
Por: Juan Camilo Lee Penagos
La izquierda en Colombia, en los últimos tres o cuatro años, ha generado bastantes frustraciones para quienes habían encontrado en el nacimiento del Polo una posibilidad de canalizar sus anhelos políticos. La crisis interna del partido y los escándalos de corrupción en Bogotá desinflaron muchas de las expectativas que generó la candidatura presidencial de Carlos Gaviria en 2006. Muchos de esos votos se fueron para el partido Verde –que no es de izquierda, pero que tiene una perspectiva no tradicional– en 2010, que resultó también defraudando. Si se llegara a firmar la paz, la coyuntura actual parece sentar las bases para un posible –y necesario históricamente– reacomodamiento de las fuerzas de izquierda en las elecciones de 2014.


