Por: Juan Diego García – mayo 16 de 2007
Las autoridades de Bogotá vinculan el escándalo de la parapolíticacon el incuestionable propósito del presidente Uribe de acabar con la violencia de la extrema derecha y poner fin a los vínculos ilegales entre política, violencia y dineros mal habidos. La democracia colombiana estaría dando una prueba de madurez y grandeza, en la que luminosos días esperan a la sufrida población de este país andino si se continúa por la senda de la ‘seguridad democrática’, lema central del gobierno.