Por: John C. Arias Calvo – enero 17 de 2011
El presidente iraní realizó una nueva visita a Venezuela en el marco de una gira que comprendió cuatro países miembros del ALBA: Venezuela, Cuba, Nicaragua y Ecuador, exceptuando a su más grande aliado en la región: Brasil, ante un sorpresivo distanciamiento tras la llegada al poder de Dilma Rousseff. Esta visita estuvo rodeada de una sumatoria de calumnias y suposiciones anticipadas del poderío mediático de Occidente, que reavivó el inminente conflicto del Golfo Pérsico arguyendo todo tipo de amenazas contra Estados Unidos y sus aliados.
