Por: Juan Diego García – abril 15 de 2012
El reconocimiento de la existencia del conflicto armado en Colombia es, en realidad, el único gesto de las autoridades hacia el movimiento guerrillero, que a su vez ha respondido con algunas decisiones que bien podrían justificar acciones más claras por parte de Santos, si es que existe la voluntad política para alcanzar la paz.


