Por: Amy Goodman – octubre 15 de 2007
La imagen era sorprendente: decenas de miles de monjes budistas, vestidos con sus mantos de color azafrán, marchando por las calles de Rangún –también conocida como Yangón– y protestando contra la dictadura militar de Birmania. Los monjes marcharon frente a la casa de la ganadora del Premio Nóbel, Aung San Suu Kyi, a la que se pudo ver llorando y rezando en silencio mientras éstos pasaban: no había sido vista en años.