Por: Andrés Monroy Gómez – noviembre 14 de 2013
Han pasado 28 años de los trágicos hechos de la toma y retoma del Palacio de Justicia, protagonizada por el entonces movimiento insurgente M-19 y las fuerzas de seguridad del Estado. En un afán por amortiguar una eventual condena internacional contra el Estado por una cadena de crímenes que incluyen desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y la negativa de acceso a la justicia, la Fiscalía General de la Nación anunció hace pocos días una investigación a varios ministros, al DAS y a la Policía por los hechos ocurridos en noviembre de 1985.



