Por: Juan Diego García – abril 28 de 2014
Los actuales acontecimientos en Ucrania no sólo tienen que ver con desacuerdos internos relativos a un mayor acercamiento a la Unión Europea (UE) o al mantenimiento de las tradicionales relaciones con Rusia. Tampoco es posible explicar los sucesos de las últimas semanas simplemente como el estallido de tensiones étnicas o nacionales existentes desde siempre en una región en donde conviven grupos propiamente ucranianos junto a otros de origen ruso y tártaro, entre otros. Las divergencias entre partidarios de Rusia y los amigos de la UE habían encontrado fórmulas de arreglo –incluyendo elecciones anticipadas– que, sin embargo, fracasaron por la acción de comandos especializados en el sabotaje, la acción directa y por la indecisión del gobierno ahora depuesto.









