompa\u00f1ado de familiares y amigos, Marulanda habr\u00eda sobrevivido a m\u00e1s de catorce presidentes \u2013un dictador incluido\u2013, a muchos m\u00e1s ministros de Defensa que \u2013todos a una\u2013 hab\u00edan decretado su captura inminente y a m\u00e1s de siete grandes campa\u00f1as de &#8216;cerco y aniquilamiento&#8217;. De sus casi 80 a\u00f1os, dedic\u00f3 a la lucha armada alrededor de sesenta, primero como guerrillero liberal frente a la represi\u00f3n salvaje de los conservadores y luego como comunista, cuando los arreglos olig\u00e1rquicos de su partido enterraron definitivamente todo proyecto de reforma agraria y optaron en su reemplazo por una contrarreforma en toda regla que ha producido el desplazamiento de millones de campesinos \u2013m\u00e1s de tres millones en la etapa actual\u2013, la expansi\u00f3n del latifundio y el estancamiento de un conflicto cuya soluci\u00f3n nadie se atreve a prever.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Si, por el contrario, Manuel Marulanda cay\u00f3 v\u00edctima de un bombardeo de la Fuerza A\u00e9rea, Bogot\u00e1 podr\u00eda anotarse ciertamente un triunfo t\u00e1ctico, pero al precio de poner en evidencia al presidente que prometi\u00f3 no bombardear campamentos poniendo en riesgo a los prisioneros de la guerrilla. El que Uribe llama &#8216;rescate humanitario&#8217; no ser\u00eda, entonces, m\u00e1s que una cortina de humo para desviar la presi\u00f3n nacional e internacional por el intercambio humanitario. Porque, luego de escuchar a los responsables gubernamentales asegurando que Marulanda habr\u00eda sido abatido en uno de los muchos bombardeos realizados contra supuestos campamentos guerrilleros, cualquiera puede deducir que Uribe miente cuando habla de permitir el rescate sin riesgos, que sus generales no acatan las \u00f3rdenes presidenciales o, sencillamente, que los asesores y mercenarios gringos desarrollan en Colombia su propia estrategia. Tendr\u00edan raz\u00f3n quienes, en Colombia y en el extranjero, sostienen que \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez no quiere el intercambio \u2013o que los gringos no le autorizan a dar un paso que dar\u00eda a la guerrilla un protagonismo que no se desea\u2013.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">En cualquier caso, de muerte natural o en combate, el hecho mismo de permanecer m\u00e1s de medio siglo alzado en armas y sobrevivir pone de relieve la profunda crisis de un sistema social como el colombiano: incapaz de eliminar las causas que provocaron la insurgencia en el pasado, las ha alimentado a lo largo de los a\u00f1os y las mantienen vivas en la actualidad. Se trata de las desigualdades, la pobreza y la falta total de horizontes, que sirven de caldo de cultivo a los conflictos, y, sobre todo, de la naturaleza excluyente y violenta del sistema pol\u00edtico. Es \u00e9sta una violencia cruda y sin l\u00edmites que no ha surgido de abajo m\u00e1s que como respuesta, como mecanismo de defensa frente a la violencia del sistema; una violencia que en el pasado se ejerci\u00f3 contra liberales y progresistas, luego se orient\u00f3 contra el comunismo y termin\u00f3 por convertirse en mecanismo autom\u00e1tico frente a cualquier manifestaci\u00f3n de descontento popular.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Marulanda es, entonces, fruto de la violenta historia del pa\u00eds, una responsabilidad que la clase dominante no puede eludir y no un mal end\u00e9mico o una tendencia malsana de su poblaci\u00f3n. Desde esta perspectiva, constituye una superficialidad o un sofisma de distracci\u00f3n reducir su figura a esa especie de encarnaci\u00f3n del mal que presenta el gobierno y repiten los medios de comunicaci\u00f3n nacionales y extranjeros, mostrando al legendario guerrillero como una suerte de exabrupto, de fen\u00f3meno extra\u00f1o que nublaba el limpio cielo de la patria y cuya desaparici\u00f3n permite ahora que el sol brille con todo su esplendor. Los m\u00e1s optimistas anuncian, inclusive, el fin inminente de la violencia. Los m\u00e1s sensatos, sin embargo, saben que, aunque eso suena bien y conviene, el movimiento guerrillero sigue ah\u00ed y los vientos de odio y violencia que, en su d\u00eda, sembr\u00f3 la dirigencia pol\u00edtica y social del pa\u00eds seguir\u00e1n dando sus frutos en nuevos rebeldes como Marulanda.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Se especula ahora sobre supuestas luchas internas en las filas de la guerrilla por hacerse con el mando, se aventuran conflictos entre &#8216;halcones y palomas&#8217;. Se asume con gran optimismo que la muerte de Marulanda viene a ser una especie de punto culminante al cual sigue necesariamente el colapso de la guerrilla, una pretensi\u00f3n que ni es nueva ni es real, como se encargan ya de sugerir algunos analistas locales y no pocos internacionales, incluyendo tambi\u00e9n autoridades estadounidenses. De hecho, las FARC ya han declarado la continuidad de su estrategia y el reemplazo de su l\u00edder hist\u00f3rico, seguramente preparado con suficiente antelaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">La muerte de Marulanda, por causas naturales, constituye su victoria personal sobre quienes buscaron darlo de baja en combate. Muri\u00f3 all\u00ed, en medio de los campesinos pobres que \u2013fuerza reconocerlo\u2013 le dieron suficientes apoyos para eludir mil veces a la muerte. Y, a diferencia de tantos otros que en Colombia han utilizado la violencia como instrumento para mantener y aumentar privilegios, amasar fortunas y comprar los perdones de la justicia, el l\u00edder guerrillero muere sin ser propietario de nada, ni siquiera de la poca tierra que hoy le da sepultura. La violencia que acompa\u00f1\u00f3 su vida permite a unos mostrarlo como h\u00e9roe mientras que para otros ser\u00e1 un demonio. Pero, con independencia de los juicios, las loas o las condenas, lo cierto es que este viejo guerrillero naci\u00f3 en medio de una violencia que \u00e9l no gener\u00f3 y que le arrebat\u00f3 su vida entera en un torbellino del cual nunca le fue posible escapar. Apenas tuvo educaci\u00f3n, pero la lucha agraria lo convirti\u00f3 en un dirigente incuestionable. Jam\u00e1s visit\u00f3 una academia militar, pero la guerra misma fue su escuela. Qui\u00e9rase o no, Manuel Marulanda V\u00e9lez, nacido Pedro Antonio Mar\u00edn, a quien una punter\u00eda excelente le conden\u00f3 a ser conocido mundialmente por el sobrenombre de Tirofijo, ser\u00e1 recordado por muchas cosas, buenas o malas seg\u00fan se mire, pero siempre como uno de los l\u00edderes agraristas m\u00e1s destacados del continente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[2252],"class_list":["post-603","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-manuel-marulanda"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=603"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/603\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}