Etiqueta: paramilitarismo

  • Competencia por coltán: reciente amenaza al bioma amazónico

    Coltán: el mineral del conflicto - Foto: ENOUGH Project

    Por: Yuri Leveratto* – enero 30 de 2012

    En la actualidad, las empresas multinacionales están compitiendo silenciosamente por el acaparamiento de los lugares estratégicos del planeta, contando con el beneplácito de algunos países que han cedido parte de su soberanía a entidades externas, a menudo por motivos supuestamente humanitarios, ambientales o indigenistas. En Brasil, por ejemplo, desde hace ya varios decenios, la inmensa zona fronteriza con Colombia, Venezuela y Guyana se ha delimitado oficialmente con el fin de reservarla para algunos pueblos indígenas. Los colonos brasileros fueron obligados a abandonar sus tierras y fueron indemnizados, como en el caso del área indígena Raposa Serra do Sol.

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  • La Rochela: memoria contra la impunidad

    Retomando caminos - Foto: Manuel Chacón

    Por: Christian Peñuela – enero 27 de 2012

    El 18 de enero de 1989 fueron asesinados 13 funcionarios de una comisión judicial que investigaba una serie de homicidios y desapariciones forzadas en los municipios de Cimitarra, Puerto Parra y Simacota, del departamento de Santander, a manos de paramilitares aliados con miembros de la Fueza Pública, narcotraficantes y los dueños del poder en la región. Veintitrés años después, los familiares de las víctimas, organizaciones sociales y maś de 3.000 personas llegaron hasta la vereda La Rochela, ubicada en Simacota, para conmemorar este crimen de lesa humanidad y, de paso, denunciar la impunidad que aún reina en el caso y el incumplimiento a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado colombiano.

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  • Yair Klein: el instructor de la muerte

    Yair Klein - Ilustración: Fantoche @fantochadas http://fantochadas.wordpress.com/Septiembre 1 de 2011

    Yair Klein, el peligroso mercenario israelí que entrenó a los paramilitares en el Magdalena Medio en los años ochenta, ha completado diez años eludiendo a la justicia colombiana, luego de la condena en su contra a casi once años de prisión, por concierto para delinquir y entrenamiento de grupos paramilitares, definida en 2001 por el Tribunal Superior de Manizales. El teniente coronel en retiro de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI o Tsahal, por sus siglas en hebreo) ha sabido burlar la justicia y hoy se refugia en su patria, mientras decenas de investigaciones independientes documentan su participación en delitos de lesa humanidad cometidos en varios países, entre los que se encuentran Líbano, Sierra Leona y, especialmente, Colombia.

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  • César Pérez García, el acusado

    Julio 8 de 2011

    El pasado 15 de marzo, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia llamó a juicio a César Pérez García, al hallar pruebas que lo señalan como el autor intelectual de la masacre de Segovia (Antioquia), ocurrida el 11 de noviembre de 1988. Pérez, quien fundó en 1964 la Universidad Cooperativa de Colombia y se desempeñaba como rector y presidente del Consejo Superior de esa institución, es acusado de los delitos de homicidio múltiple agravado, lesiones personales múltiples agravadas, concierto para delinquir y daño en bien ajeno.

     

    El cacique liberal y la masacre de Segovia

    El político paisa era uno de los más votados en Antioqua a mediados de los años ochenta. Sin embargo, en 1988 la Unión Patriótica (UP) ganó las elecciones locales en varios municipios del Nordeste Antioqueño, siendo Segovia, Remedios, Apartadó, Mutatá y Yondó los que aportaron la mayor votación. Ese año Pérez García perdió de forma breve su poder político, especialmente en Segovia, municipio que produce la mayor cantidad de oro en el país, donde siete concejales y la alcaldesa pertenecían a la Unión Patriótica.

    Según declaraciones del paramilitar Alonso de Jesús Baquero Agudelo alias ‘Vladimir’, fue Pérez García el impulsor del grupo paramilitar Muerte a Revolucionarios del Nordeste (MRN), que actuaba a su antojo en la región y fue responsable de la masacre de Segovia, donde asesinaron a cuarenta y tres personas con la anuencia de la Policía. El 10 de enero de 1996, ‘Vladimir’ aseguró, ante un fiscal de la Unidad de Derechos Humanos, que “referente a la participación del político Cesar Pérez García, él fue quien coordinó con Fidel Castaño y pidió toda la ayuda para sacar a la UP de Segovia porque había perdido las elecciones”.

    El 8 de agosto de 1995 fue capturado por estos hechos, pero los cargos en su contra fueron retirados por un fiscal de Medellín por falta de pruebas, el proceso terminó a su favor el 29 de agosto de 2000, cuando fue absuelto de los cargos.

    Conflictos de intereses

    El cacique liberal logró recuperar el terreno perdido en 1992, luego de que cientos de miembros de la UP fueran asesinados, tanto en el Nordeste Antioqueño como en todo el país, siendo elegido para la Cámara de Representantes, donde llegó a ser presidente de la corporación.

    Pero no duró mucho en el cargo: el 18 de enero de 1994 el Consejo de Estado le despojó de su investidura por violación del régimen de conflicto de intereses. La Sala Plena comprobó que el parlamentario impulsó y participó en la votación para sacar adelante la Ley general de educación, o Ley 30 de 1992, siendo uno de los creadores del Artículo 132, con el cual se estableció la destinación del 50% de los recursos de las cooperativas a centros docentes de economía solidaria, como el de propiedad de Pérez García. Es decir, el congresista legisló en beneficio propio.

    Además de perder su investidura, el 20 agosto de 2008, César Pérez García fue hallado culpable de celebración indebida de contratos, peculado por apropiación y falsedad en documento público, delitos cometidos en 1998 mientras ejercía como presidente de la Asamblea de Antioquia. El entonces diputado Bernardo Alejandro Guerra Hoyos fue quien lo denunció y a Pérez se le halló responsable de construir una nómina fantasma. El reconocido político liberal recibió una condena de nueve años de cárcel, una multa de treinta salarios mínimos mensuales y fue inhabilitado para desempeñar cargos públicos. Por ser mayor de sesenta años se le otorgó el beneficio de la detención domiciliaria.

    A pesar de esto, el cacique no se quedó quieto. El 7 de noviembre de 2009, la Procuraduría General de la Nación lo destituyó e inhabilitó de la Asamblea Departamental de Antioquia por violar el régimen de inhabilidades. Según el Ministerio Público, el político se inscribió a elecciones, fue votado y se posesionó como diputado para el periodo entre 2008 y 2011, a pesar de haber perdido la investidura como congresista en enero de 1994 y de la condena recibida en agosto de 2008.

    El proceso inició el 27 de enero de 2008 con la denuncia de Raúl Bustamante y está contenido en el expediente 080-64-64 de la Procuraduría Regional de Antioquia, que inhabilitó a César Pérez García para ejercer cargos públicos durante quince años. Sorpresivamente, el 16 de marzo de 2010, el político liberal recuperó su curul en la asamblea de Antioquia, cuando la Procuraduría Regional dejó provisionalmente sin efecto la sentencia.

    La última avionada de César Pérez García se dio a conocer el pasado 18 de junio, cuando salió a la luz pública que el destituido excongresista cobró puntualmente su pensión de parlamentario, entre enero de 2008 y diciembre de 2010 por un valor de $18,5 millones mensuales, al mismo tiempo que cobraba $10 millones al mes como diputado. En diciembre de 2010 fue descubierto por directivos del Fondo de Pensiones del Congreso (Fonprecón), que afirmaron que, de acuerdo a la Ley, no podía obtener los dos ingresos de la Nación. Por eso, se le exigió la devolución de $249 millones y Pérez terminó negociando un acuerdo de pago con Fonprecón y devolviendo lo que había cobrado como diputado.

    En mayo del año pasado, el controvertido político se adhirió a la campaña Santos Presidente, en un acto realizado en la Asamblea Departamental de Antioquia, donde ofreció al actual mandatario el apoyo de toda su maquinaria en el Nordeste Antioqueño. Durante la segunda vuelta presidencial, realizada el 30 de mayo de 2010, Juan Manuel Santos obtuvo 1’227.089 votos en ese departamento, de los cuales 27.494 correspondieron a la región con mayor poderío electoral de Pérez García, según la Registraduría.

    Fiebre de oro

    El Nordeste Antioqueño tiene grandes explotaciones de oro, por lo cual allí se volvió de especial importancia la relación entre algunas de las principales empresas dedicadas a esta actividad y el paramilitarismo. Municipios como Tarazá, Cáceres, Caucasia, Nechí, San Roque, Zaragoza y Segovia tuvieron una fuerte influencia del Bloque Minero de las AUC, bajo el mando de Ramiro Vanoy Murillo alias ‘Cuco Vanoy’ y son muchas las denuncias de habitantes de la región y organizaciones defensoras de derechos humanos en torno a las alianzas existentes, desde mediados de los noventa, entre políticos, empresarios y ejércitos privados.

    En 2008, fiscales de Justicia y Paz hallaron en la finca ‘Lago Grande’, ubicada en Olaya (Antioquia) y de propiedad de Cesar Pérez, una fosa con los posibles restos de Franklin Aurelio y Guillermo Cuartas, jóvenes desaparecidos por las AUC en febrero de 1997, mientras viajaban hacia Frontino (Antioquia) a pagar una deuda. María Elena Toro, madre de Franklin, asegura que su familia había sido amenazada y varios de sus miembros asesinados por paramilitares de la región. En torno a este caso las investigaciones no han avanzado significativamente ni se ha verificado la relación que el excongresista pueda tener con los hechos.

    Por otro parte, en una diligencia de versión libre en Medellín, Raúl Hasbún Mendoza alias ‘Pedro Bonito’, excomandante del Frente ‘Arlex Hurtado’ de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, señaló que, entre los años 2001 y 2003, fue socio de la empresa Full Apuestas SA, creada en el Urabá antioqueño por Cesar Pérez García. El paramilitar aseguró que viajó a Medellín en compañía de Byron Alfredo Jiménez Castañeda alias ‘Mono Pepe’ y de Mauricio Enríquez, en donde se reunieron con Pérez y acordaron su participación en la empresa de chance en Urabá. Investigadores de VerdadAbierta.com encontraron que varios funcionarios de la Universidad Cooperativa de Colombia estaban entre quienes constituyeron la empresa de apuestas que el político habría negociado con los criminales.

    Hoy, la reapertura del expediente de la masacre de Segovia por parte de la Corte Suprema de Justicia, que acepta que allí se cometieron crímenes de lesa humanidad, tiene al político privado de su libertad, luego de que, el 22 de julio de 2010, el Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la Fiscalía lo capturase en Medellín. César Pérez García espera el resultado del jucio, al igual que centenares de víctimas del paramilitarismo que han esperado durante veintitrés que se haga justicia y se sepa la verdad sobre los responsables de uno de los más recordados hechos de violencia en la historia de Colombia.

  • Impunity

    "Impunity" relata la odisea de las víctimas por justicia - Foto: Archivo "Impunity"

    Por: Ivonne Cardozo – junio 17 de 2011

    Una película de Hollywood en noventa minutos hace estremecer al público por sus impresionantes escenas de ficción, donde el prototipo de héroe creado por los grandes monopolios cinematográficos salva al mundo de una catástrofe o mata estratégicamente narcotraficantes colombianos o a quien ocupe el papel del villano de turno. “Impunity”, la impresionante película de Hollman Morris y Juan José Lozano hará que el auditorio permanezca en silencio hasta el final, dando un vuelco a su sentir sobre Colombia durante esos mismos noventa minutos.

    Fuera de quimeras y de falsos efectos para impresionar, el relato de este documental se articula alrededor de las voces reales de las víctimas del fenómeno paramilitar, de imágenes inéditas de la masacre de El Salado y de acciones del paramilitarismo en Casanare, así como de las declaraciones en las que los grandes líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) reconocen con frialdad los crímenes de lesa humanidad más aterradores de la historia de Colombia. En su coherencia y en su capacidad de explicar otra mirada del conflicto colombiano radican los principales logros de la película Impunity y de los dos colombianos que consiguieron llevar a la pantalla grande un tema que aún sigue sin debatirse a fondo por la sociedad colombiana.

    Preguntas, escalofríos y tristeza, entre un ir y venir de sensaciones de impotencia y rabia, se viven en cada minuto de esta película. Sus protagonistas caminan por las calles, son seres humanos como cualquiera de nosotros, habitando el mundo cotidiano de esta Colombia que los mantiene en el anonimato: son las víctimas, que se niegan a ser mantenidas en silencio, que han sido maltratadas por todo el rigor de la guerra y que reflejan en sus rostros un gran sufrimiento al tener que escuchar a sus victimarios.

    Así, construyendo un relato que estremece a cada momento al espectador, quien se halla frente a las voces de miles de víctimas que perdieron a sus seres queridos asesinados, torturados y desaparecidos, Impunity se convierte en un excepcional trabajo de investigación sobre la cuestionada Ley de Justicia y Paz, tal vez una de las facetas más reprochables en la historia de la justicia colombiana.

    Más de cinco años de investigación y rodaje, junto a 600 horas de archivo audiovisual, se necesitaron para lograr que esta ‘incómoda’ película se estrene en nuestro país. Sus directores, han enfrentado con valor las amenazas, las persecuciones y los robos de su material de rodaje para entregar al país y, en especial, a las víctimas este testimonio de la violencia paramilitar, amparada por el Estado y al servicio de los grandes intereses económicos.

    Para Hollman Morris, reconocido periodista colombiano que dirige el programa Contravía, quien recorrió este largo camino junto al documentalista colombo suizo Juan José Lozano, esta película es un regalo para la sociedad colombiana que ha desconocido a las víctimas y un aporte a la reconstrucción de la memoria de lo sucedido en Colombia. Por esto, sus realizadores no desean obtener dinero con esta película, premiada por la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT), ganadora del premio Camera Justitia en el Festival de La Haya y del premio a mejor documental en el Festival de Cine de Toulouse, sino que esperan poder exhibirla por todo el país, en la televisión nacional y hasta el último barrio del último municipio colombiano.

    «Impunity», sin duda, impactará al gran público, generará cuestionamientos y más de un sinsabor. Una pieza clave para que millones de colombianos comprendan el valor real de la justicia en un país en el que sólo hace ley la impunidad.

  • El conejo de Juan Manuel Santos

    El genocidio contra la UP son sólo una parte de los crímenes cuya impunidad se sella con la legislación santista - Foto: Plaxy

    Por: José Hilario López Rincón* – 29 de enero de 2011

    En escasos doce días hábiles, el gobierno de Santos Calderón y el Congreso de Colombia aprobaron el proyecto de ley con el cual se pretende solucionar la situación jurídica de los exparamilitares desmovilizados no cobijados por la Ley de Justicia y Paz.

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  • Córdoba y las joyas de la corona mafiosa

    "La corona mafiosa" - Ilustración: Ficciorama

    Por: Omar Vera – 20 de enero de 2011

    A Mateo Matamala y Margarita Gómez los mataron los paramilitares de San Bernardo del Viento (Córdoba) por hacer las preguntas que nadie debe hacer en un lugar como el Golfo de Morrosquillo y por resultar su presencia incómoda para los cuidadores de los intereses que dominan en esta zona del país llena de historia.

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  • Masacre de Bahía Portete: etnocidio contra los wayúu

    Las mujeres wayúu han sido las principales víctimas de la violencia paramilitar en La Guajira - Foto: Omar Vera

    Noviembre 2 de 2010

    Durante la tercera versión de la Semana por la Memoria, organizada por la comisión nacional de reparación y reconciliación (CNRR), se lanzó el informe de la masacre de Bahía Portete en la Alta Guajira. En el informe, a través de las voces de los sobrevivientes y los familiares de las víctimas, se presenta un aporte para reconstruir la memoria histórica y conocer la verdad sobre la tragedia humanitaria en Colombia.

    En la masacre de Bahía Portete murieron seis personas, cuatro de las cuales eran mujeres. Con ésta, se atentó contra una población que fue desplazada masivamente y violentada étnica y sexualmente el día 18 de abril de 2004, cuando 40 paramilitares del Frente Contrainsurgencia Wayúu de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) entraron a bahía Portete y, lista en mano, procedieron a torturar y asesinar a estas personas, quemando varias casas y destruyendo el cementerio ancestral, lugar sagrado de gran importancia para los indígenas wayúu. Los hechos ocurrieron en plena negociación del gobierno de Uribe con los grupos paramilitares y en su momento fueron mostrados por las autoridades a la opinión pública como consecuencia de una supuesta guerra interclánica entre familias wayúu.

    Dentro de los objetivos del informe se resaltaron las consecuencias que esta masacre dejó para la memoria de la comunidad, además de las consecuencias del desplazamiento de más de 600 indígenas wayúu, así como la destrucción física y espacial contra esta población.

    La presentación del informe estuvo precedida por las palabras de Agustín Fince, autoridad mayor wayúu, quien relató en su lengua natal, el wayuunaiki, el impacto que ha tenido el desplazamiento a tierras diferentes de las ancestraless transformó por completo la vida de su comunidad.

    Luego de la presentación de los hechos, Debora Barros, una de las víctimas, recordó que la violencia contra las mujeres wayúu ha sido sistemática y que la Fuerza Pública no las ha protegido. Su voz temblorosa, en medio de la rabia y el dolor por haber vivido esta tragedia, evocó la resistencia de los indígenas wayúu contra la colonialización y evangelización de los españoles, a quienes nunca entregaron sus tierras y el despojo que durante las últimas décadas han sufrido, de mano de ciertas políticas gubernamentales, los megaproyectos y la acción de los grupos paramilitares, señalando que la acción del frente de las AUC responsable de la masacre de Bahía Portete contó con la complacencia de agentes del Estado y que, debido a estos crímenes, gran parte de estas familias fueron desterradas a Maracaibo (Venezuela).

    Adicionalmente, las víctimas atribuyeron el exterminio de los pueblos indígenas y, en este caso, el de los wayuú, a las compañías multinacionales, a la construcción de proyectos turísticos y a la acción de grandes empresas nacionales como Cerrejón, que apoyada por el Estado, llevan más de dos décadas explotando la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo, y Empresas Públicas de Medellín (EPM), que ha construido el mayor parque eólico del país para la generación de energía en La Guajira. La expulsión de las comunidades indígenas de sus territorios y la violación de sus lugares sagrados han generado resultados catastróficos para los wayúu, quienes no tienen acceso a beneficios de los recursos naturales extraídos de sus territorios por estas compañías, como lo son la sal, el carbón y la energía eléctrica.

  • Semana por la memoria: justicia para una paz verdadera

    Por: Victoria Argoty – 23 de septiembre de 2010

    Mientras la opinión pública se concentra en la excesiva publicidad sobre los bombardeos sumarios a nuestras selvas, diversos sectores de la sociedad civil buscan la solución al conflicto armado desde la perspectiva del esclarecimiento de la verdad sobre los hechos, la explicación de las causas estructurales de la violencia y la aplicación de justicia. (más…)

  • Organizaciones sociales se pronuncian sobre crisis humanitaria en Medellín

    La Comuna 13 de Medellín ha sido protagonista de graves enfrentamientos armados - Foto: Omar Urán

    Por: Claudia Sandoval- 11 de septiembre de 2010

    Defensores de derechos humanos, organizaciones sociales, sindicatos y agremiaciones universitarias manifestaron el pasado 6 de septiembre su preocupación por la crítica situación que se viene presentando en esa ciudad, debido a los enfrentamientos entre bandas provenientes del paramilitarismo y la reciente militarización de diferentes comunas. (más…)