
Por: Juan Diego García
En ocasión de la muerte del presidente venezolano se asiste a una intensificación de las campañas de desinformación impulsadas por la derecha interna –con muy poca fortuna, todo sea dicho– y de la derecha internacional, angustiada ante el enorme fervor popular por Chávez, en contraste con la languidez de una oposición desorientada, dividida y carente de reales apoyos sociales.
