Por: Eliana Riaño-Vivas – abril 28 de 2014
La sexualidad, el cuerpo, el placer y el deseo parecen haber sido silenciados, anulados y prohibidos desde hace varios siglos, parece que se hubiesen perdido en un silencio generalizado. Sin embargo, de esto sí se habla, pero se hace desde un escenario inquisidor, mas no emancipador.
