{"id":6574,"date":"2013-07-11T08:47:24","date_gmt":"2013-07-11T13:47:24","guid":{"rendered":"http:\/\/elturbion.com\/?p=6574"},"modified":"2013-07-11T08:47:24","modified_gmt":"2013-07-11T13:47:24","slug":"el-derecho-de-pernada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=6574","title":{"rendered":"El derecho de pernada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7547\" title=\"Pernada - Ilustraci\u00f3n: Mauricio Aguilera\" alt=\"Pernada - Ilustraci\u00f3n: Mauricio Aguilera\" src=\"http:\/\/elturbion.com\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/pernada-Muaricio_Aguilera.jpg\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por: Omar Alejandro Guti\u00e9rrez &#8211; julio 11 de 2013<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Do\u00f1a Ana Joaquina Pascagaza* es una mujer campesina locuaz, llena de historias y de amor, madre de siete que pari\u00f3 a diez y oriunda de la zona rural del municipio de La Uvita en el departamento de Boyac\u00e1, lugar donde parece que el tiempo se hubiera detenido porque todo es casi igual desde hace d\u00e9cadas, tal vez siglos. Cuenta como fue su primer encuentro con la pasi\u00f3n. Cercana a sus catorce a\u00f1os, comenzando el a\u00f1o 1959, entr\u00f3 en amores con un hombre doce a\u00f1os mayor que ella. Era \u00e9l Leonidas Guatibonza, hombre de la tierra, trabajador como ninguno, con el lomo duro como el de un buey, de coraz\u00f3n grande, al igual que sus esperanzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->Los novios decidieron formalizar los coqueteos y decidieron amancebarse o casarse, dependiendo de si el cura daba la bendici\u00f3n o no. Le contaron a los padres de do\u00f1a Ana, cu\u00e1l era su deseo. Aterrorizados, los progenitores les dijeron que lo mejor que pod\u00edan hacer era irse de la zona y dejar su tierra, que no hab\u00eda escapatoria para el pago del derecho de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Derecho_de_pernada\" target=\"_blank\">pernada<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intrigados, los novios se preguntaron qu\u00e9 era ese impuesto tan extra\u00f1o. Ese macabro tributo constaba, o consta \u2013nadie asegura que hoy no se practique\u2013, de un &#8216;derecho natural&#8217; que tenia el se\u00f1or feudal o el terrateniente de acceder carnalmente a la mujer que se casar\u00eda con uno de sus siervos. En pocas palabras, don Lucas, due\u00f1o de buena parte de las tierras del municipio de La Uvita a mediados del siglo pasado, por ser el patr\u00f3n de Leonidas y de los padres de Ana ten\u00eda derecho a sacrificar su virginidad, mejor dicho, a violarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente, Leonidas ide\u00f3 un plan de escapatoria para hacer vida en el municipio de Soat\u00e1, la capital de la provincia del norte de Boyac\u00e1. Durante semanas calcul\u00f3 el momento y la ruta a tomar, meditando una y otra vez la coartada, y escogiendo muy bien qui\u00e9nes ser\u00edan sus c\u00f3mplices.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentablemente, llegado el d\u00eda de la fuga, los matones de don Lucas atraparon a los novios y los llevaron ante su patr\u00f3n. Como decenas de veces lo hab\u00eda hecho antes, con largas y duras palabras Lucas record\u00f3 a la pareja su obligaci\u00f3n de servicio hacia el patr\u00f3n y la imposibilidad de elegir otro destino, justo antes de que Leonidas fuera golpeado con brutalidad por sus hombres, que casi le arrebataron hasta el \u00faltimo suspiro de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiempo despu\u00e9s, el d\u00eda del casorio no signific\u00f3 para los novios el jolgorio que hab\u00edan imaginado sino que trajo para ellos un agasajo para la desdicha. Leonidas, a\u00fan recuper\u00e1ndose de sus heridas e impotente, contaba los minutos antes de que el cura del pueblo viniera a media tarde a juntar a la triste pareja, no como un par de reci\u00e9n casados sino como quien enlaza una yunta de bueyes. Mientras tanto, Ana no acababa de entender qu\u00e9 poder en el mundo le brindaba al patr\u00f3n la providencia de poder decidir sobre las vidas de sus peones. Al final, dedujo que su condici\u00f3n de mujer pobre y campesina era la que le provocaba ese padecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la ceremonia, se arm\u00f3 la fiesta que, por una cruel iron\u00eda, fue pagada por don Lucas. Los novios le <em>jalaron<\/em> al bailoteo, la bebida y el <em>bitute<\/em> como si fuera el D\u00eda del Juicio Final y, durante horas, los m\u00fasicos no pararon de rasgar las cuerdas y soplar los cobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegada la noche, todos sab\u00edan c\u00f3mo iba a ser la consumaci\u00f3n de la boda. Leonidas prefieri\u00f3 perder el conocimiento a punta de chicha y por uno que otro garrotazo propinado por los golpeadores oficiales del propietario, quienes lo custodiaban fuertemente para evitar que en cualquier sollozo de locura pretendiera da\u00f1ar la culminaci\u00f3n del vil acto. A Ana, por su parte, no le quedaba m\u00e1s remedio que tomar aire y recordar los comentarios sobre las decenas de mujeres a las que don Lucas hab\u00eda ultrajado con el pasar de los a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intempestivamente, el patr\u00f3n tom\u00f3 la decisi\u00f3n de no ser \u00e9l quien practicara el feudal rito sino su hijo var\u00f3n mayor, Luis, un muchacho un poco mayor que la novia y amigo de juegos infantiles de \u00e9sta, a quien la idea de cobrar el amargo tributo no hac\u00eda gracia. Retra\u00eddo y timorato, el hijo del patr\u00f3n no hab\u00eda pasado desde los cuatro a\u00f1os m\u00e1s de dos semanas seguidas en las fincas de su padre y m\u00e1s que el due\u00f1o de las tierras parec\u00eda un turista en esa zona de Boyac\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al saber de la decisi\u00f3n de don Lucas, tanto Ana como Luis, inmersos en la m\u00e1s profunda tristeza, pasaron caminando ante los pocos invitados que quedaban por all\u00ed y parec\u00edan estar asistiendo a un funeral. Uno al lado del otro, daban sus pasos con el ment\u00f3n bajo y los ojos casi cerrados, vi\u00e9ndose en ellos nada m\u00e1s que una delgada capa de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, nadie sabe que pas\u00f3 exactamente en el lugar donde se &#8216;ejecut\u00f3&#8217; la pernada. De lo que s\u00ed estamos seguros es de la realizaci\u00f3n de un pacto silencioso y de confianza, donde unos amigos de vieja data renovaron votos de confidencia, rebel\u00e1ndose contra el <em>status quo<\/em>. Ana y Luis pasaron toda la noche juntos, pero realmente no intimaron mucho m\u00e1s all\u00e1 de contarse, durante horas, a\u00f1os de sus vidas. Fue un encuentro entre los m\u00e1s \u00edntimos camaradas y aliados naturales en la m\u00e1s noble de las causas: ser libres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando cant\u00f3 el gallo y los alcoh\u00f3licos alientos empezaron a despejarse, Leonidas vio entrar a Ana a la casa designada por don Lucas para que vivieran. Le pregunt\u00f3, con voz de dolor e indignaci\u00f3n, c\u00f3mo hab\u00eda resultado el vil acto. Ella, con una sonrisa y palabras de cari\u00f1o, le dijo que pod\u00eda estar tranquilo, que &#8216;el Leonidas&#8217; era el hombre para ella, que toda la noche pens\u00f3 en \u00e9l y que la cosa no paso a mayores \u201cporque a ese gallo no le gustan las pollitas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os despu\u00e9s, Ana se ha enterado de que Luis es un gran artista, de que sus pinturas hacen sonrojar a las damas en las galer\u00edas de arte y de que sus declaraciones generan la ira del fundamentalismo cat\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agradecemos especialmente a MAuricio Aguilera por su colaboraci\u00f3n para ilustrar esta cr\u00f3nica.<\/p>\n<div id=\"dc_vk_code\" style=\"display: none;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Omar Alejandro Guti\u00e9rrez &#8211; julio 11 de 2013 Do\u00f1a Ana Joaquina Pascagaza* es una mujer campesina locuaz, llena de historias y de amor, madre de siete que pari\u00f3 a diez y oriunda de la zona rural del municipio de La Uvita en el departamento de Boyac\u00e1, lugar donde parece que el tiempo se hubiera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7547,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[507,2087,2215,2845,3508],"class_list":["post-6574","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronica","tag-boyaca","tag-latifundio","tag-machismo","tag-pernada","tag-terratenientes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6574\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}