Por: Andrés Monroy Gómez – febrero 1 de 2012
En la noche del 19 de agosto de 2011, Diego Felipe Becerra murió víctima de un disparo por la espalda. “Soy yo quien estaba pintando el graffiti, si hay algún problema hable conmigo”, fueron sus palabras previas hacia el patrullero Alarcón, cuando éste retuvo a uno de los jóvenes grafiteros que lo acompañaban, según reposa en los expedientes judiciales. Luego, invadido por la desconfianza que le producía la situación, Diego recibió un disparo por la espalda al tratar de alejarse del lugar.

