
Por: Camila Ramírez – enero 20 de 2013
En Soacha, el candidato al senado Álvaro Uribe Vélez fue abucheado por un grupo de ciudadanos el pasado 20 de enero, en medio de uno de sus actos de campaña.

Por: Camila Ramírez – enero 20 de 2013
En Soacha, el candidato al senado Álvaro Uribe Vélez fue abucheado por un grupo de ciudadanos el pasado 20 de enero, en medio de uno de sus actos de campaña.

Por: Andrés Gómez – noviembre 8 de 2013
Lilia Solano, directora del Observatorio de Derechos Humanos, Paz y Conflicto Alfredo Correa de Andréis de la Universidad Distrital e integrante del movimiento de Colombianos y Colombianas por la paz, comenta sobre los avances del proceso de paz, la fuerza de la protesta social en Colombia, la candidatura del expresidente Uribe al Senado y el pulso entre los sectores sociales y los auspiciadores de la guerra en Colombia.
Con el fallido intento de imponer una reforma a la justicia al acomodo de ciertos sectores de la clase política del país, el Estado colombiano se enfrentó a una de las más graves crisis de legitimidad de las ramas del poder público en lo que va corrido de este siglo. Los intereses de políticos involucrados en toda clase de delitos, que incluyen crímenes contra la humanidad, pretendieron reformar a su acomodo la Constitución Política, con el fin de garantizarse su propia impunidad.
Por: Atilio Borón – septiembre 25 de 2009
¿Qué pretende Uribe con su frenética gira por Sudamérica? Nada menos que vender una iniciativa tóxica, para utilizar el lenguaje impuesto por la crisis capitalista: justificar la escalada de la ofensiva militar del imperio con el propósito de revertir los cambios que, en los últimos años, alteraron la fisonomía sociopolítica de la región. Ante esta desconcertante realidad, la táctica de la Casa Blanca ha sido abandonar la retórica belicista de Bush y ensayar un discurso igualitarista y respetuoso de la soberanía de los países del área, pero desplegando nuevas bases militares, manteniendo a la Cuarta Flota y fortaleciendo sin pausa al Comando Sur.
Agosto 11 de 2009
A partir del anuncio realizado por el presidente Álvaro Uribe Vélez de permitir que Estados Unidos utilice siete bases militares en territorio colombiano se generó un fuerte malestar en la opinión pública latinoamericana, motivo por el que el presidente realizó una gira diplomática por siete países latinoamericanos.
Por: Omar Vera – 16 de abril de 2009
El fracaso en la estrategia antidrogas y en planes no militares de intervención plantea cambios puntuales en la política del gobierno de Obama hacia Colombia.
By: Omar Vera* – April 16, 2009
The failure of the anti-drug strategy and non-military plans of intervention raises specific changes in the Obama administration with regards to Colombia.
Marzo 17 de 2009
Las revelaciones de la revista Semana en torno al espionaje del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) a opositores, periodistas y personalidades del país no sólo levantaron un escándalo de asombrosas proporciones sino que demuestran que los investigadores de ese prestigioso medio de comunicación ‘descubrieron el agua tibia’ o decidieron denunciar una situación que, en todo caso, ya se hacía intolerable para su trabajo periodístico.
Por: Simone Bruno* – octubre 17 de 2008
El castillo de naipes construido sobre una burbuja de popularidad del presidente Uribe parece empezar a caerse. Nunca, en los 6 años que lleva el mandatario en la presidencia, se había registrado esta magnitud de protestas ni en duración, ni en intensidad, ni en participación. La figura presidencial, construida sobre una retórica beligerante, ha escondido los temas sociales detrás del ‘sacrificio para ganar la guerra contra los terroristas’. Pero ahora los problemas de la vida real de los colombianos están explotando, agravados por una crisis económica que golpea muy duro al país.
October 15th, 2008
Indigenous groups all over Colombia have mobilized themselves both physically and through the widespread use of the media with a view to exercise their rights, both to life and to be the rightful owners of their own territory. They use the collective name ‘minga’ that helps to unite all the disparate indigenous groups under one common ideology and reinforces the idea that they are together pursuing the same goal. All those who belong to the national ‘minga’ movement and other sympathizers reject the attitude of the national government that has often persecuted and denied indigenous rights by impeding the mobility of the native people, by persecution, prosecution, disappearances and even assassinations.