
Por: Marcela Zuluaga y Omar Vera – enero 19 de 2016
Aunque las voces de protesta no pudieron parar la subasta de Isagén del pasado 13 de enero, en la que el Gobierno Nacional vendió la participación estatal (57,6%) en la generadora de energía más grande de Colombia al fondo financiero Brookfield Asset Management por $6,49 billones, un grupo de congresistas radicó ayer una acción popular para detener la transacción, que no se habrá hecho efectiva sino hasta que la empresa canadiense transfiera los recursos de la venta, para lo cual tiene plazo hasta el 27 de enero.