{"id":834,"date":"2008-12-11T18:03:31","date_gmt":"2008-12-11T23:03:31","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=834"},"modified":"2008-12-11T18:03:31","modified_gmt":"2008-12-11T23:03:31","slug":"recordar-duele-olvidar-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=834","title":{"rendered":"Recordar duele, olvidar m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\"><strong>Por: Rosalba Moreno M. &#8211; diciembre 11 de 2008<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Con ca\u00f1onazos y disparos recibi\u00f3 Colombia el siglo XX. \u201cGuerra de los mil d\u00edas\u201d la llamaron. Otra vez campesinos matando campesinos en guerras hechas para reordenar poblaci\u00f3n y recursos, de acuerdo a las necesidades de la econom\u00eda mundial y sus representantes locales.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\"><!--more-->El r\u00edo de hombres y mujeres hu\u00eda dejando atr\u00e1s, en C\u00f3rdoba y Antioquia, animales, viviendas, tierras que su esfuerzo hab\u00eda convertido en cultivables y que ahora pasaban a ser parte de las grandes haciendas de unos pocos se\u00f1ores. Buscaban un lugar donde asentarse y continuar siendo campesinos, lejos de la codicia de los grandes hacendados, lejos de la guerra y de sus horrores.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">As\u00ed fueron llegando al Nudo de Paramillo. La visi\u00f3n de dantas, venados, micos, osos de anteojos, tigres mariposas, nutrias, tigrillos y muchos otros animales conviviendo entre inmensos bosques y abundantes aguas, compitiendo en su canto con el de mirlas, mieleros, azulejos monta\u00f1eros, cotorras, torcazas, tominejos, carboneros, volando entre ceibas bongas, caobos, palmas y muchos otras especies de \u00e1rboles, fueron motivos suficientes para quedarse.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">A golpe de hacha, otra vez abriendo monta\u00f1a, tornaron cultivable la tierra, permitiendo al ma\u00edz y al fr\u00edjol florecer con la exuberancia de la tierra nueva. Lejos de la codicia de los ricos cre\u00edan ellos. En juntas de trabajo se organizaron para responder a la dificultad que significaba vivir alejados no s\u00f3lo de cualquier centro urbano sino por dif\u00edciles trochas entre familia y familia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Contrario a lo que ellos cre\u00edan, lejan\u00eda y falta de caminos no fueron tampoco obst\u00e1culo para que, en 1945, el olor a p\u00f3lvora y el ruido de disparos anunciaran despojo y expulsi\u00f3n. Otra vez campesinos matando campesinos, grandes haciendas creciendo, campesinos convertidos en jornaleros errantes por la geograf\u00eda nacional, a la espera de cosechas por recolectar, o convertidos en barata mano de obra en f\u00e1bricas y carreteras.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Ellos y ellas quer\u00edan seguir siendo campesinos. No quer\u00edan tampoco volver a usar el hacha para seguir &#8216;ampliando la frontera agr\u00edcola&#8217; sobre la que, bien sab\u00edan, continuar\u00edan creciendo las grandes haciendas. Entonces, por caminos y trochas del Paramillo los j\u00f3venes debieron salir, cada anochecer, llevando al hombro viejas carabinas, entre pecho y espalda el miedo a morir, y, en mente y coraz\u00f3n, la decisi\u00f3n de no dormirse y disparar a tiempo para que las familias huyeran hacia el monte.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Sab\u00edan que tras cada vuelta del camino, tras cada \u00e1rbol, pod\u00edan acechar polic\u00edas, soldados y civiles armados que, al servicio del gobierno conservador, horror sembraban a su paso asesinando, con crueles m\u00e9todos, a civiles acusados de ser liberales, cuyas tierras y propiedades pasaban a manos de grandes ganaderos y pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Grande fue en Dabeiba la matanza. Nunca se sabr\u00e1 cuantos fueron los muertos. Sin saber que, en 1951, hab\u00edan dado inici\u00f3 los estudios en el Nudo de Paramillo para la generaci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Poco dur\u00f3 la prometida paz. Una vez desarmadas las guerrillas liberales y asesinados a traici\u00f3n sus l\u00edderes, los de arriba se abrazaron, acordaron el nuevo reparto de tierras, riquezas y poder pol\u00edtico, crearon el Frente Nacional para distribuirse los puestos oficiales y se prepararon as\u00ed para enfrentar unidos a quienes, en medio de la violencia impulsada para servir a los fines del poder, se atrevieron a levantar banderas de reforma agraria, democracia y libertad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Surgieron, entonces, grupos de campesinos y campesinas que, ante el enga\u00f1o y la traici\u00f3n, se negaron a desarmarse y enfrentaron a las tropas oficiales, asesoradas y armadas por el gobierno norteamericano. Ah\u00ed est\u00e1 la semilla que dio origen a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Un ruido raro en la noche, el ladrido de los perros, borrosas huellas dejadas en alg\u00fan filo, eran se\u00f1ales que hablaban sobre el furtivo y ocasional paso de peque\u00f1os grupos que, desde el Paramillo pod\u00edan dirigirse a Urab\u00e1, al sur de C\u00f3rdoba, al Nordeste y Bajo Cauca antioque\u00f1os o al norte de Antioquia.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">El Nudo de Paramillo, donde todos estos caminos se abren convirti\u00e9ndolo en importante posici\u00f3n militar a controlar, es el mismo en que nacen dos grandes r\u00edos: el Sin\u00fa y el San Jorge, cuyas aguas recorren las planicies de C\u00f3rdoba y las serran\u00edas de Abibe, Ayapel y San Jer\u00f3nimo. Es, adem\u00e1s, la mayor extensi\u00f3n de bosque h\u00famedo tropical en la zona norte del pa\u00eds y su elevada altitud, y gran extensi\u00f3n boscosa, ofrecen refugio a infinidad de especies animales y vegetales en v\u00eda de extinci\u00f3n. Si ellos y ellas hubieran sabido todo esto habr\u00edan entendido que no estaban a salvo de las codiciosas miradas de las que huyeron los abuelos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Las noticias les llegaron a trav\u00e9s de la radio: en 1977 el gobierno anunci\u00f3 la creaci\u00f3n del Parque Nacional Natural Paramillo, reconociendo sus 460.000 hect\u00e1reas como uno de los ecosistemas estrat\u00e9gicos del pa\u00eds. Anunci\u00f3, tambi\u00e9n, la construcci\u00f3n de dos grandes represas en el Paramillo: Urr\u00e1 I y Urr\u00e1 II destinadas, seg\u00fan dijeron, a garantizar energ\u00eda el\u00e9ctrica suficiente para solucionar las necesidades nacionales.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Para entonces la poblaci\u00f3n en la zona del Paramillo hab\u00eda crecido. Nuevas familias llegaron, especialmente, a partir de los 40. En las veredas La Balsita, Argelia, Chambuscado, Tucunal y Antazales la vida segu\u00eda entre el diario traj\u00edn en la cosecha, el cuido de animales, el trabajo por mejorar la vivienda. Organizados en juntas de acci\u00f3n comunal, siguieron abriendo y mejorando los caminos, construyeron escuelas, buscaron maestros.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Al paso del tiempo, en las mulas en que bajaban el ma\u00edz y el fr\u00edjol, junto a mercado, herramientas y materiales de construcci\u00f3n, empezaron a llegar tambi\u00e9n extra\u00f1os rumores que en Dabeiba se o\u00edan, confirmados a veces por ruidosas radios que, colgadas de un palo al lado del fog\u00f3n, reun\u00edan en las noches a las familias buscando &#8216;saber&#8217; lo que en el mundo y el pa\u00eds ocurr\u00eda. Noche tras noche, en los 70 y 80, oyeron de guerras y combates, de injusticias y atropellos, de torturas, secuestro y narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Tambi\u00e9n de paz y di\u00e1logo la radio hablaba, mientras, por filos y ca\u00f1adas, ellos y ellas segu\u00edan encontrando, ahora m\u00e1s numerosos y frecuentes, los rastros de la guerrilla y en el casco urbano crec\u00eda la presencia de soldados. Otras cosas contaban campesinos que, a veces, pasaban de C\u00f3rdoba a Urab\u00e1: hablaban de civiles armados prepar\u00e1ndose para &#8216;enfrentar a la guerrilla&#8217; y acabarla. De una hacienda, Las Tangas, y dos hermanos, Fidel y Carlos Casta\u00f1o. Finalizando los 80 ya no s\u00f3lo eran rumores.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">&#8216;Tangueros&#8217;, &#8216;Magn\u00edficos&#8217; y &#8216;Mochacabezas&#8217; recorr\u00edan veredas, caser\u00edos, poblados de C\u00f3rdoba y Urab\u00e1, dejado a su paso centenares de muertos. Punta Coquitos, Honduras, La Negra, El Tomate, Mejor Esquina, fueron s\u00f3lo algunos de los que en la radio oyeron. Aqu\u00ed no llegar\u00e1n, pensaban ellos y ellas. Era de nuevo la lejan\u00eda motivo de tranquilidad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">En 1994 supieron que hab\u00eda finalizado la construcci\u00f3n de Urr\u00e1 I. De nada valieron las protestas de los embera. La extinci\u00f3n del bocachico y de la pesca y fauna en general, las mejores tierras inundadas, la organizaci\u00f3n ind\u00edgena destruida, sus l\u00edderes asesinados y el desplazamiento fue lo que qued\u00f3 a los emberas terminada la represa, que nunca logr\u00f3 generar la energ\u00eda esperada y cuyos elevados costos le imped\u00edan competir en el mercado nacional.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Quienes se aprovecharon, en cambio, fueron los ganaderos de las planicies de C\u00f3rdoba que, gracias a Urr\u00e1 I, regularon el curso del r\u00edo Sin\u00fa \u2013cuyos desbordamientos permanentes les originaban grandes p\u00e9rdidas\u2013, crearon distritos de riego y aumentaron la extensi\u00f3n de sus haciendas con el desalojo violento de ind\u00edgenas y campesinos pobres, pobladores de \u00e1reas cercanas al Parque y a la represa.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Los codiciosos ojos de los que huyeron los abuelos se acercaban. Con fusiles, metralla, apoyo a\u00e9reo y terrestre, las tropas oficiales se dispon\u00edan a cumplir la orden de &#8216;limpiar&#8217; la zona a fin de garantizar paso entre C\u00f3rdoba y Urab\u00e1. No lo sab\u00edan los pobladores del Paramillo.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Sin embargo, cada salida hacia Dabeiba llenaba de temor los corazones. \u00bfVolver\u00e1? Era la pregunta en labios de mujeres y ni\u00f1os. Sab\u00edan que sobre las enrojecidas aguas del R\u00edo Sucio se escond\u00edan los destrozados cad\u00e1veres encontrados en La Llorona. Sab\u00edan, tambi\u00e9n, que eran civiles la mayor\u00eda de desaparecidos, torturados, masacrados. Sab\u00edan que era contra los civiles la matanza.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">1996 fue a\u00f1o de bombardeos y fuertes combates entre paramilitares y guerrilla, en el ca\u00f1\u00f3n de La Llorona. Algo o\u00edan en la radio, m\u00e1s sab\u00edan por los que volv\u00edan luego del peligroso viaje hasta el pueblo. \u201cEstamos lejos, por ac\u00e1 no vendr\u00e1n\u201d, segu\u00edan pensando. Se acabaron las fiestas que eran ocasi\u00f3n de reunirse y en las que, al son de tiples y guitarras, se celebraba igual un cumplea\u00f1os que la inauguraci\u00f3n de la escuela o el mejoramiento de un camino, o una boda, una buena cosecha, un bautizo. Miedo daban ahora los caminos y fugaces eran los encuentros aprovechados para prestarse sal, az\u00facar, jab\u00f3n, escasos ante los peligros del viaje a Dabeiba e intercambiar noticias.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Fue ese mismo a\u00f1o cuando volvieron a saber del Estado, que esta vez se present\u00f3 a trav\u00e9s de grupos de funcionarios civiles visitando casa por casa, preguntando, mirando, escribiendo, haciendo fotos. Que el gobierno hab\u00eda decidido convertir esas tierras en parque nacional. Que tendr\u00edan que irse a otro lado. Que no ser\u00eda de inmediato y que pod\u00edan estar tranquilos, pues les avisar\u00edan con tiempo y el gobierno les reconocer\u00eda las mejoras porque la tierra era de la naci\u00f3n y por ella no les dar\u00edan nada. Que siguieran trabajando tranquilos. Eso fue lo que dijeron.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Pero cada vez m\u00e1s lejana parec\u00eda la tranquilidad. Muertos, desaparecidos, masacres, eran palabras que en el viento llegaban. En octubre de 1997 la radio informaba sobre una masacre cometida en El Aro (Antioquia). En ella 14 personas hab\u00edan sido asesinadas, algunos torturados, todas las casas fueron incendiadas, al igual que la escuela, los puentes destruidos y el ganado robado. A nosotros no nos va a pasar, se dijeron, hasta aqu\u00ed no llegan.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Pero llegaron el 23 de noviembre, dando inicio a un recorrido de muerte que signific\u00f3 centenares de crueles asesinatos, desapariciones, torturas y el desplazamiento de miles de habitantes de las veredas La Balsita, Antazales, Argelia, Chambuscado y Tocunal.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Dos horas para abandonar la zona fue la orden que los oblig\u00f3 a caminar, custodiados por paramilitares, en grupos que siguieron rutas diferentes, dejando atr\u00e1s los cuerpos de amigos, vecinos y familiares asesinados; las casas incendiadas, el esfuerzo de a\u00f1os y a\u00f1os por hacer de su tierra refugio de paz y trabajo.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">El 30 de noviembre llegaron al pueblo los primeros. Lograron que les dieran como albergue una escuela a la que fueron llegando poco a poco nuevos grupos. As\u00ed les fue posible juntar informaci\u00f3n y darse cuenta que torturados, descuartizados, quemados con \u00e1cido, hab\u00edan sido asesinados Anan\u00edas Guisao Usuga, Milton David, Pedro Montoya, Alejandro Higuita, Rosalba Usuga, Joaquin Emilio Guisao Usuga, Sim\u00f3n Torres Cardona, Reinaldo Ram\u00edrez, Luz Enyda y Marcos Duarte, Heriberto Areiza, Jes\u00fas Areiza, Oscar Valderrama, Alfonso Valderrama, Luis Alberto Avenda\u00f1o, Edisson Guerra. La imagen de Sim\u00f3n Torres atado a un puente con una carga de dinamita que hicieron explotar los persegu\u00eda. Supieron tambi\u00e9n que hab\u00eda 34 personas desparecidas y que fueron 44 las casas incendiadas.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Dura fue la lucha para que no los obligaran a regresar a sus destruidas fincas &#8216;bajo la protecci\u00f3n del ej\u00e9rcito&#8217; y con la promesa de mercado y tejas de zinc. \u00bfC\u00f3mo nos van a proteger los que nos atacaron?, preguntaban ellos que hab\u00edan visto actuar juntos, hombro a hombro, a paramilitares y militares. \u00bfQui\u00e9n nos asegura que no nos vuelven a desplazar?<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Entre el af\u00e1n por resolver las necesidades inmediatas y las dificultades con las autoridades, naci\u00f3 la propuesta de conocer sobre sus derechos y las leyes que los protegen. Discutieron, analizaron y concluyeron que no abandonar\u00edan su sue\u00f1o de regresar al Paramillo pero que, dadas las condiciones del enfrentamiento armado en la zona, exigir\u00edan que les adjudicaran tierra cerca al casco urbano de Dabeiba.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Para lograrlo se unieron alrededor de cinco principios: reclamar sus derechos como desplazados forzados; reclamar a los dos bandos del conflicto armado sus derechos como poblaci\u00f3n civil y comprometerse a no portar armas ni apoyar a ning\u00fan armado; impulsar trabajo familiar y comunitario; proteger la naturaleza, y mantener vivos la memoria y los sue\u00f1os de sus v\u00edctimas. El 5 de diciembre de 1999 se declararon Comunidad de Vida y Trabajo, con su propia bandera, amarillo, verde y rojo, su escudo y su himno.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Muchas familias no soportaron el hacinamiento, los incumplimientos, se\u00f1alamientos y amenazas. Tampoco el sonido de metralla y bombas, los constantes anuncios de tomas y retomas, los cad\u00e1veres en cualquier esquina o calle y se fueron dispersando con rumbo a otros pueblos y ciudades. Quedaron 22 familias decididas a no aceptar esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Veintid\u00f3s familias quedaron en enero de 1998, soportando d\u00edas y noches de horror en momentos en que se acrecentaba el enfrentamiento entre paramilitares y militares contra la guerrilla. Fueron a\u00f1os en los que m\u00e1s de 300 asesinados y desaparecidos hubo en Dabeiba. La vieja y oscura gallera, que burdas tablas convirtieron en vivienda, fue su refugio hasta 2001, cuando, gracias a su terca lucha, les fue entregada la finca El Caracol\u00f3n, que ellos bautizaron El Para\u00edso y que debieron comprometerse a pagar en cuotas, so pena de perderla.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Abandonada por a\u00f1os, la tierra a que llegaron era muy diferente a la que les obligaron a abandonar. Como diferentes eran las costumbres de siembra. Tiempos de cosechas perdidas y aprendizaje en todos los terrenos fueron esos. La vieja casa hacienda fue el refugio desde donde, m\u00e1s hacinados que nunca, d\u00eda a d\u00eda sal\u00edan machete en mano a hacer cultivables las cerca de 100 hect\u00e1reas que ahora suyas sent\u00edan. Esa peque\u00f1a y quebrada finca en la que ellos reconstru\u00edan sus vidas, a veinte minutos de Dabeiba, era s\u00f3lo una parte de las exigencias que plantearon en los m\u00e1s altos niveles, incluso ante tribunales internacionales. Justicia era lo que quer\u00edan. Verdad era lo que exig\u00edan. Dignidad era lo que d\u00eda a d\u00eda segu\u00edan forjando. Paisajes, \u00e1rboles, animales, sonidos, olores del Paramillo: viva el ansia de retorno manten\u00edan.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Con tenacidad y clara decisi\u00f3n de construir vida digna en medio de la guerra, sin servir a intereses ajenos a los suyos y al esfuerzo familiar y colectivo, algunos proyectos empezaron a andar. La vieja cochera fue convertida en escuela y cada ma\u00f1ana se o\u00edan las alegres voces de ni\u00f1os y ni\u00f1as que a ella se dirig\u00edan. Dieron inicio a la construcci\u00f3n de un trapiche y la siembra de ca\u00f1a destinada al mismo, lograron algunas buenas cosechas y otras menos.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">En los alrededores los armados se enfrentaban, sin que ello significara dejar de atacar a la poblaci\u00f3n civil. Fuertes combates con gran n\u00famero de muertos ocurr\u00edan con frecuencia. Sonido de explosiones y disparos llevaba, entonces, el viento hasta El Para\u00edso. El amenazante y constante paso de aviones de guerra volando a baja altura obligaba a tener listas s\u00e1banas blancas que al viento ondeaban con la esperanza de evitar los bombardeos. En los viajes al pueblo, las noticias de muertos y de constantes movimientos de tropas de ambos bandos alimentaban zozobra.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Mantener viva la memoria de sus muertos y buscar justicia exig\u00eda un compromiso con la verdad, reflexionaron todos y todas en los innumerables talleres realizados en los albergues y luego en El Para\u00edso. Exigir la Verdad. Decir la Verdad. La Verdad sobre sus muertos. La verdad sobre por qu\u00e9 los mataron, qui\u00e9nes los mataron y qui\u00e9nes salen beneficiados con sus muertes.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Comprometerse con la verdad no es simplemente exigir. Es, tambi\u00e9n, poner nuestro grano de arena en su construcci\u00f3n, concluyeron. Asumieron, entonces, el riesgo que conlleva la denuncia p\u00fablica acerca de los cr\u00edmenes que en Dabeiba se segu\u00edan cometiendo, sobre los retenes paramilitares ubicados al lado de los militares, sobre la complicidad entre unos y otros.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Y, de nuevo, los codiciosos ojos de la muerte fijaron en ellos su mirada. Especialmente a partir de 2001, cuando los paramilitares se tomaron el \u00e1rea urbana de Dabeiba, entraron a El Para\u00edso y expresaron graves amenazas contra la comunidad y quienes les apoyaban. Inici\u00f3, entonces, un cruel bloqueo de alimentos en la zona, se intensificaron los combates y aument\u00f3 el n\u00famero de retenes ilegales.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">En medio de tensiones constantes, abusos y atropellos convertidos en costumbre para los habitantes de la zona, las 22 familias de la Comunidad de Vida y Trabajo segu\u00edan construyendo su trapiche, cuidando sus animales, construyendo sus viviendas, estudiando y conociendo otras experiencias de campesinos, negros e ind\u00edgenas decididos, igual que ellos y ellas, a no aceptar el plan que, al despojarlos de sus tierras, los expulsaba hacia el mundo del narcotr\u00e1fico, el reclutamiento forzado, la mendicidad y el rebusque en desconocidas ciudades.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Su decisi\u00f3n de vivir en comunidad los convert\u00eda en sospechosos. Su decisi\u00f3n de exigir y dar a conocer su verdad, sus denuncias en busca de justicia, su negativa a aceptar el plan desplazador, los convert\u00eda en peligrosos. Constantes amenazas, hostigamientos e incursiones presagiaban graves problemas y volv\u00edan inquietas las noches.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Al amanecer del 15 de junio de 2004, desde los filos que rodean los bloques de viviendas, empezaron a descender hombres armados. Uniforme camuflado, botas de caucho, ning\u00fan distintivo. \u201cPertenezco al frente Gabriela White, del Bloque Elmer C\u00e1rdenas de las Autodefensas Unidas de Colombia, y estamos aqu\u00ed para poner orden en comunidades sin ley ni dios, como la de ustedes\u201d, dijo el jefe.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">A pesar del pedido, hecho por miembros de la comunidad, de respetar las normas del derecho internacional humanitario y no acampar en territorio civil, quedaron hasta el atardecer recorriendo, preguntando, cocinando, ba\u00f1\u00e1ndose, ofreciendo regalos a los ni\u00f1os. Mal les fue. Nadie contestaba. Nadie vend\u00eda gallinas, yuca o cualquier otra cosa Ellos se hab\u00edan comprometido a no apoyar a ning\u00fan armado y se propon\u00edan cumplir, como siempre lo hab\u00edan hecho.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Pasado el medio d\u00eda, de nuevo por los filos, centenares de armados bajaban hacia las viviendas mientras una camioneta blanca hac\u00eda entrada a la hacienda. El mismo veh\u00edculo que en Dabeiba transportaba hombres y mujeres que desaparec\u00edan para siempre o cuyos cuerpos aparec\u00edan destrozados en cualquier abismo o recodo del r\u00edo. Esta vez era dinero lo que tra\u00eda. Para pagar a la tropa que empez\u00f3 a abandonar El Para\u00edso.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Pero junto al \u00c1rbol de la Vida, bajo el que piedras con los nombres de los asesinados son tributo a su memoria y punto de partida del sue\u00f1o de un parque compartido con las vecinas comunidades, encontraron cerca de cien morrales militares, burdamente tapados. O van a regresar o quieren ponernos una trampa y acusarnos de guardar esas mochilas, pensaron. Y acudieron ante la autoridad que asegur\u00f3 no poder hacer nada.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Regresaron a la noche. Cientos de armados durmiendo con sus fusiles recostados en las puertas de las casas. Tampoco ahora vali\u00f3 de nada decirles que se fueran, que estaban poniendo en peligro las vidas de mujeres y hombres, de ancianos y ni\u00f1os. El o\u00eddo alerta permiti\u00f3 saber que ven\u00edan huyendo luego de un combate con las FARC. Comprendieron que estaban siendo usados como rehenes. Mientras por la peque\u00f1a finca transitaban los paramilitares, de casa en casa corr\u00eda la pregunta: \u00bfqu\u00e9 hacemos? No demor\u00f3 la respuesta: irnos. Demostrar que era cierto que no estaban dispuestos a convivir con armados ni a permitir que su finca fuese convertida en base militar por bando alguno.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Otra vez, por m\u00e1s de un mes, permanecieron desplazados. Fueron los ind\u00edgenas los que ofrecieron refugio y dormida. Gracias a los ahorros comunitarios garantizaron alimentaci\u00f3n y medicinas, mientras presionaban al gobierno para que cumpliera las obligaciones se\u00f1aladas en la Ley. Su exigencia era clara: que el gobierno garantizara la salida de los paramilitares de El Para\u00edso, que declararon zona humanitaria.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Cultivos arrasados y animales muertos fue lo que encontraron al retornar. La amenazante presencia de paramilitares y hombres del ej\u00e9rcito, seg\u00fan los cuales &#8216;no hay lugar vedado para nosotros en el territorio nacional&#8217;, imped\u00eda y contin\u00faa impidiendo la tranquilidad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Pero no impide que ellos contin\u00faen afirmando su proyecto de vida, dando continuidad a la historia que llev\u00f3 hasta el Paramillo a los abuelos de los abuelos: el amor a la tierra, a la naturaleza, a la vida. Y es El Para\u00edso aprendizaje pensado en funci\u00f3n del retorno al Paramillo al que, con acompa\u00f1amiento nacional e internacional, han visitado dos veces, declarando sus tierras zonas de biodiversidad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">\u201cNos duele recordar pero m\u00e1s nos duele olvidar\u201d, afirman. Y es ah\u00ed, en la memoria, donde reside el secreto de su historia de resistencia y dignidad. Historia que hoy siguen escribiendo con indoblegable decisi\u00f3n de mantener vivos los sue\u00f1os que, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, han pasado y siguen pasando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[897,1002,2313,2613,2745,3674,3737],"class_list":["post-834","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronica","tag-cordoba","tag-dabeiba","tag-masacres","tag-nudo-de-paramillo","tag-paramilitarismo","tag-uraba","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=834"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/834\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}