
Por: Carlos A. Crespo C. – septiembre 6 de 2017
En mayo de 2016 se dio un escándalo en Colombia cuando se supo de los actos de violencia doméstica del futbolista Pablo Armero contra su esposa. El país se dividió entre quienes consideraban que no se debía juzgar ni entrar en la vida privada del jugador y quienes consideraban que el acto debía ser rechazado, inclusive al punto de que no fuera convocado a la selección de fútbol de Colombia.

