{"id":877,"date":"2009-03-21T20:19:14","date_gmt":"2009-03-22T01:19:14","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/wordpress\/?p=877"},"modified":"2009-03-21T20:19:14","modified_gmt":"2009-03-22T01:19:14","slug":"solidaridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elturbion.com\/?p=877","title":{"rendered":"Solidaridad"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\"><strong>Por: Juan Diego Garc\u00eda<\/strong> <strong>&#8211; marzo 21 de 2009<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">El pasado 6 de marzo marcharon en Colombia los familiares de los civiles inocentes asesinados por los militares y presentados como guerrilleros &#8216;dados de baja&#8217; para cobrar jugosas bonificaciones, en parte financiadas con fondos de la ayuda europea. Son los conocidos falsos positivos que, seg\u00fan las mismas autoridades, ascender\u00edan a m\u00e1s de 1.200, pero cuyo n\u00famero puede ser bastante superior. Al mismo tiempo, en diversos lugares del mundo, grupos de ciudadanos manifestaron su solidaridad con la lucha del pueblo colombiano, condenaron la estrategia militarista de Uribe V\u00e9lez y exigieron de sus gobernantes el fin de toda colaboraci\u00f3n con el belicoso aut\u00f3crata andino. A pesar de las inclemencias de un invierno tenaz, que desalentar\u00eda al m\u00e1s valiente, numerosos activistas se han dado cita en calles y plazas como muestra de solidaridad.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\"><!--more-->Para denunciar hay motivos de sobra y, a pesar de la hipocres\u00eda de los gobiernos que alegan estar apoyando una democracia ejemplar en lucha contra el terrorismo, la campa\u00f1a c\u00f3mplice de mentiras y ocultamientos de los grandes medios de comunicaci\u00f3n y la actividad de las transnacionales que justifican el saqueo como una &#8216;ayuda al desarrollo&#8217;, la verdad sobre la realidad colombiana se abre paso.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">Actos como \u00e9stos contribuyen notoriamente al esclarecimiento de la verdad y llegan como voz de aliento a una poblaci\u00f3n sometida a una violencia oficial y paramilitar que, tan s\u00f3lo en la \u00faltima d\u00e9cada y seg\u00fan cifras conservadoras, ha producido al menos 30.000 desaparecidos, m\u00e1s de 1.200 falsos positivos y alrededor de 4,2 millones de desplazados \u2013el diez por ciento de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds\u2013. Ya no es posible, entonces, ocultar este dram\u00e1tico balance, agudizado de manera notoria durante la administraci\u00f3n de Uribe V\u00e9lez, como tampoco se pueden ignorar las m\u00e1s de 3.000 fosas comunes, el asesinato sistem\u00e1tico de sindicalistas, los miles de exilados pol\u00edticos, las minor\u00edas nacionales amenazadas, la persecuci\u00f3n a los activistas de derechos humanos, periodistas, maestros, profesores universitarios, intelectuales, ind\u00edgenas y otros colectivos, estigmatizados siempre como &#8216;auxiliadores de la guerrilla&#8217;, una acusaci\u00f3n que en Colombia constituye un se\u00f1alamiento directo y una incitaci\u00f3n al asesinato a manos del &#8216;gatillo f\u00e1cil&#8217; de los paramilitares o de las mismas &#8216;fuerzas del orden&#8217;. El propio presidente Uribe se\u00f1ala as\u00ed a los opositores m\u00e1s molestos y como \u00e9l act\u00faan sus ministros, asesores y medios de comunicaci\u00f3n afines, alimentado una atm\u00f3sfera de miedo, intimidaci\u00f3n y autoritarismo.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">A estas alturas, resulta in\u00fatil la estrategia gubernamental que intenta evadir toda responsabilidad, presentando la violencia como el ejercicio de grupos al margen de la ley y al Estado como un garante de los derechos de la ciudadan\u00eda amenazada. En realidad, el primero que se coloca al margen de la propia legalidad y combina &#8216;todos las formas de lucha&#8217;, legales e ilegales, es el propio Estado colombiano.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">\u00c9sta es la forma m\u00e1s dura y sangrante de la realidad colombiana, junto con la pobreza generalizada, la miseria que aumenta d\u00eda a d\u00eda, la migraci\u00f3n obligada de casi cuatro millones de personas, la descomposici\u00f3n moral, la inexistencia de futuro para las mayor\u00edas, la corrupci\u00f3n, el nepotismo, la politiquer\u00eda y dem\u00e1s vicios de esta &#8216;democracia ejemplar&#8217;. Por todo esto, el viernes 6 de marzo alzaron su voz los propios afectados en Colombia y se dieron manifestaciones de solidaridad en muchos pa\u00edses.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">La denuncia del compromiso de los gobiernos y las transnacionales de Europa y los Estados Unidos en Colombia es una forma muy eficaz de solidaridad. Los gobernantes que apoyan pol\u00edtica y econ\u00f3micamente al gobierno colombiano lo hacen con los impuestos de la ciudadan\u00eda, ajena por completo a los cr\u00edmenes que se cometen en su nombre. Los empresarios que invierten sus capitales, aprovech\u00e1ndose de una legislaci\u00f3n laboral injusta y retr\u00f3grada que ninguna persona del primer Mundo aceptar\u00eda para s\u00ed, son los mismos que ven con buenos ojos, cuando no fomentan directamente, la eliminaci\u00f3n sistem\u00e1tica de l\u00edderes sociales y sindicales. M\u00e1s grave a\u00fan cuando estos intereses particulares, defendidos de manera criminal, se convierten en boca de las autoridades en los &#8216;intereses nacionales&#8217; a defender. Unos y otros son c\u00f3mplices necesarios del dolor y la muerte que enluta a la poblaci\u00f3n pobre de Colombia. Ya no es posible alegar ignorancia. Ya no es posible ocultar que, en buena medida, los enormes beneficios de las empresas trasnacionales gringas y europeas, obtenidos en tales condiciones, est\u00e1n te\u00f1idos de sangre inocente.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">La denuncia, por peque\u00f1a que sea, sirve. No es casual que el gobierno colombiano tema tanto estas demostraciones de solidaridad. Su personal diplom\u00e1tico tiene \u00f3rdenes precisas de contrarrestarlas mediante la mentira y la intimidaci\u00f3n. Las mismas pr\u00e1cticas que se realizan en Colombia son trasladadas al extranjero: ya no es raro ver a la canciller\u00eda de Uribe criminalizando a extranjeros solidarios como supuestos &#8216;enlaces guerrilleros&#8217; y, por ende, &#8216;terroristas&#8217;, para lo cual cuenta con la ayuda o, al menos, la tolerancia calculada de las autoridades locales. Y, como complemento, act\u00faan con diligencia los llamados &#8216;cien mil amigos de Uribe&#8217;, una red internacional de delatores a sueldo, chivatos y provocadores organizados para este prop\u00f3sito. Todo aquel que, en el extranjero, denuncie violaciones a los derechos humanos, todo el que se oponga a Uribe y su estrategia de &#8216;seguridad democr\u00e1tica&#8217; ser\u00e1 tildado de &#8216;auxiliar de la guerrilla&#8217;. Ya hay antecedentes en Espa\u00f1a, Italia, Dinamarca, Suecia y Suiza, y el propio Uribe V\u00e9lez anuncia que vendr\u00e1n m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">La Red Europea de Hermandad y Solidaridad con Colombia y las m\u00faltiples iniciativas que se desarrollan en todo el mundo apenas aparecer\u00e1n en los medios de comunicaci\u00f3n, pero no por eso carecen de trascendencia. La persistencia en el empe\u00f1o permite ganar espacios de opini\u00f3n cada d\u00eda mayores. De hecho, el llamado a solidarizarse con las v\u00edctimas del paramilitarismo y los cr\u00edmenes de Estado en Colombia va ganando en profundidad y fortaleza.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"justify\">El viernes 6 de marzo, en muchas plazas, se ha demandado el fin de las ejecuciones extrajudiciales y los &#8216;falsos positivos&#8217; por parte de las Fuerzas Armadas, se ha condenado el genocidio de ind\u00edgenas y comunidades negras, as\u00ed como el desplazamiento forzado de comunidades campesinas, los juicios ama\u00f1ados que tienen las c\u00e1rceles repletas de opositores \u2013m\u00e1s de 7.000, seg\u00fan cifras recientes\u2013, las masacres y la tolerancia oficial hacia el nuevo y el viejo paramilitarismo. Cada vez son m\u00e1s los que claman por el intercambio humanitario, mientras crece con gran entusiasmo la exigencia de una salida negociada del conflicto b\u00e9lico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NULL<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[934,3430,3722],"class_list":["post-877","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-crimenes-de-estado","tag-solidaridad","tag-victimas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=877"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/877\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elturbion.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}