Por: Marta Lucía Fernández Espinosa
Claro que el capitalismo ha sido el enemigo, pero es un enemigo nuevo, recién aparecido. Las mayorías de pobres en el mundo son mucho más antiguas. Tal vez se piense que las empresas financieras son hermanas gemelas de las industriales y se tienda a poner en el mismo saco a capitalistas y banqueros, no obstante, la actividad bancaria es mucho más antigua que el capitalismo. Unos y otros han llegado a inconciliables hostilidades, ya que el esfuerzo riesgoso del industrial no se compara con la holgazanería parasitaria del banquero, más o menos como lo afirmara Henry Ford en las primeras décadas del siglo XX.