
Por: Omar Vera – diciembre 3 de 2016
A mí no me gusta el fútbol. No lo aborrezco, pero me emociona muchísimo más una buena prueba ciclística que el ‘deporte de millones’. No obstante, me han conmovido profundamente las muestras de solidaridad de la afición colombiana con la tragedia del Chapecoense, luego del accidente aéreo que costó la vida de 71 personas, incluidos futbolistas, cuerpo técnico y 22 periodistas, a pocos kilómetros del aeropuerto de Rionegro (Antioquia).