Abril 24 de 2008
En las dos últimas décadas, Colombia ha atravesado por un proceso de institucionalización del narcontráfico y, con éste, por el desarrollo de una estructura paramilitar fundada para garantizar el control y expansión sobre el territorio de los intereses que controlan el aparato estatal. Durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez este proceso ha avanzado a pasos agigantados y se aviene la alineación de estos actores dentro de la institucionalidad, lo que aviva las pugnas por el poder en las que cada sector de las clases dominantes apuesta por el control territorial y político que, a futuro, definirá quién se queda con la tajada más grande del pastel.