Etiqueta: desalojo

  • Bogotá: una mañana en Plaza España

    Habitantes de calle - Foto: ¿Se lo Explico con Plastilina?
    Habitantes de calle – Foto: ¿Se lo Explico con Plastilina?

    Por: Édgar Humberto Álvarez – mayo 31 de 2016

    Hacia las 6:30 am, llego a una de las calles que circundan la Plaza España. Debo hacer una llamada. Una pareja de abuelos se encuentra vendiendo mecato y minutos. Un muchacho habitante de calle de acento guajiro pasa y les pide dos bocadillos, termino mi llamada y, mientras, me como un chocoramo.

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  • Desalojada La Bodega en Bogotá

    Talleres en el Centro Social y Cultural La Bodega - Foto: Lorenza Baroncelli.
    Talleres en el Centro Social y Cultural La Bodega – Foto: Lorenza Baroncelli.

    Por: Omar Vera – enero 23 de 2016

    Luego de 10 años de labores por el arte y los jóvenes, el pasado 21 de enero, la Alcaldía Local de Kennedy en Bogotá desalojó el Centro Social y Cultural La Bodega.

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  • «Que se vayan a hacer su guerra a otra parte»

    Guardia indígena - Foto: Simone BrunoPor: Omar Vera – julio 18 de 2012

    Rafael Coicué, líder de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), explica las razones que llevaron a las comunidades indígenas a movilizarse exigir la salida de los actores armados de sus territorios y a desmontar el puesto de avanzada militar del cerro de las torres de la vereda Berlín del municipio de Toribío (Cauca). Asegura que su intención no es crear una ‘república paralela’, ‘agredir a la Fuerza Pública’ o servir a los propósitos de la guerrilla, como aseguran de forma malintencionada el presidente Santos y el ministro de Defensa, sino el respeto por la Constitución y los tratados internacionales sobre los pueblos indígenas, que exigen que sus territorios ancestrales no sean objeto de operativos militares y que la instalación de cualquier tipo de infraestructura por parte del Estado cuente con consulta previa. Llamó a los colombianos a no condenar los procesos de los indígenas sin concer la verdad sobre lo que ocurre con los pueblos que habitan el departamento y a solidarizarse ante unas acciones gubernamentales que pueden desencadenar una violencia sin precedentes en su contra.

  • Once familias desplazadas deambulan por Bogotá sin garantías de parte del Estado

    En marzo pasado, once familias desplazadas fueron desalojadas a la fuerza de un edificio en el barrio Santafé, en el centro de Bogotá - Foto: Andrés Gómez

    Por: Baldomero Rocha y Elizabeth Vanegas – noviembre 24  de 2011

    Ocho meses han transcurrido desde el violento desalojo llevado a cabo por funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y aproximadamente 200 agentes de la Fuerza Disponible de la Policía Metropolitana de Bogotá contra 11 familias víctimas de desplazamiento forzado que, durante dos años y medio, ocuparon el edificio «La Nueva Era Social», ubicado en el barrio Santafé y de propiedad del ICBF. Durante el lamentable episodio, muchas de las personas desalojadas fueron golpeadas por los agentes, se utilizaron gases lacrimógenos y se ejerció violencia desmedida en contra de mujeres, hombres, adultos mayores, niños, niñas y una mujer embarazada.

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  • Desalojo violento de la Plaza Catalunya: el fútbol es lo de menos

    Votaciones en las asambleas de Plaza Catalunya - Foto: Sara Wiederkehr

    Por: InaZafràn* – Barcelona, 27 de mayo de 2011

    Durante diez días, en todo el Estado Español miles de personas ha salido a las principales plazas a resistir y manifestar su indignación. Sin embargo, el pasado viernes a las 7 de la mañana, la policía barcelonesa (Mossos d’esquadra) y la guardia urbana irrumpieron en la Plaza Cataluña con el objetivo de dispersar a la fuerza a las cuatrocientas personas que acamparon allí la noche del jueves 26.

    Decenas de personas fueron golpeadas por la policía, de ellas 121 resultaron heridas por las balas de caucho y los bolillazos con que los uniformados arremetieron contra la concentración pacífica, interrumpiendo un proceso legítimo de participación ciudadana.

    Desalojo, partidos de fútbol y limpieza

    Después de la brutal arremetida de la Policía, la solidaridad y la indignación se tomaron las calles: los estudiantes de la Universidad de Barcelona cortaron el tráfico de entrada a la ciudad; a las 5pm hubo una concentración multitudinaria en la estatua de Colón, frente a una de las principales avenidas de la ciudad Barcelonesa y centro de las actividades políticas; por las vías se escuchaban silbidos, pitos de los carros y consignas rabiosas pidiendo la la renuncia inmediata de Felip Puig, consejero del interior de Catalunya y responsable de la represión, a lo cual se unen las firmas de más de 40.000 ciudadanos; y, finalmente, ha aumentado la cantidad de gente que se ha unido a los ‘indignados’ –como se ha ido conociendo al movimiento– de Plaza Catalunya, que desde las 7pm del viernes 27 han vuelto a levantar sus campamentos y siguen sesionando, a pesar de los temores a nuevos operativos policiales y de la realización del juego entre el Barça y el Manchester United, que se esgrimió como excusa para la acción policial, señalando la necesidad de limpiar la Plaza Catalunya para los festejos relacionados con la final de la Liga de Campeones, pues los hinchas del club deportivo suelen celebrar las victorias de su equipo en la Rambla de Catalunya, justo al lado de donde se realizan las acampadas.

    A pesar de la intención de un desalojo pacífico por parte de los manifestantes, las fuerzas policiales, siguiendo órdenes del consejero Puig, además de cargar violentamente contra los allí presentes, confiscaron toda la infraestructura con la que contaban los asambleístas, construida por ellos mismos o donada por personas que se han solidarizado con el movimiento –computadores, alimentos, páneles solares, material de oficina y miles de euros en material cedido–, embarcándola en 35 camiones y llevándosela lejos del acceso de la ciudadanía. Aún así, nuevas donaciones solidarias y aportes de los participantes en el movimiento han permitido que se vuelvan a levantar las acampadas y, desde las 9pm del viernes, se hayan retomado las dinámicas asamblearias.

    Indignación creciente

    Mas allá de los análisis divergentes que estas movilizaciones permiten hacer, la certeza es que la situación es grave y la indignación entre la población es creciente.

    Después de los resultados de las elecciones del domingo 22 de mayo, en las que la derecha arrasó en todo el Estado Español –menos en el País Vasco, donde Bildu, la nueva fuerza política de la izquierda independentista, tuvo un triunfo histórico–, la situación se plantea bastante contradictoria y el miedo hacia el futuro, tanto político como económico, se toma la vida cotidiana de la mayoría de los españoles.

    Recogiendo la antorcha encendida en Islandia, donde las protestas civiles impidieron que la crisis financiera fuera pagada con el dinero de los contribuyentes, y proyectándose como una fuerza social sin precedentes en los anos de democracia –desde la muerte del dictador Francisco Franco, en 1975–, los manifestantes han venido tomándose el espacio público como sede de sus deliberaciones y reivindicaciones, organizándose en asambleas y comisiones, por reformas sociales y económicas.

    Desde el 15 de mayo, los indignados reclaman soluciones a problemáticas tan complejas como el desempleo juvenil –que sobrepasa el 40%–, la corrupción en las altas esferas de los partidos tradicionales, el afianzamiento de la derecha de corte fascista en los escenarios políticos, los recortes en los presupuestos de salud y educación, y el sostenimiento de un alto gasto militar para permitir la intervención española en los conflictos internos de países de Asia y África. Para ello, han venido construyendo un programa básico de reivindicaciones que intenta unificar a un movimiento diverso y aún en construcción, aunque limitado de alcances por las dificultades para darse una identidad propia y por el rechazo de algunos de los indignados hacia partidos y organizaciones políticas, incluidas muchas de izquierda.

    El movimiento de los indignados, que se propaga por el mundo, continúa y recupera fuerza luego de la represión en Barcelona, ciudad en la que ya suenan las cacerolas. Los alcances reales y el impacto que pueda tener en la política del gobierno ibérico, justo ad portas de la crisis, están por verse. Mientras tanto, la indignación resiste.

  • Policía ataca a recicladores en Bogotá

    Por: El Macarenazoo – noviembre 20 de 2009

    Como de ‘tratamiento de  guerra’ fue calificada la operación que ejecutó la Policía Nacional, la mañana del viernes 20 de noviembre, usando el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) y apoyo helicoportado. Los hechos se presentaron en la Avenida Ciudad de Cali con calle 38 sur, en Patio Bonito, luego de que recicladores y coroteros iniciaran una jornada de trabajo más, desde las 5am, en el sector conocido como El Cartuchito, frente a las puertas 7 y 8 de Corabastos.

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