Las protestas violentas y el sabotaje económico han sido dos poderosas herramientas de la derecha del continente contra los gobiernos progresistas. Foto: Ernesto Che Mercado Jones.
Por: Juan Diego García – febrero 22 de 2018
Los acontecimientos recientes parecerían indicar un avance imparable de la derecha en Latinoamérica y el ocaso de la ola de gobiernos reformistas. ¿Cuáles podrían ser los motivos que explican este fenómeno? Al menos tres factores parecen estar en el meollo de la cuestión.
La ofensiva de la burguesía criolla en América Latina no ha dado los resultados que esperaba. Las clases dominantes han conseguido ciertos éxitos, pero en ningún caso se consolida su dominación y antes, por el contrario, solo nubarrones amenazan el poder de quienes desde la Colonia y hasta hoy han reinado sobre un mundo de desigualdades, opresión y violencia.
Patrulla militar estadounidense en Afganistán. Foto: Matthew Freire.
Por: Ana Esther Ceceña – octubre 13 de 2017
La relación con el territorio es tan vieja como la historia de la humanidad, pero por primera vez, con el capitalismo del siglo XXI, el territorio adquiere signos de finitud. No sólo tiene carácter de objeto, y es tratado como tal, sino que se ha convertido en un objeto escaso.
El acoso sistemático contra el gobierno de Maduro no es más que la prolongación de la misma estrategia emprendida contra Chávez en su día. Y los motivos son los mismos: en lo interno, impedir que nuevas políticas sociales afecten los intereses de una minoría oligárquica, parasitaria e incompetente que ha usufructuado sin medida la riqueza de aquella “Venezuela la rica, Venezuela la grande” del poeta Neruda; y en lo internacional, destruir una política exterior que promueve la integración regional y la búsqueda de nuevos socios comerciales en armonía con el nuevo orden mundial, tal como lo hacen otros muchos países del área, incluyendo a México, el aliado más cercano de los Estados Unidos. Todo ello despertó de inmediato las alarmas en Washington, que ya ha visto muy disminuida su hegemonía en el hemisferio. No debe, entonces, sorprender la unidad entre las clases dominantes criollas y el gobierno de los Estados Unidos y sus aliados.
Bloqueos de vías en Venezuela. Foto: Andrés E. Azpúrua.
Por: Eduardo Tamayo G. – mayo 30 de 2017
Los grandes medios privados están construyendo un relato perverso de la violencia en Venezuela que ha penetrado en amplios sectores, incluso en algunos intelectuales progresistas. Según este relato, todos los muertos y los heridos son atribuidos al gobierno de Maduro, que es presentado como una dictadura o régimen que reprime salvajemente al pueblo.
El próximo 2 de octubre Colombia define en el plebiscito su perspectiva como nación. Foto: Cramiuya.
Por: Juan Diego García – septiembre 25 de 2016
Aunque la caída drástica de los precios de las materias primas en el mercado mundial ayuda mucho a las estrategias desestabilizadoras de Washington contra los gobiernos progresistas de la región, similares problemas afectan a los aliados de Estados Unidos y no desaparecen allí donde esa estrategia ha dado resultados, Brasil y Argentina en particular.
La arepa es fundamental en la dieta de los venezolanos. Foto: Alex Lanz.
Por: Gabriel Jiménez Emán – junio 20 de 2016
En una ocasión, un poeta colombiano de paso por Venezuela dijo que era «el único país del mundo donde los pobres celebraban y los ricos protestaban». La frase es de corte humorístico pero revela una verdad: en Venezuela una gran mayoría de personas celebran tener vivienda propia, atención médica y educación gratuitas, espacios para el deporte, la cultura y el entretenimiento, flotas de buses y taxis a bajos precios, pero, sobre todo, un sentido de pertenencia a un país con identidad, a una nación con una historia extraordinaria de luchas y logros en cultura, educación y tecnología que pueden mejorarse con el tiempo a través del trabajo, la honestidad y una productividad y crecimiento racionales. Mientras tanto, la gente pudiente protesta por estos logros de la mayoría.
Foto aérea de la mina de Las Brisas en el estado Bolívar de Venezuela. Foto: SDO.
Por: Lenín Cardozo – junio 8 de 2016
El gobierno venezolano acaba de otorgar una licencia de explotación de minería a cielo abierto en el sureste del país a la empresa aurífera canadiense Gold Reserve. Entre los argumentos que se dieron para resaltar la importancia de otorgar esta concesión está que esa actividad minera será supervisada para que no sea contaminante y que se irá más allá de proteger a la bidiversidad, porque con ella se llegará al ecosocialismo.
En lo político, el hecho más relevante del año que inicia es la decisión tomada por la oposición venezolana de sacar a Nicolás Maduro de la presidencia lo más pronto posible, de modo que han sido descartadas por este sector otras opciones estratégicas como el recorrido institucional progresivo que tendría como próxima estación la elección de gobernadores de diciembre de este año en ruta hacia 2019. Se ha informado que el método será definido con rapidez, en el primer semestre. Esto es considerado como el objetivo central, por lo que es de esperarse una agenda legislativa acorde con este fin, iniciativas que creen un clima favorable a esa política y también movilizaciones de calle.