Junio 7 de 2009
La pregunta de Mauricio Ardila, miembro de la Asociación de Carreteros de Bogotá, refleja la preocupación que tiene frente a su futuro inmediato: si, desde mediados de junio, recoger y transportar materiales reciclables se convierte en algo ilegal no podrá alimentar a su familia y enviar a sus hijos al colegio será más difícil. Él, al igual que más de 20.000 personas que viven de recoger, clasificar y transportar este tipo de residuos, se encuentra muy preocupado por la reglamentación que favorece a grandes empresas almacenistas, clasificadoras y transformadoras de materiales.