Juan Diego García – abril 29 de 2015
Los gobiernos latinoamericanos y caribeños que siguen a pie juntillas las directrices neoliberales, alineados ahora en la llamada Alianza del Pacífico, registran con honda preocupación la caída violenta de los precios de las materias primas en el mercado mundial. La caída se produce por disminución de la demanda por parte de las economías centrales y por la manipulación que llevan a cabo los especuladores internacionales. También por motivos de estrategia política. Tal es el caso del incremento de la oferta petrolera impulsada por los Estados Unidos con la ayuda de sus aliados árabes, un arma que ya usaron contra la URSS y que ahora tiene como objetivo primordial, entre otros, a Rusia y a Venezuela.
