Más de 7.000 indígenas, afrodescendientes, campesinos, habitantes de las ciudades, jóvenes, mujeres e integrantes de organizaciones de toda Colombia se movilizaron el pasado lunes en Bogotá después de recorrer más de 500 km para exigir al gobierno de Iván Duque un diálogo político cara a cara sobre la grave situación que se vive en diferentes territorios y la falta de garantías para la vida de las comunidades.
Minga. Ilustración: Contraculturals, a partir de una foto de Camilo Ara.
Por: Fernando Dorado – Popayán, abril 8 de 2019
Después de 26 días de protesta, las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes de Cauca, Huila, Valle del Cauca, Caldas y Risaralda, lograron un acuerdo con el Gobierno para despejar la carretera Panamericana, única vía de comercio internacional entre Colombia y el sur del continente.
La lucha de las comunidades indígenas del Cauca por la liberación de la tierra involucra reivindicaciones ancestrales que hacen parte de una autentica cultura de la resistencia, con una historicidad y una cosmovisión propia que no puede ser confundida con los procesos de lucha campesina. Sin embargo, dadas las dinámicas del conflicto actual por la tierra, los procesos de liberación pueden ser interpretados como un conflicto de raíz étnica que se entrecruza con conflictos de clase por la tierra.
Manuel Antonio Pequí, del resguardo indígena de López Adentro, coordinador zonal de la guardia indígena e integrante del Tejido Justicia y Armonía de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), fue detenido el pasado 4 de enero y acusado de los delitos de rebelión y terrorismo. Después de que la Fiscalía hiciera efectiva la captura, el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía Nacional dejó 24 heridos al disolver violentamente una movilización de acompañamiento y negociación compuesta por miembros de la guardia indígena.
A pesar de que los grandes medios hablaron de más de 12.000 indígenas movilizados por la OPIC en Popayán, pudimos constatar que esta cifra es falsa y que apenas unos cuantos centenares de personas asistieron a la acción convocada por esa organización – Foto: Ernesto Che Mercado Jones
Por: Christian Peñuela – agosto 28 de 2012
Luego de que más de 2.000 guardias indígenas desalojaran a los militares que se habían instalado en sus territorios –en un puesto de avanzada construido de forma inconsulta por el Ejército en el cerro Gordo de la vereda Berlín de Toribío (Cauca)– y a los guerrilleros que operan en la zona, los grandes medios de comunicación, de propiedad de los más importantes grupos económicos del país, y el gobierno han lanzado toda una campaña de estigmatización contra las organizaciones y comunidades indígenas, promoviendo el racismo, la discriminación y la represión contra quienes hoy se movilizan en defensa de sus derechos, su autonomía y su cultura.
Las muestras de solidaridad con los pueblos indígenas del Cauca no cesan. En Barcelona, el pasado viernes 27 de julio, cerca de 50 personas manifestaron su indignación frente al consulado de Colombia en la capital catalana por la avanzada militar en los territorios del Cauca e hicieron un llamado a la solidaridad con los pueblos indígenas de Colombia. El evento fue convocado por organizaciones colombianas y catalanas, y su propósito fue visibilizar la propuesta de paz de las diferentes organiaciones de los pueblos originarios.
Los indígenas del norte del Cauca, agrupados en la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) y el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), hicieron un llamado al país para que acompañe su exigencia de que los actores armados salgan de sus territorios, pues su presencia y la instalación de bases y campamentos no sólo los pone en riesgo permanente sino que vulnera su autonomía y va en contra del Derecho Internacional Humanitario.
Es realmente preocupante y confusa la doble moral del gobierno colombiano, que habla de la seguridad, pero que incita la guerra y ordena a su Fuerza Pública que ataque a la población civil, como lo ordenaron el presidente Santos y el ministro de Defensa el día de 17 de julio de 2012 por los diversos medios de comunicación, para que se actuara violentamente, supuestamente en ‘legítima defensa’ frente a las supuestas agresiones de la comunidad indígena.
En medio de la crisis humanitaria que padecen los indígenas del norte del Cauca, éstos decidieron enviar sendas comunicaciones a las partes que se disputan por la vía armada sus territorios: Estado y guerrilla. Al día siguiente, la respuesta del Estado llegó convertida en gases lacrimógenos.
The Uribe administration has experienced the biggest protest since coming into office: more than forty thousand indigenous people have mobilised from different corners of Colombia, walking for eight days, for over eighty miles, from Cauca to Cali. What motivated their manifestation and why did they continue their venture even though their efforts were marred by killings and injuries?