Enero 26 de 2013
Lumbalgia, silicosis, trastornos del sueño, estrés laboral, hernias discales, hipoacusia, cáncer de piel, dermatomicosis, extinción de especies nativas vegetales y animales, junto con el deterioro de importantes ríos en el norte del departamento del Cesar son los daños progresivos e irreversibles que denuncian los trabajadores de la mina de La Jagua de Ibirico y los 21.000 pobladores que habitan cerca de la cuarta explotación de carbón a cielo abierto más grande del mundo.




