Una gigantesca nube de humo y cenizas cubre buena parte de Sudamérica, en medio de uno de los peores incendios forestales que haya soportado la Amazonía. Foto: NASA.
Por: Emiliano Terán Mantovani – agosto 22 de 2019
Los enormes incendios que se han producido en la Amazonía brasileña, así como la de otros países de la región como Bolivia, han capturado la atención global y avivado la discusión sobre el problema de fondo que sufre esta muy sensible ecoregión.
Indígenas del salar de Uyuni (Bolivia). Foto: Yan Boechat.
Por: Luis Martín-Cabrera – abril 7 de 2018
No hace falta ser experto en energía para darse cuenta de que es imperativo buscar alternativas a los combustibles fósiles, entre otras cosas, porque estamos llegando al principio del fin de la producción de petróleo, pero sobre todo porque los efectos destructivos que provocan los combustibles fósiles –agotamiento permanente de las fuentes de agua, deforestación, inundaciones, vertidos tóxicos, incendios, huracanes, subida de los niveles del mar, etc.– son cada vez más palpables para la mayoría de la población mundial.
Las protestas violentas y el sabotaje económico han sido dos poderosas herramientas de la derecha del continente contra los gobiernos progresistas. Foto: Ernesto Che Mercado Jones.
Por: Juan Diego García – febrero 22 de 2018
Los acontecimientos recientes parecerían indicar un avance imparable de la derecha en Latinoamérica y el ocaso de la ola de gobiernos reformistas. ¿Cuáles podrían ser los motivos que explican este fenómeno? Al menos tres factores parecen estar en el meollo de la cuestión.
El próximo 2 de octubre Colombia define en el plebiscito su perspectiva como nación. Foto: Cramiuya.
Por: Juan Diego García – septiembre 25 de 2016
Aunque la caída drástica de los precios de las materias primas en el mercado mundial ayuda mucho a las estrategias desestabilizadoras de Washington contra los gobiernos progresistas de la región, similares problemas afectan a los aliados de Estados Unidos y no desaparecen allí donde esa estrategia ha dado resultados, Brasil y Argentina en particular.
Aunque América Latina y el Caribe no son el objetivo prioritario de la estrategia global de Estados Unidos, sí figuran en un lugar destacado de la misma. Los acontecimientos en curso lo recuerdan y son, por cierto, muy preocupantes. No es por azar que los ataques sistemáticos se dirijan contra los gobiernos de la zona que, de una u otra forma, incomodan a Washington. En ocasiones, las agresiones son abiertas y descaradas, en otras, más sutiles pero no por ello menos letales. ¿El motivo? El de siempre: asegurar materias primas y mercados, y recuperar una hegemonía en declive.
El presidente boliviano Evo Morales, quien ha conservado su integridad como indígena y fiel defensor de su pueblo, afirmó el pasado 12 de octubre que «tener relaciones con la embajada de Estados Unidos es como una caca».
La contundente victoria del primer presidente indígena de Bolivia, Evo Morales, en las pasadas elecciones de diciembre, confirma el respaldo del pueblo en la conformación del nuevo Estado plurinacional, que lucha por derrumbar la cultura capitalista y llevar a Bolivia, a convertirse en una nación socialista y comunitaria, que desarticule las políticas neoliberales y el pasado Estado colonial burocrático.
La investigación realizada por el gobierno boliviano en torno al eventual magnicidio contra su presidente, Evo Morales, ha puesto de manifiesto la existencia de una red internacional que incluye mercenarios europeos, ex militares golpistas argentinos y una telaraña de ONG y fundaciones de extrema derecha con asiento en Colombia.
Los acontecimientos electorales de los últimos días en Latinoamérica abren nuevas perspectivas a los movimientos sociales en ascenso y dan mayores márgenes de acción a los gobiernos de progreso en la región.
El respaldo del pueblo boliviano al presidente Evo Morales y al vicepresidente Álvaro García Linera se confirmó con su rotunda victoria en el referendo revocatorio de mandato popular, realizado el pasado domingo 10 de agosto. Según lo señaló un informe oficial, Morales obtuvo el 67.43% de los votos. Alrededor del referendo se habían entretejido historias contra Evo y su proyecto indigenista y socialista por parte de la oposición. Pero el presidente boliviano demostró, a través del apoyo de seis de las nueve regiones de Bolivia, que el país apoya su actual proceso de cambio.