Por: Pedro Echeverría V. – febrero 27 de 2013
A partir de las denuncias de Wikileaks contra los gobiernos del mundo, me ha parecido que se han publicado más investigaciones sobre la situación de la pobreza, la miseria y el hambre en el mundo. Se habla mucho de la crisis alimentaria que está provocando el incremento de los precios de los alimentos y que lleva a una situación límite: hambre y muerte a una parte importante de la población mundial. Parece que incluso la ONU empieza a preocuparse, pero no se sabemos si pretende beneficiar a las grandes empresas agroalimentarias o a los famosos transgénicos. De lo que estoy convencido es que, hoy por hoy, el mundo cuenta con suficiente producción para poder garantizar la seguridad alimenticia de toda su población, no obstante, hay 850 millones de personas que sufren hambre y que dependen directamente de las ayudas de diferentes organismos internacionales, y este número aumenta a medida que se incrementa el precio de los alimentos.

