Por: Victoria Argoty – 26 de enero de 2011
Entre el 5 y el 7 de noviembre de 1985, el país vio con asombro la destrucción de la sede de la Corte Suprema de Justicia por parte del Ejército Nacional, en medio de la operación de retoma ante la acción que el M-19 protagonizó para pedir un juicio político al entonces presidente, Belisario Betancur. Estos hechos no sólo dejaron el dolor de las víctimas sino a una sociedad que, en su conjunto, quedó conmocionada y que sólo hasta hoy, veinticinco años después, empieza a obtener respuestas sobre la verdad del Palacio de Justicia.