Por: Ivonne Cardozo – 20 de abril de 2010
Las manifestaciones y disturbios que han tenido lugar durante el último mes en Bangkok, capital de Tailandia, son el reflejo de la crisis política que está viviendo el país. Inicialmente, las actividades de protesta contra el primer ministro, Abhisit Vejjajiva, fueron simbólicas, derramando sangre frente al Parlamento y edificios del gobierno. Pero, debido a la intervención militar y la represión a las protestas, el fin de semana pasado se recrudeció la violencia, dejando más de 23 muertos y aproximadamente unas 800 personas heridas. La resistencia de campesinos y ciudadanos de escasos recursos, que se han hecho llamar “camisas rojas”, se generó porque insisten en la ilegitimidad del partido demócrata en cabeza de Vejjajiva, al cual le exigen convocar elecciones para que el país escoja a un Ejecutivo legítimo.